Desde Argentina: … y la flota de mar “se va a pique”

Campana de La Fragata A.R.A. “Libertad” de la armada argentina.
Foto: Juan Ramón Rodríguez Sosa

 

 

Nos venden “Soberanía”, mientras nos supeditamos a Irán y la flota de mar “se va a pique”.

Es casi imposible encontrar un buque de la Armada Argentina navegando en el mar nacional, mucho menos un avión de la FAA realizando patrullajes en nuestro espacio aéreo, además el “memorándum de entendimiento” firmado con Irán suscita graves interrogantes y diversas perplejidades. Todo indica que se han concedido prerrogativas al país que aparece –para la justicia argentina- como el principal implicado en la matanza de AMIA. ¿De qué soberanía me habla Cristina?

Como todo lo que viene realizando el cristikierchnerismo desde hace ya más de 20 años, en esta nueva hora, Argentina queda supeditada –más allá del relato epopéyico- a la más dura de las pérdidas de la soberanía: primero fueron las aceptaciones de los tribunales internacionales durante el período de las privatizaciones de los 90, cuando tanto Néstor –por ese entonces Gobernador de Santa Cruz, aceptó y avaló aquellas disposiciones y la supeditación a los Tribunales del CIADI- como Cristina como Senadora Nacional por Santa Cruz y más luego como Diputada Nacional por esa misma provincia, aprobara, apoyara y ayudaba a definirse a los compañeros “indecisos” a aprobar dichos acuerdos apátridas y antinacionales, después cuando para hacerse de los fondos –más de US$ 600 millones- por las regalías y el proporcional de la malversación de YPF a manos de Repsol aprobaron y aplaudieron, además de continuar apretando a los legisladores peronistas patagónicos.

Más cerca en el tiempo, y ya fuera del período nefasto del menemato, y cuando la crisis de 2001, consecuencia de las políticas por ellos apoyadas durante la gestión de Menem y Cavallo en los 90, y su continuidad por el Gobierno de la Alianza entre 1999 y el 21D de aquel triste y luctuoso 2001, y cuando la gestión “de recuperación histórica de la Nación” exigió de algunos gobernadores cierto grado de “compromiso y apoyo”, tanto Néstor como Cristina no fueron justamente ejemplos de aquel imprescindible compromiso, es más retacearon todo lo que pudieron su apoyo, negándose a convalidad la utilización del sistema de tipo de cambio competitivo –tipo de cambio alto, para favorecer exportaciones e impedir importaciones innecesarias o posibles de ser sustituidas desde aquí-, es necesario recordar a Néstor oponiéndose al plan inicial de Remes Lenicov, y luego de Roberto Lavagna, así como “escondiendo en el extranjero” –más precisamente en Suiza y otros paraísos fiscales aquellos dólares recibidos durante el proceso de la malversación de YPF en los 90.

Ni que hablar, de los incumplimientos groseros de las promesas expresadas en su campaña presidencial de 2003, de renacionalizar los ferrocarriles, o la de anular por leoninos e incumplidos los contratos de concesión de las rutas nacionales, entre otro sinfín de engaños e incumplimientos –como la defensa irrestricta del mar argentino y el reclamo sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur, o la de los glaciares-, o su compromiso de llevar a cabo un desarrollo minero supeditado al cuidado y preservación del medio ambiente, entre otros muchas promesas incumplidas sobre las retenciones agropecuarias, el gravamen sobre los activos financieros, un gobierno libre de corrupción y de total y absoluta transparencia en los manejos y las cuentas del Estado y de los funcionarios, la de reforzar el federalismo y la de dar cumplimiento a todo aquello modificado por la Reforma Constitucional de 1994 y nunca implementado –Ley de Coparticipación Federal, independencia real de los tres poderes, libertad de expresión y de acuerdos de paritarias permanentes, libres y con el Estado como garante, reafirmación de la independencia del BCRA-, fortalecimiento de la Banca pública, conformación de un “fondo anticíclico” basado en el excedente de los superávits comerciales y fiscales, derogación por “regresivo y una vez salidos de la emergencia económica” del impuesto a las ganancias sobre los sueldos no considerados extraordinarios (¿podría decirse que DIEZ (10) sueldo mínimos, vital y móvil definen dicho monto?).

Para terminar llegando al período del primer mandato de CFK, cuando “enamorados del crecimiento” producto exclusivo del plan de Lavagna-Duhalde, y del “efecto rebote, tras tocar fondo”, y de los vientos absolutamente favorables existentes a nivel internacional, se produce un efecto contraproducente en aquel “plan”, y en vez de iniciar el camino del “desarrollo sostenido y sustentable” asentado en un crecimiento inusual a tasas cercanas o superiores al 7/8% anual, se inicia la “etapa del seudo modelo cristikirchnerista” que ellos dieron en llamar: “la etapa de la redistribución de la riqueza”, y que no fue otra cosa que la puesta en marcha, descarada y abiertamente clientelar, de las políticas largamente aplicadas en su gobernación santacruceña, esta vez disfrazadas y bañadas de un seudo tinte progresista y de populismo (berretizado) cuyo mascarón de proa fue la “lucha por los derechos humanos” y el juzgamiento de las Fuerzas Armadas como tal, y no la del juzgamiento de las cúpulas sediciosas y genocidas –tanto militares como civiles, de derechas como de izquierdas- , y el “patético e inconstitucional” derogación por parte de jueces, camaristas y la propia Corte Suprema kirchnerista de los “indultos del ex Presidente Menem”, derogaciones que además de inconstitucionales fueron parciales, sesgados y sólo respecto de una de las partes.

Durante aquel primer mandato de Cristina Presidente, es que el “relato-discurso” se convierte en “epopéyico y ahistórico”, pues se inicia la etapa en la que se “refunda la historia del país, para supeditarlo a las necesidades del relato-discurso”, y es en ese entonces en que “ella” –aún en vida de Néstor- comienza con la tergiversación histórica primero autodenominando al gobierno Néstor, como “el mejor de los últimos 200 años de historia argentina”, allá por los fatuos del Bicentenario de la “supuesta” y muy mal llamada Revolución de Mayo, apenas una gesta de diferenciación con el Gobierno de la Junta de Cádiz, y entonces del poder napoleónico gobernante en España; para ir avanzando junto al discurso de Carta Abierta (Laclau y Foster, como figuras señeras) hasta legar a comparar a “él”, horas después de su fallecimiento con las figuras de San Martín, Belgrano y hasta Perón, a la vez que definitivamente se intentaba borrar del lenguaje cristikirchnerista la palabra y el nombre del creador y fundador del peronismo, para intentar reemplazarlo por el de Evita –salvo cuando “las papas queman, o los acontecimientos se vuelven incontrolables”- porque ahí, ella, “la Gran Jefa” se acuerda de golpe y se vuelve totalmente peronista, y encima de Perón.

A esta etapa, pertenecen las supuestas “gestas de soberanía”, la reestatización y/o nacionalización de Aerolíneas Argentinas y Austral –salvo que aún el proceso no solo no se completó como hubiere debido ser, sino que las acciones siguen a nombre y en poder de Marsans, y se han asumido y/o mantenido compromisos con Embraer y con Airbugs, por montos varias veces multimillonarios y en dólares-, verdadera caja y botín de guerra de La Cámpora, y caja de resonancia de negociados y verdadero “agujero negro” por el que han desaparecido cerca de US$ 5 mil millones; la reestatización de las AFJP –verdaderamente un hecho de absoluto buen tino, pues las administradoras esquilmaban a sus aportantes-, que lastimosamente en lugar de dedicar sus fondos a reparar las inequidades de nuestros ancianos (liquidaciones mal realizadas, ajustes de haberes expresamente mal reajustados, etc.) se han utilizado mayoritariamente para fines inconfesables, como tapar agujeros del Tesoro, préstamos al BCRA y aquel Tesoro, préstamos a empresas automotrices, pagos de la AUH, del plan computadoras, del Pro.cre.ar, y otros tantos, que debieron ser asumidos con fondos del Tesoro y no con los dineros de los jubilados y pensionados, sus verdaderos y únicos dueños, y no el Estado y menos aún el Gobierno de turno.

Es, asimismo, en esta etapa y posteriormente en que se “nacionaliza parcialmente” YPF, con la compra apalancada y sin dinero alguno de la petrolera a manos del Grupo pro kirchnerista Eskenazi, compra para la que se aprueba la ignominia de que la empresa –Repsol YPF- pueda “distribuir dividendos” de hasta el 92% de sus ganancias en argentina, aprobación que fuere impulsada por Néstor C. Kirchner para poder cubrir el monto de la compra del paquete accionario (15% inicial y un posible 25% total). Aquella distribución ignominiosa de los dividendos, fue sino la causa principal, una de las primordiales de la baja de las inversiones en exploración y perforación de pozos petroleros y gasíferos, y la consecuencia de la absoluta inpolítica energética llevada a cabo por el cristikirchnerismo de la mano de Julio De Vido, y con expreso mandato de la pareja presidencial. Así las reservas petroleras y gasíferas disminuyeron a niveles nunca vistos y jamás imaginados, hasta llegar a generar el déficit de la balanza de combustibles existentes desde 2011 y que se han ido incrementando exponencialmente hasta alcanzar un déficit de cerca de US$ 12 mil millones para el presente 2013.

Para completar el “círculo epopéyico de reafirmación soberana”, Cristina Fernández –tras la muerte de Néstor- inicia de la mano de Kicillof y Moreno, la etapa del ajuste denominado grandilocuentemente de “la sintonía fina”, es en esta “novedosa y populista etapa” en que se expropia parcialmente –y desconociéndose leyes nacionales e internacionales, así como convenios y acuerdos binacionales- el 51% de YPF en manos de Repsol, cayéndose por falta de pago el 15% “nacionalizado por la compra de los Eskenazi”, expropiación que en menos años de lo que nos imaginamos deberemos pagar “todos y todas” los argentinos, o sea una cifra cercana a los US$ 10 mil millones, mientras no se cuentan con los capitales para que la “nueva YPF renacionalizada” pueda aumentar su producción y así revertir el déficit provocado por la importación de combustibles líquidos y gaseosos requeridos por el país. Los demás son temas tan recientes como archiconocidos por el pueblo argentino: la estatización –para tapar el escándalo Boudou Ciccone- de CVS, el embargo de la Fragata Libertad en el Puerto ghanés de Tema, el fallo totalmente perjudicial del juez neoyorquino Thomas Griesa, el hundimiento del destructor Santísima Trinidad en el muelle de Puerto Belgrano y ahora el Memorándum de entendimiento” con el gobierno y las autoridades de la República Islámica de Irán.

“Soberanía Nacional claramente definida en la Constitución Nacional”, es cumplir con el Pueblo argentino dándosele desde el Estado: una salud y una educación universal y de excelencia –preescolar, primaria, secundaria, terciaria y técnica de acuerdo a las necesidades nacionales y universitaria en iguales condiciones- y que está muy lejos de ser lo que hoy está sucediendo (más allá del esfuerzo realizado con resultados muy, pero muy pobres de haber incrementado al 6% el presupuesto en educación) que es de franco retroceso respecto no ya de las potencias globales, sino de nuestros vecinos regionales latinoamericanos; pleno empleo, dignamente remunerado y registrado, lo que implica cubrir con generosidad la “canasta básica familiar”, hoy determinada según los estudios de las Universidades –UNR y UCA, Observatorio de la pobreza- en $ 7 mil mensuales y con “convenios colectivos por rama y actividad que cubran la depreciación del poder adquisitivo del salario” y que se respete desde el Estado, el rol de mero garante de que dichas paritarias y convenios sean verdaderamente justos y equitativos; que nuestra niñez y ancianidad, estén absolutamente cubiertos en forma digna ya sea universalizando realmente la actual AUH, como garantizando una jubilación y pensión que realmente cubra la “canasta básica del pensionado y jubilado” hoy fijada por los organismos independientes y de los claustros universitarios en $ 3.895 mensuales.

“Soberanía Nacional”, es asimismo contar con Fuerzas Armadas debidamente equipadas, instruidas y preparadas tecnológicamente para defender a la Nación, y no con las terribles y desastrosas condiciones en las que hoy se encuentran: la Argentina que está “prácticamente en un estado de indefensión” a raíz del “abandono” en las Fuerzas Armadas, situación de la que responsabilizó a la ex titular del área Nilda Garré y a la Presidente Cristina Fernández , y pronosticó una “situación terminal, que será muy compleja y difícil de revertir”. “Hay un estado de abandono en el que está todo el sistema de defensa de la República Argentina y en particular la Armada”, remarcó el ex jefe de la cartera castrense Horacio Jaunarena; en declaraciones a radio Continental, responsabilizó a Garré “por todo lo que está sucediendo” actualmente en el ámbito militar. “Todo lo que ha sucedido últimamente demuestra los años de desinversión en las Fuerzas Armadas que han provocado un colapso en todo el sistema”, apuntó, en referencia particularmente al hundimiento del destructor misilístico Santísima Trinidad y al caso de la corbeta Espora, que tuvo que permanecer durante más de dos meses en Sudáfrica al sufrir desperfectos mecánicos en sus motores. Jaunarena expresó que esto “no es llamativo, porque revisando las asignaciones presupuestarios de los últimos 8 años en el sistema de defensa argentina, uno se va dando cuenta que es imposible que subsista el sistema y hoy estamos viendo esa situación”, al respecto profundizó: “La situación es muy compleja, que será difícil de emerger en donde la Argentina quedó prácticamente en un estado de indefensión”.

“Por ejemplo, la imposibilidad de custodiar nuestra riqueza ictícola, ya que prácticamente no se puede hacer vigilancia de nuestro mar, porque no están en condiciones las aeronaves ni los barcos que tienen que hacerlo”, explicó el ex ministro de Defensa y, nosotros podemos ampliar aún más pues según el Libro Blanco de Defensa, la Armada tiene apenas 16 barcos con capacidad operativa y ofensiva, de los 6 destructores de la lista, sólo 2 están en condiciones de navegar, y su mejor embarcación el Heroína se escora peligrosamente por el mal funcionamiento de sus turbinas, asimismo de los 3 submarinos, ninguno podría sumergirse y luego volver a la superficie, las corbetas Gómez Roca y Granville solo pueden navegar de día, pues están “ciegas” al tener estropeados los radares; Jaunarena, también aseveró con respecto a la Fuerza Aérea que “los aviones están literalmente en el suelo, porque no vuelan”. “En estos momentos, la Argentina carece absolutamente de aviones de combate en condiciones de cumplir con su misión”, alertó y además, recordó que “en 2006 el entonces jefe del Ejército le dijo a la ministra Garré, quien es una gran responsable de todo lo que está sucediendo, que la fuerza no estaba en condiciones de cumplir con la misión que por ley esta asignada”. Según él, el Ejército tiene un “equipamiento de 35 años de antigüedad, que no están en condiciones operativas. Estamos en una situación terminal y revertirlo será muy complejo y difícil”, estimó muy acertadamente el dirigente radical. Desmitificada que fuere el “discurso-relato epopéyico” sobre la soberanía nacional, cabe abordar –como lo hiciéramos apenas hace unos días atrás- el tema del “memorándum de entendimiento Argentina Irán” que como bien explicita Andrés Cisneros “a veces, para ganar tiempo se tira la pelota afuera”.

“Imposible no evocarlo cuando se crea una comisión meramente consultiva y sin plazo fijo, para que informe sus resultados cuando le parezca. Hasta hace 48 horas, el gobierno argentino afrontaba un doble rumbo de colisión. Por un lado, con la comunidad judía, la local y la del mundo, con la enorme mayoría de nuestra opinión pública y, una vez más, con lo que aún se conoce como el sistema judicial de la argentina. O, si no, con Teherán y su régimen político, el más aislado y desacreditado del planeta, con el que inexplicablemente insiste en estrechar lazos y negociar lo innegociable. En un caso así, hay un sistema infalible: poner en la balanza lo que decía Alberdi y lo que hoy dice Luis D’Elía. Con la respuesta en la mano, las cosas quedan claras”, explica con profunda sabiduría el ex Canciller. Si el Gobierno Cristina hubiere privilegiado los intereses nacionales y la salvaguarda de la soberanía nacional hubiera sido mucho más conveniente que cualquier posible acuerdo se hubiere canalizado por el sistema jurídico de las Naciones Unidas, pues como bien aclara Cisneros, “el de Teherán no es, precisamente, un régimen que despierte la confianza de nadie”, y recalca con sabiduría “si los acusados terminan siendo encontrados culpables, a Irán le resultaría mucho más difícil negarse a entregarlos que con este sistema en que no interviene un organismo en común con las NU”.

Como bien señala éste ex diplomático siguen abiertos muchos interrogantes, más allá de las promesas del Canciller Timerman a la DAIA y la AMIA, de fondo y procesales, respecto de los interrogatorios en terreno iraní, el tipo de preguntas que deben ser contestadas por los acusados y su posible negativa a realizarlas, ¿Quiénes y como se elegirán los superturistas internacionales? ¿Las dudas generadas a nivel internacional, cuando una Nación atacada pacta con el supuesto agresor? Preguntas cuyas respuestas nos colocan en la posición de que Argentina está dando un paso verdaderamente “asombroso”, ya que de por si es difícil que cualquier país acepte litigar en un tercer país, lo inconcebible es “sacarlo de Argentina, pues estamos aceptando la territorialidad… del imputado” dice con claridad Cisneros, pero además Irán, con sus muy estrictos Servicios de Inteligencia, y luego de casi 20 años tampoco ha podido averiguar aunque más no sea las identidades de los cómplices locales y de hacerlo los hubiere aportado a la investigación judicial argentina, de haber sucedido esto podría haberse iniciado un proceso de acercamiento de escalón por escalón, muy prudente y sin entregar como ahora un verdadero “cheque en blanco”, para no ser absolutamente desconfiados –tal como lo recomienda Cisneros- esperemos que nuestro sistema diplomático se encuentre “sabiendo algo lo suficientemente bueno como para correr semejante riesgo. El tiempo dirá.”

Si la Comisión termina en una falta total de acuerdo, quedaremos como país en total desventaja, de acusador pasaremos involuntariamente, y por la incompetencia de nuestros funcionarios y nuestra Presidente, a acusados, y con Teherán pasando de perseguido en perseguidor, los tiempos que se avecinan -los electorales y los de mostrar ante la ciudadanía progresos en todas y cada una de las áreas- llevan al régimen a la bastardización de todos y cada uno de los temas, y el de los derechos humanos encabeza el ranking, no sólo en la causa AMIA, sino también en el del asadito en la ESMA; lo ideal seria que temas tan sensibles fueren apartados de la lucha política, y que tanto oficialismo como oposición no los utilizare como bandera de facción. Pero el régimen seguramente no lo permitirá, es muy de su costumbre arrastrar por el fango todo aquello que toca o que pretende le de algún tipo de rédito político en su afán de perpetuación en el poder. ¡Esta es la Argentina del régimen cristikirchnerista, y así nos va como país!

Buenos Aires, 1º de Febrero de 2013.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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