Desde Paraguay: Lo que el quinielero se llevó

Por Luis Agüero Wagner

El quinielero arzobispal Jorge Escobar ahora es acusado de haber rapiñado hasta el inodoro de los sanitarios de un local que ocupó de manera irregular

Dice un viejo refrán que piensa el ladrón que todos son de su condición, y lo confirma el defraudador al estado paraguayo y ex quinielero arzobispal , Jorge Escobar.

Este inefable referente del “cambio” protagonizado bajo la presidencia de nuestro héroe Fernando Lugo, consultado sobre el reclamo de la propietaria de un inmueble del cual rapiñó hasta el inodoro, reaccionó “extrañado”, asegurando que el caso ya caducó y que el inmueble ya fue devuelto a Mariángela Martínez. Eso se le entregó, el proceso es del pasado, caducaron todos los plazos y se le entregó el local”, dijo. El supuesto empresario que ganó notoriedad por defraudar al estado paraguayo evadiendo sus obligaciones ante los entes reguladores de juegos de azar, que fue demandado por los empleados de su productora, que intentó organizar un desfile de la famosa firma Victoria´s Secret trucho, y que dejó un tendal de otros particulares estafados, señaló que Mariángela Martínez “está queriendo hacer ruido sobre una persona famosa para llamar la atención”. Obviamente, refiriéndose a sí mismo como “persona famosa”, atributo que no se le puede negar, sobre todo en el submundo de la estafa y la corrupción.

Mariángela Martínez, propietaria del inmueble que Escobar ocupó de manera irregular por más de un año, mencionó que en el año 2006 alquiló su inmueble a una sociedad anónima, Tover SA, para abrir un negocio gastronómico, por un plazo de cinco años. Al cabo de un tiempo, Jorge Escobar y su familia compraron la sociedad anónima, convirtiéndose en inquilinos indeseados.

El plazo del contrato de alquiler finiquitó el 31 de octubre de 2011, pero Escobar, amparándose en sus influencias, siguió ocupando de manera prepotente el local por 14 meses más. Esta es la razón por lo cual hoy se encuentra demandado por daños, perjuicios y lucro cesante.

Finalmente en diciembre de 2012 la empresaria Mariangela Martinez Hustin consiguió la orden judicial para desalojar a su no deseado inquilino, y con ello el supuesto empresario que defraudó a medio Paraguay sumó un nuevo episodio de escándalo en su haber.

Ciertamente, Escobar tenía muchas otras historias.

El mismo había sido despedido de la firma Mepshow (Quiniela) por malos manejos administrativos, en marzo del 2011. En esa ocasión, el directorio de la empresa resolvió su salida, al tiempo que dio a conocer que ya no estaba autorizado a invocar relación alguna. “El señor Jorge Escobar Barboza ya no forma parte del Directorio de la firma Mepshow S.A, ya que el mismo esta desvinculado de la empresa, que en fecha 26 de marzo de 2011 celebró Asamblea General Ordinaria y procedió a la renovación total del directorio”, decía entonces el comunicado. Al margen del tono conciso, aquel anuncio guardaba tras de sí una seguidilla de eventos que tuvo a Escobar como cabeza, y que generaron millonarios perjuicios a la compañía.

Pocas semanas después, Escobar fue demandado ante el Ministerio de Justicia y Trabajo, por no pagar beneficios de indemnización a varios empleados que estaban bajo su cargo, en una productora.

Agobiado por compromisos no cumplidos, Jorge Escobar también decidió poner pies en polvorosa de la Radio 1.000, dónde tenía la mitad del paquete accionario. En agosto de 2011 vendió su paquete accionario a la periodista y empresaria Mina Feliciangeli. A partir de entonces, convirtió a su confitería Madeleine, que ocupaba el local perteneciente a Mariángela, en su último bastión.

En ese lapso, fue protagonista de varios otros episodios escandalosos paralelos que le valieron una bien ganada reputación de embaucador y mitómano, hasta que nuevamente logró engañar a propietarios de inmuebles para instalarse de nuevo en un fastuoso local.

Mariangela Martinez confirmó a la prensa paraguaya que dejó el local en estado deplorable, llevando los apliques, los blindex, y hasta el inodoro, calificándolo como un personaje que no tiene Dios ni patria. Se llevó incluso el medidor de la Ande, dejando el local destrozado. Según declaraciones hechas al diario Popular, Mariangela se encuentra desconcertada por la impunidad con que cuenta el ex quinielero arzobispal, aunque ya ninguno de sus padrinos en las altas esferas del poder político o mediático se hace responsable de sus desmanes.

“Algo que me pregunto es porqué este hombre sigue haciendo negocios tan libremente, puesto que yo no fui la única estafada, incluso estafó al estado paraguayo y a otras grandes personalidades de nuestro país. Pero sigue como si nada, a pesar de que debería estar inhabilitado para cualquier tipo de emprendimientos”.

Lo cierto es que a medida que transcurre el tiempo, el monto de las deudas de Escobar para con sus damnificados sigue aumentando, al punto que difícilmente logre saldarlas aunque devuelva lo rapiñado en forma de inodoros de mármol de Carrara con incrustaciones de oro y diamantes. Las autoridades paraguayas encajan la vergüenza en perjuicio de la reputación del pais, dado que como advirtiera Sófocles hace más de veinte siglos, un estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, terminará por hundirse en el abismo. LAW

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s