Argentina: La economía debería ir bien, aunque los problemas políticos y sociales cada vez son más.

Argentina. El Banco de la Nación Argentina fue fundado en el año 1891 a iniciativa del Presidente de la Nación Carlos Pellegrini en una de sus respuesta a la crisis financiera que pasaba el país en ese entonces. Posee capitales estatales y dentro de su historia, radica la nternacionalización de la economía argentina en el rubro agropecuário, razón por la cual posee sucursales en variadas partes del mundo.Este edificio se encuentra en el microcentro de la ciudad autónoma de Buenos Aires, a un costado de la plaza de Mayo, en plena zona cívica.Foto y pie: Flodigrip’s world

Argentina no debería tener los problemas económicos que tiene –falta de financiamiento y de inversiones externas, caída de las reservas, parate económico, etc.-, sólo es atribuible a la incapacidad del Gobierno Cristina, y de aquí devienen los enormes problemas políticos (y cada vez en aumento por la incontinencia verbal del cristikirchnerismo duro), a los que se suman graves problemas sociales en el período del “pato rengo” en el que se ha entrado mal que le pese a la señora Presidente.  En la miope mirada de ésta, regada con una muy pobre prosa, los “suplentes o gerentes” de los grupos económicos y de poder mediático le están haciendo muy empinada la cuesta del “fin de mandato o ciclo”, según quien lo mire.

 

“La aristocracia cristikirchnerista creyó que el 2013 era idéntico al 2011 y comenzó brindando con champagne antes de contar los votos”, ante el recuento la realidad les impuso un nuevo discurso, y entonces ellos, los “aristócratas” del cristinismo puro y duro debieron enfrentarse ante la nueva realidad impuesta por la decisión popular, y ésta nueva e incontrastable realidad los condenó a replantearse el futuro, que no es otro que el de reconocer que se ha entrado en un período de “pato rengo” –(tiempo que le resta a una administración que no puede reinventarse y continuar en el poder) según el punto de vista estadounidense, “periodo que media entre la elección de medio tiempo en el segundo y último mandato, y el fin irremediable de éste”- y por lo tanto en el irremediable tiempo en que deberán ir buscando un nuevo espacio donde reinsertarse, y como ellos son un minúsculo grupúsculo de  mercenarios rentados, salen a cruzar a sus oponentes transfiriendo a ellos, peyorativamente, el mote con que ellos se autodefinían. De aquí que La Cámpora, luego de la derrota de las primarias –PASO- tildase a los opositores como que “la aristocracia brinda con champagne”, a la vez que Aníbal Fernández expresare, aquel lúcido y claro mensaje al pueblo: “los votos de la oposición me importan un carajo”, o más lúcido aún el pensamiento profundo del diputado Carlos Kunkel al tildar al claro ganador como: “Massita es un vocero de la oligarquía”.

En tren de ignorar la realidad no existe mirada más preclara que la del vice ministro de economía Axel Kicillof, quien en un raptus de clara toma de conciencia se mostrara “muy optimista” con la marcha de la economía, mostrando dos realidades: la primera es que debemos reconocerle a éste joven y nobel economista que “es cierto que el problema argentino, aquel que le deparare al gobierno K una muy clara derrota, no es de índole económico, pues aunque desbarrancada por la incapacidad del cristinismo, la economía no está verdaderamente mal”. La segunda y muy preocupante es que la administración cristikirchnerista está dando, por si hacía falta, otra incomparable y gigantesca demostración de capacidad de “negación de la realidad”. La administración camporista puede parangonarse, a la distancia sideral que existe entre ellos y los realizadores de la nueva realidad –con todos los problemas irresueltos antes por Mao, y su Revolución cultural y su contradicción de una economía de mercado imparable en un sistema unipartidista cuyos crujidos (realmente muy estrepitosos y sumamente peligrosos) son minimizados erróneamente por el trepitante crecimiento económico- de la “economía de capitalismo primitivo”, o sea que no es materialista y que es menos humano, pues puedes hacer cualquier cosa con tal de obtener beneficios. A aquellos (los chinos de la revolución cultural, devenidos en “capitalistas primitivos”)  no les importa tener un sistema legal confiable, no toleran nada que imponga límites al partido (Comunista) de gobierno, y si ven amenazado su posibilidad de mantenerse en el poder, es una realidad incontrastable, que no lo permitirán. O sea que nunca pasará de allí.

Desde la distancia abismal que existe entre aquellos –los chinos-, y éstos –el campocristinismo puro y duro-  el intento por destruir el sistema de partidos políticos y mediante ésta u otra técnica, Néstor primero y ahora, sin éxito alguno, Cristina pretendieron lograr el “unipartidismo” ,a la china, más que a la cubana o a la venezolana (cuyo intento fracasó con la aparición de Capriles), y fracasado este intento pretenden ahora equivocadamente generar una “lucha de clases”, que sí existe mal que les pese y como paradoja en el régimen “comunista” de la China del capitalismo primitivo, siendo ésto en términos marxistas una “Gran Paradoja”; pero que en cambio en nuestra argentina no puede darse ni aunque lo intenten indefinidamente, pues aquí no se dio “la Revolución Cultural”, sino que por el contrario –y paradojalmente resaltada por la  incongruencia del camporismo, y su propia incapacidad para reconocerla como tal- aquí se dio “la Revolución Peronista”, una revolución que a diferencia de todas aquellas otras basadas en el marxismo hegeliano, que pretendían imponerse a través de las armas y la lucha de clases, el peronismo o “Justicialismo” de Perón, era “una Revolución en paz” impuesta por el “voto de las mayorías populares”, que accedían al “ascenso social” por la dignificación del empleo y el trabajo, dentro de un sistema de gobierno netamente capitalista pero ordenado por un Estado que impulsaba y concretaba “el Estado de Bienestar”, y en él, el desarrollo de una comunidad donde el trabajo y el esfuerzo eran la consecuencia de la “cultura del trabajo” y por lo tanto, la sociedad se organizaba alrededor del concepto de “Comunidad Organizada”.

El cristicamporismo exacerbado no trata lo ocurrido, en verdad, como una simple negación,  ya que inventa imágenes (“vocero de la oligarquía”, “suplentes o gerentes de los grupos económicos”) para construir otra, sustituta; la Presidente eufórica y danzando en el acto de Tecnópolis, en su primera aparición pública tras el “garrotazo electoral”,  luego de un domingo a la noche signado por la derrota y el llanto y de un lunes totalmente taciturno, apoltronada en un sillón de Olivos intentando entender “el porqué” de esta derrota, infringida por un pueblo “desagradecido para con ella”, que en su enfermiza visión, se compara con la “Evita apasionada”, que erróneamente le vendieran aquellos eslóganes setentistas del “volveré y seré millones”, tan alejadas de la realidad que no entiende que Evita sólo miraba al mundo desde los ojos de su amado Líder y Conductor “natural”, y nunca impuesto, porque Perón y el Justicialismo no se imponen, se ofrecen como sentido de vida y de conducta: “el hombre y la mujer justicialistas, abrazan la doctrina y viven como tales, sirviendo al pueblo y a la causa”, y por lo tanto, totalmente alejados de la corrupción, el autoenriquecimiento, y el servirse del pueblo y del Estado. A ella, como a Boudou, Jaime, De Vido, López, Alicia Kirchner, Fernández, Timerman, Rossi, Garré, Puricelli, Kicillof, Marcó del Pont, Lorenzino, Miceli, etc. les llegará el turno de la Justicia y no el de un horizonte sembrado de flores y de esperanzas, como infantilmente ella creyera después de aquel apabullante triunfo de 2011. “¡Despreció la voluntad popular; se “agrandó” –como vulgarmente lo llama el pueblo-, y se la creyó!” Y en vez de convocar a todos, incluso y especialmente, a aquellas minorías, pretendió llevarse a todo un pueblo por  delante con aquella frase famosa de Rosario, en el Monumento a la Bandera, “ahora, vamos por todo”.

Tanta negación no sería preocupante si respondiera sólo a las perversas exigencias que demasiadas veces plantea la política y el ejercicio del poder; no importa, la cuestión –equivocadamente- muchas veces es proteger a los soldados “fieles”, y en esa equivocada defensa el cristicamporismo kirchnerizado se atrinchera diciendo que lo hace en defensa de las convicciones. Las mismas que lo han llevado a quedarse en estas pasadas primarias –PASO- con un escuálido 29% en la Provincia de Buenos Aires, y una mayor derrota, la que implica haber descendido hasta llegar al escaso 26% que presentan como si fuere un éxito, cuando en realidad es un rotundo fracaso, pues en menos de 22 meses pulverizó Cristina, la montaña que si bien no era la de aquel tan trillado, cuan exagerado 54%, rondaba criteriosamente un 39 a 42%. ¡Una verdadera Victoria, así con mayúsculas! Esa montaña de votos, desde los cuales miró al país –no a la Nación que hubiere sido lo buscado- , y rechazó con permanentes descalificaciones y soberbia cada una de las advertencias, que el mundo y la realidad le aconsejaban; el golpe provisorio, aún y hasta el definitivo 27 de octubre, resultó devastador para una Presidente que termina creyéndose la “simulación y el relato-discurso, que intenta ser epopéyico” , pues este no logra alcanzar para esconder “cierto estado de ruina”, estado que se encuentra más en lo político y social, que en lo puramente económico. La teoría política que inspiró bastardamente el filósofo anglo-argentino Ernesto Laclau, en la que abreva Cristina, parece ante los hechos de la realidad, deshacerse cual castillo de arena; la praxis sobre la confrontación permanente y la división de la sociedad –tan emparentada con la “lucha de clases” del marxismo-, vale sólo si se dispone de una muy consolidada mayoría. “¡El populismo no sirve con un caudal exiguo del 26% de los votos!” Persistir en esta actitud, y como acción de captación, desde esta debilidad puede trasuntar dos únicas cosas: “necedad absoluta” o, tal vez también, “la búsqueda inconsciente de un suicidio político”.

Al fin, la destrucción de la teoría y el “relato-discurso” –falsamente epopéyico y ahistórico- sería, final y definitivamente, lo de menos; es más, hasta ciertas pinceladas podrían haberse tomado con humor, en una sociedad a la cual le hace mucha falta, pues desde el poder se insufla violencia, intolerancia, agresividad y defenestramiento para con todos aquellos que se oponen a dicho discurso-relato. Los cristicamporistas del kirchnerismo, menearon con rencor y odio la victoria de una equivocada y supuesta “aristocracia”, que en su torva mirada, equivale al 74% del pueblo argentino, es ese 74% el que rechazó enérgicamente al Gobierno, y por lo tanto a su discurso y manejo desaprensivo de las realidades cotidianas que ese pueblo vive, convive y palpita diariamente, si la estúpida mirada fuera cierta, existiría un pueblo totalmente envidiado por todo un mundo globalizado que convive con otras realidades. ¡El verdadero problema es otro! El impacto que acaba de sufrir el poder y el sistema impuesto por Cristina, es terrible para quien vive inmersa en otra realidad, esa que ella y sus acólitos aplaudidores la llevan a creer. Estamos repitiendo la trágica historia de don Hipólito Irigoyen, casi un siglo después. Su gestión, mal que les pese, empezó a ser plebiscitada también por dos razones: la Presidente fue la “única y total responsable” del diseño electoral y cargó sobre sus hombros la campaña especial en la provincia de Buenos Aires; ahora su autoridad está en tela de juicio. La continuidad de su “proyecto” realmente hace agua, es más, hasta existirían dudas sobre las atribuciones políticas que podrán quedarle para convertirse, al menos, en la “gran electora del cristikirchnerismo de cara al 2015”, esta atribución de poder la ha perdido dentro del “espacio peronismo”, donde asoma primordialmente hoy –se verá el 27 de octubre si esto es así y se consolida, crece o decrece- Sergio Massa el muy joven intendente del Partido de Tigre. ¡Daniel Scioli es en esta instancia arrastrado por el tsunami del cristinismo derrotado, convirtiéndose junto a Cristina en el “Gran Perdedor”!

Estamos asistiendo a un tiempo verdaderamente histórico, pues están resucitando las ideas y la doctrina de Perón, radicales peronizados, socialistas justicializados, ex gorilas que abrazan la doctrina justicialista: “La Revolución en Paz del Justicialismo” es abrazada por más del 80% del pueblo argentino, mientras persisten en el error el cristicamporismo kirchnerizado, o sea el núcleo más duro, que incluso ha comenzado también a vacilar, la interpretación camporista sobre las primarias fue refutada hasta por algunas voces de su propia vanguardia intelectual. Carta Abierta reclama un golpe de timón, y hasta en los movimientos sociales (Unidos y Organizados, el Movimiento Evita, y hasta Kolina) amanecen las críticas, verificándose un desplazamiento en el centro de gravedad del “peronismo cristikirchnerizado u oficialista”, sobre todo en los distritos más grandes y poblados, por lo sucedido en Buenos Aires, es más Daniel Scioli ha dejado de ser la casi única opción, por fuera de José Manuel De la Sota que lo intenta desde Córdoba, sucesoria en el Partido Justicialista para aquellos dirigentes convencidos de que el postkirchnecristinismo ya se ha puesto en marcha, indefectiblemente y apuestan claramente ha la confrontación con los retazos del gobierno el próximo 15 de diciembre. Hoy el campo de batalla a venir, muestra a un Scioli cristinizado totalmente, no sólo por su nuevo perfil intransigente, sino porque también ha relativizado el valor e los resultados de las primarias, es más, hasta inauguro un formato de comunicación insinuando cierto espíritu destituyente. Nunca se atrevió a balbucear siquiera eso cuando Cristina “abiertamente desfinanciaba su provincia”, algunas elucubraciones del gobernador bonaerense siguen sorprendiendo por su extrema “sencillez”. ¡Nunca fue un político demasiado elaborado, es más hasta puede decirse sin sonrojarse, o ha que se considere la opinión como peyorativa que es un político primitivo, y hasta sin gracia!

Insiste entre los suyos que “acortando en octubre un par de puntos retornaría con posibilidades a la carrera sucesoria y presidencial”, es muy infantil, o aún cree en el milagro de la cristinización del pueblo que le permita recuperar lo que ayer fue una derrota catastrófica, es más no ve o no quiere ver, que ante cada nuevo ataque de él, ella o de las jaurías cristicamporistas, Massa aumenta la diferencia que obtuviere el pasado 11 de agosto, hoy esa distancia se ha consolidado en un 11% y camina a más, si supera el 42% la historia dejará de ser cristikirchnerisada y pasará a una nueva instancia, Daniel Scioli deberá comprender que el estilo de Cristina, no le queda, por esa razón y por ciertas broncas personales, que son más propias que ajenas, se resistió a felicitar y conversar con el intendente de Tigre. La negación o su obsesión sucesoria, también le estaría impidiendo observar la magnitud del panorama posprimarias, luego de la barrida del tigrense en el conurbano varios barones hasta aquí cristinistas empezaron a adoptar previsiones para octubre, si Mario Ishii, de José C, Paz tomó distancia del Gobierno de la forma brutal en que lo sabe hacer “La gente –el pueblo- está enojada con Cristina”, y esto no es nuevo, en una charla en la puerta de Matheu 130 Mario me decía allá por el 28 de febrero (ante el corrimiento de las fechas de las internas partidarias del PJ orden nacional, bonaerense y porteño, “yo le dije a Cristina, no podes dejar el Partido cerrado, es una vergüenza… no me entiende, ¿qué querés? ¡No le hace caso a nadie! ¡Esta encerrada y entornada por estos p……. de m…..!” porque es así. Otros quizás lo hayan hecho con más diplomacia, el ex jefe de Gabinete hoy intendente “va tomando nota”. Algo muy similar pasa en el campo sindical, la CGT Balcarce también critica el inquietante avance del camporismo, Omar Viviani anticipó “el peronismo estará donde esté la gente”, es más el pasado 22 de mayo de 2012 en la misma puerta de Matheu, a la salida de la reunión del Consejo de partido me dijo con crudeza extraña en un sindicalista enrolado en el oficialismo “prepárate para las internas, el 31 de marzo –de 2013, entonces fecha de las Internas Partidarias-, les rompemos el c… a estos pende… de La Cámpora, y volvemos a manejar el Partido”, Omar es un eximio saltarín, se abrazó con Moyano y hoy lo hace con Caló, pero la necesidad podría volver a juntarlos, es más puede llegar a juntar a todo el sindicalismo de la CGT y hasta con los gremios de la CGT Azul y Blanca del barrionuevismo.

El posible “tornado tigrense”, ha llegado a más arriba del sector sindical, ya obtuvo apoyos de gobernadores peronistas no K –De la Sota, Peralta, y ex como Das Neves- todos triunfadores en sus territorios o peleando para ganar en octubre; el dilema para Scioli es quizás el mismo que el de otros gobernadores cristinizados, el avance opositor ha dejado muchos mandatarios con serias dudas acerca de su propio futuro al perder las mayorías de sus legislaturas, si esta tendencia se mantiene o acrecienta en octubre, entrarán en verdaderas crisis, tal vez, hasta para administrar sin obstáculos graves sus territorios, como hasta el presente, por lo que comienzan a replantearse sus propias estrategias de cara a octubre. ¿Cuántos quedarán cuando se aproxime el 27 de Octubre? La irrupción de Massa en territorio bonaerense no es la única problemática que se le presenta al cristikirchnerismo y a la misma Presidente, las primarias otorgaron una fotografía novedosa y poco atractiva para el gobierno, el afianzamiento de un conglomerado de peronistas disidentes u ortodoxos – aunque sea un joven de extracción menemista-, y otro de centroizquierda con eje en radicales y socialistas. Despuntan nuevos nubarrones para el cristinismo, los radicales pareciera que quieren levantar cabeza y ganan en 13 distritos, hasta en distritos como La Rioja; el PRO pelea con el conglomerado de centroizquierda porteño, pero ambos ganan ampliamente el distrito porteño, Cobos, Binner y posiblemente Carrió se pretenden presidenciables, los próximos 70 días serán cruciales, pero también lo serán para Cristina, y el sesgo que le imprima a la campaña, habrá que observar el grado de fidelidad de todos y cada uno de los participantes, al final, todos pretenden preservar sus votos, la negación y el enojo inicial de CFK poco la ayudarán a lograr la recuperación de sus candidatos, si siguen eligiendo al tigrense como adversario sólo lograrán encumbrarlo aún más, señales contradictorias como ésta logran el efecto contraproducente, Cristina nunca imaginó un futuro como el presente, desde el 11 de agosto el escenario político ha comenzado a dar un vuelco, de las correcciones de todos y cada uno de los contendientes depende el futuro de la Nación  y de la Patria, CFK cosecha lo que ha sembrado, mala gestión, infortunado estilo, colmaron aparentemente la paciencia social y colectiva, la normalidad depende del accionar ante la transición hasta el cierre del mandato de la Presidente, ¡nada más que eso!

Buenos Aires, 20 de Agosto de 2013.

Arq. José M. García Rozado.

MPJIRucci – LIGA FEDERAL

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