Argentina: “La única manera de ser libres es ser esclavos e la Ley”

Cristina Fernández presidenta de Argentina. Foto: Portal del Sur

Arrancamos un apasionante año electoral, que nos deparará aventuras, sorpresas y toda clase de tropelías K, estúpidas y bastardas puntas del iceberg falsoprogresista, torpe y autoritario que subyace y ya rodos y todas conocemos, y que crecerá mientras el pueblo y la política no generen alternativas que construyan hacia el futuro, rescatando lo que se hayas echo bien y cambiando de raíz todo aquello que se hizo pésimo. Y esto hay que hacerlo sin miedo y con la alegría de estar construyendo el futuro nacional, el del pueblo feliz y en franco progreso.

El Gobierno no descansa y sigue en guerra con “todos y todas”, ahora vuelve a equivocarse y le discute la tarifa del subte a Macri, desconociendo que el boleto de colectivo en Córdoba cuesta $ 4,10 y en Rosario $ 3,80, para recorridos mucho más cortos y sin posibilidad de combinaciones… tienen todo para perder, si el Jefe de Gobierno es un poco inteligente y arregla la línea A, coloca los vagones que el cristinismo compró y no usó inexplicablemente e inaugura un par de estaciones de esas que tiene terminadas y sólo hace falta inaugurarlas se lleva la medalla de oro. Randazzo ni prometiendo la revolución ferroviaria, junto a Débora Giorgi logra opacar el posible éxito porque con toda la furia lo máximo que puede lograr es que dejen de descarrilar los trenes a razón de uno por semana como viene sucediendo desde hace ya casi un año y bajo su gestión “inclusiva”, la que incluye a la tragedia de Once, a Jaime, a Schiavi, el Roca, el San Martín, los Cirigliano, el curro de los subsidios a subtes, colectivos y trenes, la inseguridad en todos ellos. ¿Será el famoso progresismo cristikirchnerista o simplemente lo hacen de infantiles ye idiotas que son, nomás?
Randazzo y Cristina deberían explicar –en lugar de atacar la tarifa del subte de CABA- porqué pagando $11,6 de subsidios por pasajero de tren suburbano, éstos cada vez andan peor y eso que además desde diciembre pasado la tarifa la incrementaron en más de un 36% promedio, o sea que los $ 3,5º del subte porteño son un verdadero regalo para el pueblo argentino, pues sólo lo paga aquel que viaja y no como en los trenes y los colectivos del área metropolitana –CABA y Conurbano bonaerense- que lo terminamos pagando todos los argentinos, lo usemos o no lo usemos. Sólo en 2012 el Gobierno “progresista, nacional y popular” desembolsó la cifra récord de $ 4.603 millones (US$ 1 mil millones, o US$ 2, 74 millones diarios) en subsidios a las empresas ferroviarias que transportaron unos 394 millones de usuarios. Pero lo realmente grave es que además de subsidiarlos, el Estado o sea el Gobierno CFK está invirtiendo (?) casi $ 1,5 mil millones para realizar una parte ínfima de las obras atrasadas del FFCC Sarmiento, el ex TBA y el de la tragedia anunciada de Once de hace casi un año atrás. El análisis pormenorizado de los subsidios –verdaderos “curros” entre funcionarios y concesionarios- según los expertos ferroviarios y los de los gremios del sector son catastróficos y superan la línea delictual.
La línea Sarmiento –la del accidente y las de la ex TBA operadas hasta mayo 2012- junto a la Mitre hoy operadas por la UGOMS (o sea Metrovías/Roggio y Ferrovías) – recibieron, además de los $ 1,5 mil millones en reparaciones del Sarmiento, un subsidio anual de $ 1,024 mil millones, transportando 154 millones de pasajeros, o sea que recibieron $ 6,60 por pasajero transportado más la recaudación por pasajes que llevan dicho monto a un valor promedio mínimo de $ 8,50. La Línea Roca, absorbió $ 1,894 mil millones y transportó 115 millones de pasajeros siendo subsidiada con $ 16,40 por pasajero que con los pasajes cobrados lleva el valor del boleto promedio mínimo a $ 18. La Línea San Martín cobro de subsidios $ 629 millones y transportó apenas 48 millones de pasajeros subsidiándose a cada uno de ellos con $ 13,10 que sumado al pasaje cobrado hace un valor mínimo promedio de $ 14,60. La Línea Belgrano Norte recibió en concepto de subsidios $ 401 millones y transportó 38 millones de pasajeros, con lo cual el Gobierno subsidió a cada uno de ellos con $ 10,50 que sumado al pasaje cobrado hace un valor mínimo de boleto de $ 12. La Línea Urquiza cobró del Estado un subsidio de $ 108 millones para 22 millones de pasajeros transportados, o sea que se subsidió a cada pasajero con $ 4,90 –el más económico de todos- que sumado a la venta de pasajes da como resultado un valor mínimo promedio de $ 6,5, o sea casi el doble que el boleto del subterráneo propuesto por Macri. La Línea Belgrano Sur, operado por la UGOFE es el que recibió $ 545 millones y es quien menos pasajeros transportó, apenas 17 millones en sus ferrocarriles diesel, por lo que bate todos los récords al subsidiarse a cada pasajero transportado con $ 32, lo que lleva el costo si le sumamos el valor del boleto cobrado a $ 33,60. ¡Todo un verdadero dislate!
“¡El fracaso de la política ferroviaria cristikirchnerista, que el relato-discurso no logra ocultar, ni siquiera justificar!”, es sólo comparable al de la política del transporte automotor de pasajeros o el de la política energética y de combustibles; por un lado la falta de inversiones de los concesionarios o de las empresas de cada sector, que afectan la infraestructura, cuando no engrosan descaradamente los bolsillos de empresarios inescrupulosos y en general socios y testaferros del poder nacional; y que además, producen servicios públicos y prestaciones deficientes, lo que le impone al pueblo costos gravísimos y adicionales, que terminan incidiendo en mayores impuestos por las erogaciones que implican importar combustibles a precios internacionales, o peor aún inflados y sumamente onerosos, en beneficio de los permanentes y siempre repetidos mismos beneficiarios. Hasta mitad del año 2012 toda esta política de despilfarro y malversación –el mismo personaje que vive postulando la re-re de La Jefa junto a Diana Conti- de los dineros públicos estuvo a cargo del Ministro de Planificación Arquitecto Julio De Vido y sus esbirros, luego CFK para tapar con la mano el bosque generado por la tragedia ferroviaria de Once la pasó al Ministerio de Interior, nombrando a un ignoto intendente del sur santafesino que de transportes no entiende nada, o sea tanto como el Ministro Randazzo o la Ministro Giorgi.
Pero como la “revolución cristikirchnerista en los ferrocarriles” avanza a marcha forzada para intentar quitarle sentido al 22F, antes de sus vacaciones por medio oriente y oriente CFK prometió la compra por $ 2.730 millones –o sea US$ 557 millones- de 409 coches eléctricos para reemplazar los de las líneas Sarmiento y Mitre las mismas que se subsidian a valores de $ 8,50 pesos por pasajero, dejando en claro que éste valor presupuestado para reemplazar los coches de esas dos líneas representan el valor de 7 meses de subsidios para el mantenimiento de todas las líneas ferroviarias, y que esa gigantesca cantidad de dinero se abonará a CSR una empresa China que ni siquiera transferirá tecnología al país, mucho menos ocupará mano de obra nacional ya que este seudo gobierno “progresista, nacional y popular”, a diferencia de nuestros vecinos los brasileños no le exige que monte una planta en nuestra nación. En tren de opacar el aniversario de las víctimas de Once el Gobierno Cristina anunció además un “plan para reponer y renovar 6.900 km. de vías férreas”, que tampoco se realizará con materiales de fabricación nacional sino trayendo aquellas desde el exterior, a causa de que no se reabrieron ninguno de los talleres ferroviarios prometidos incansablemente –y nunca cumplido- por Néstor primero, y por Cristina más tarde. ¡El Gobierno de los anuncios rimbombantes y nunca cumplidos reinicia los mismos otra vez!
“Scalabrini Ortiz se cansó de decirnos que en un país extenso como Argentina el ferrocarril era el único medio terrestre que podía asegurar la comunicación de la Nación porque seguía funcionando en los peores escenarios climáticos con lluvia, nieve o niebla. También demostró que sin manejo de las tarifas no se podía defender a los productores y a las economías regionales. Siguiendo los planes del BM, Menem –con la aquiescencia de Néstor Gobernador y Cristina Senadora Nacional- suprimió el 80% de los trenes: 800 pueblos murieron y más de 1 millón de provincianos emigraron. Los 37 talleres fábricas donde se hacían todo tipo de vagones, rieles y locomotoras y se exportaban, se entregaron a los concesionarios y fueron saqueadas. Al pasar el 90% del transporte a las calles y rutas, los accidentes se multiplicaron y hoy dejan 8 mil muertos anuales. La catástrofe humana, industrial y social –que culminó con la preanunciada tragedia de Once- no fue revertida por ninguno de los gobiernos que siguieron a Menem” expresa Fernando “Pino” Solanas con supino acierto y dándonos una mirada clara y efectiva de la realidad que vivimos luego de más de 20 años de concesiones y con 10 de ellos en manos de este seudo gobierno progre, un gobierno que fue y es cómplice del desguace permanente de la industria nacional y de su desnacionalización en el mejor de los casos.
Y como Pino, nosotros también nos debemos preguntar, aunque más no sea para dejar de ser engañados por estos populistas berretizados y falsos progresistas, ¿porqué la reconstrucción de la industria del transporte –ferroviaria, marítima y aérea- fue reemplazada por compras directas de material, en muchísimos demasiados casos, obsoleto y sin repuestos?; ¿porqué se compraron 20 aviones a Embraer sin siquiera pretender construir algunas piezas o algunos aviones en la fabrica de aviones Córdoba y con trasferencia tecnológica? El “modelo del cristikirchnerismo” es la profundización del sistema de concesiones: todos los salarios y reparaciones los paga el Estado y enorme parte de los multimillonarios subsidios –no nos olvidemos de que se subsidia asimismo al transporte colectivo con $ 6 mil mensuales y por unidad operativa, transporte o no pasajeros- se reparte entre los funcionarios, los concesionarios y algunas cúpulas sindicales; asimismo este “modelo” es el de privilegiar el negocio privado, y si es concentrado mejor, a los intereses de la Patria y al de sus trabajadores y técnicos, sino; ¿cómo es posible que en 20 años, 10 del menemato y 10 del cristikirchnerismo no se hallan fabricado o construido un solo barco en nuestros astilleros si el país gasta US$ 5 mil millones por año de fletes marítimos para importar y exportar nuestros productos?
¿Cómo en una Nación que tiene un litoral marítimo extenso y depredado por doquier, no se cuenta con una Armada y buques aptos para protegerlo? Y vemos con desasosiego como se hunde en Punta Alta el destructor clase 42 Ara Santísima Trinidad –el mismo que llevó las tropas que reconquistaron las Islas Malvinas en 1982- por falta de mantenimiento y por canibalización del mismo para poder mantener a su gemelo el Hércules en condiciones de seudo navegación; u observamos como se descomponen en puertos extranjeros las Corbetas como la Spiro y sus dos gemelas, o como no se completa la readecuación del submarino paralizado en los astilleros Domecq García para adaptarle un generador Carem, y convertirnos en una nación con armamento a propulsión nuclear sin fines guerreros pero si defensivos del patrimonio pesquero, gasífero y petrolero de nuestro Mar Argentino. Igualmente podríamos preguntarnos ¿cómo Argentina no tiene una “Ley de Derribo” como el resto de las naciones hermanas serias –Brasil, Colombia, Perú y Chile- que nos permita proteger nuestro territorio del narcotráfico que sobrevuela nuestra geografía impunemente? O, ¿por qué retiramos a la Gendarmería Nacional y la Prefectura de las fronteras librándolas al arbitrio del narcotráfico y del narcoterrorismo? Asimismo sería importante que como argentinos nos preguntáramos: ¿por qué se dejó de fabricar aviones en Córdoba, ya sea el Guaraní, el Pampa u otros desarrollos que nos permitiere competir y/o complementarizarnos con el Brasil?
Ni que hablar, del desmantelamiento de las fábricas militares como la del TAM –el precursor actual Panther alemán-, o la de vehículos livianos, semipesados y pesados de transporte militar (ej. El jeep Gaucho desarrollado y producido en conjunto con Brasil y que dejó de producirse aquí), o la de cañones de artillería, o el desarrollo de misiles de mediano, corto y largo alcance –ej. El misil Cóndor, desmantelado por exigencia estadounidense y británica-; y tantos otros cientos de ejemplos que podríamos agregar a la lista que incuba una impresionante calidad de “dependencia y vasallaje”, respecto del imperialismo de turno, ese al que se refirió equivocando personajes y hasta fechas CFK en Vietnam -al comparar a Ho Chi Ming y no ha Vö Nguyen Giap con San Marín y Belgrano- que apenas nos permite el rótulo de país sin poder alcanzar el de Nación o de Patria. Este régimen terminó lo iniciado en el 76 con Martínez de Hoz, profundizado parcialmente e inicialmente por Alfonsín, y mucho más directamente por Menem y consolidado por De la Rúa y Álvarez, pasamos de una Patria con autonomía y líder del subcontinente a un país dependiente, desmembrado y que fue superado no sólo por Colombia, Perú y Chile, sino que ya se nos animan hasta Uruguay, Paraguay, Ecuador y Bolivia. El retroceso argentino es tan notorio dentro del consenso latinoamericano y sudamericano, que ninguna potencia piensa en nosotros a la hora de buscar un líder o un simple interlocutor entre ellos y la región… ¿hasta por una cuestión de negocio bastardo, se animan a “rematar” la Isla Demarchi, estratégica instalación que asegura y garantiza el dragado y balizamiento del estuario del Río de La Plata? Simplemente para llevar adelante un negociado Vip con el grupo IRSA bajo el cuentito de levantar un polo audiovisual o el “Hollywood del Riachuelo”
Mientras la Escuela de Estadísticas de la UNR actualizando los estudios realizados en 2004 por el Centro de Estudios de Situación y Perspectivas de la Argentina –CESPA- de la UBA indica que la “canasta familiar es de $ 7.646”, o sea que una familia trabajadora tipo –matrimonio y dos hijos chicos- necesita para cubrir la necesidad alimentaria, de vivienda, vestido y transporte, el Estado a través del INDEC sigue pretendiendo imponernos una canasta para salir de la indigencia del 10% de aquella o una de un 20% para superar la línea de pobreza, asegurándose de esta manera que casi no existan pobres ni indigentes y que el índice Gini, realizado internacionalmente en base al índice oficial no les haga pasar una vergüenza supina. El ISEPCI de Mar del Plata fija a diciembre 2012 una canasta para una familia tipo de indigencia de $ 1.555,34, y desmintiendo al Gobierno Cristina estas cifras indican que la indigencia nacional supera el 10%, mientras que los pobres están por arriba del 30% de la población argentina llegándose a deber aceptar las cifras publicadas por el Observatorio de la Pobreza elaborado y difundido por la UCA; así el índice GINI que determina los logros o retrocesos respecto de la disminución de la desigualdad social, donde existen países donde la desigualdad es flagrante y claman por ser reparadas por cualquier gobierno que se precie de democrático, nos coloca en una situación verdaderamente catastrófica.
El crecimiento de América Latina de la última década, fenómeno que abarcó a todos los países de la región, ayudó a que la enorme mayoría de ellos mejoraren los niveles de desigualdad y éstos se fueran achicando; así Uruguay logró reducir la brecha y el quintil más rico –entre 2007 y 2011- pasó de tener el 51,2% de la riqueza al 46,6%, mientras el quintil más pobre agrandó en un 0,8% su porción de la torta pues pasó de un 5% al 5,8%. ¡No es una cifra muy equitativa, pero antes era aún peor y mucho más desigual! Pero según este mismo índice Argentina tuvo el mayor poco de desigualdad en la crisis de 2001 y desde entonces fue mejorando los índices, pero hoy somos tan desiguales, o tan poco desiguales –según como quiera mirarse- como lo era a fines de los 80 del siglo XX, o sea que no entramos al paraíso como pretende explicarnos Guillermo Moreno, apenas volvimos a como estábamos al fin del gobierno alfonsinista. ¡Ningún milagro por cierto, y muy pero muy lejos a los índices de los 50 de aquel mismo siglo pasado, cuando el 50-50% de la “renta bruta” se repartía entre trabajadores y empresarios! Mientras Uruguay se encuentra como el país menos desigual, Argentina está ubicada en la línea de promedio de América Latina, y eso que los números que toma el “índice Gini” son los del oficialista INDEC, o sea no lo criticamos pero debemos remarcarlo para que luego la realidad no nos golpee en la cara.
En apenas 4 años el Gobierno cristikirchnerista se apropió de $ 80 mil millones de la ANSeS, esa misma ANSeS que entraría en default si les pagare a los jubilados las deudas contraídas y reconocidas por la justicia nacional, “es un hecho histórico. Se terminó el saqueo. Hemos honrado la memoria de nuestros jubilados”, nos cargaba Néstor mientras Boudou expresaba “no vamos a salir a lo loco a gastar los fondos”. Uno y otro mintieron, y lo grave es que lo hicieron a sabiendas de lo que se proponían hacer, la reestatización del sistema de AFJP era imprescindible, el saqueo de los administradores eran una verdadera vergüenza nacional, como lo fue luego el uso que se le dio a los dineros reestatizados, que eran en definitiva de los jubilados. El Gobierno se apropió de US$ 20 mil millones según los valores a que se encontraba el tipo de cambio, Para solventar préstamos a automotrices, pagar la AUH, las cajas de las FFAA y FFSS desfinanciadas por pagar casi el 70% de los sueldos en negro, financiar obras públicas y clientelares y los planes computadora, Pro. Cre.Ar y hasta por auxilios al BCRA en operaciones del mercado cambiario, o sea para retener el valor oficial del dólar, pasamos de prestarle al Tesoro $ 7.133 millones en 2008, o sea pre reestatización a $ 26.133 millones el pasado 2012. ¡Toda plata que no se devuelve y que no se devolverá, por lo menos mientras gobierne el régimen cristinista!
Pero además el Tesoro lleva colocados en la ANSeS en letras y bonos en pesos $ 18.482 millones y US$ 3.884 millones en títulos dolarizados, son créditos por los que el Tesoro paga intereses, siempre inferiores a los del mercado, y debe saldarlos o refinanciarlos a su vencimiento; la realidad nos muestra que hubo una verdad bastante más parecida a un escamoteo dinerario que a un hecho histórico, o sea fue una herramienta al servicio de las necesidades fiscales y políticas del cristikirchnerismo y muy alejada de la de honrar la memoria y las deudas con nuestros jubilados. Bate el parche el régimen K con el 1.153% de ajuste que otorgó, pero olvidándose de que se partió de un piso –producto de la crisis de 2001- bajísimo y desconociendo que hoy el salario mínimo de un jubilado es de apenas $ 1.880 mensuales y que lo cobrar 4,5 millones o sea casi el 85% del plantel de jubilados y pensionados nacionales, a la vez que la ANSeS acumula miles y miles de juicios , casi 500 mil, sin pagar, y a cualquier efecto, el argumento de su titular Diego Bossio, es que afrontarlos significaría desfondar el sistema. ¡Un sistema totalmente desfondado por el Gobierno cristikirchnerista!
Lo de Marcó del Pont y el Banco Central es otra tomadura de pelo, idéntica a la de la ANSeS, en los hechos la reforma de la Carta Orgánica –motivo de la expulsión de Redrado- ya le permitió al BCRA remitirle al Tesoro $ 55 mil millones desde junio pasado, tan potente es la guadaña que en sólo dos meses, si escuchó bien 2 meses, el tesoro se llevó por “adelantos transitorios” más de $ 40 mil millones, computando los que había usado de enero a junio, entre fines de 2011 y fines de 2012 el volumen total de anticipos saltó de $ 67 mil millones a $ 127 mil millones, cuando al cabo de 2010, alcanzaban a $ 36 mil millones. ¡Esto es un claro ejemplo de estrechez fiscal! Pero, además, si se suman las reservas traducidas a pesos y las utilidades, la cuenta final de 2012 arroja casi $ 122 mil millones, que equivalen al cambio de fin de año a más de US$ 26 mil millones, o 10 presupuestos enteros del Ministerio de Salud, un ítem donde Argentina no es ninguna maravilla. El festival continuará este año 2013 aunque el costo sea el de deteriorar totalmente el patrimonio ya excesivamente deteriorado del BCRA; la deuda del Tesoro con el Central por el uso de reservas y anticipos ya supera la mitad de los activos de la entidad, previsiblemente, esto tiene destino de “pagadios”, ya que en dólares, las obligaciones representan nada más y nada menos que US$ 60 mil millones, de allí emerge, el formato del pregonado desendeudamiento y una variante bastante menos épica del relato-discurso cristikirchnerista.
Como vemos, la realidad de la Patria está muy lejos de la que Cristina Fernández y sus aplaudidores y propagadores del mito de él y de la re-re de ella nos quieren vender, las chorreras de dinero de la ANSeS y las deudas del Tesoro con aquel organismo de los jubilados y con los activos del BCRA, que sumados a que 3 de cada 4 pesos que se recaudan en el país se los queda el régimen K y no se coparticipan, nos muestran a un régimen despilfarrador, que además acrecentó la deuda estatal hasta llegar a la friolera de US$ 240 mil millones, todo muy diferente al relato-discurso epopéyico que se promueve desde los medios oficialistas. ¡Debemos despertar o el futuro de nuestros hijos y nietos está totalmente comprometido!

Buenos Aires, 21 de Enero de 2013.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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