OAXACA: De la alta diplomacia al servicio comunitario


Saúl Vicente asume la presidencia municipal de Juchitán
Defensa del territorio, recursos naturales y sitios sagrados entre sus compromisos

Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco, buscará entrevistase con munícipe

Genaro Bautista / AIPIN

Juchitán. Este 1 de enero del 2014, Saúl Vicente Vázquez, ex integrante del Foro para Cuestiones Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), asumió la presidencia municipal constitucional de su natal Juchitán, la tierra de los Binizaa, en el Istmo oaxaqueño.

En charla con AIPIN, enarboló la defensa del territorio, recursos naturales y sitios sagrados como parte de sus compromisos de gobierno

Ante una plaza repleta de miles de vecinos e invitados, Saúl Vicente de la Unión Fuerza Indígena y Campesina (UFIC) y del Movimiento Indígena Nacional (MIN), llamó a un gran acuerdo político que permita hacer un Juchitán más próspero.

Asistió el pleno de la clase política zapoteca, de partidos políticos, Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo de Tehuantepec (COCEI), Petróleos Mexicanos (PEMEX), gobierno de Oaxaca, y opositores a empresas eólicas.

Sobresalieron los dirigentes Héctor Sánchez y Leopoldo De Gyves.

Con un cabildo compuesto por diversas corrientes políticas, el presidente municipal ofreció un “gobierno de trabajo y bienestar” para los juchitecos y anunció que los acuerdos se tomarán por consenso, las sesiones de cabildo serán públicas y que transmitirán por medios de comunicación las reuniones para que la población esté enterada de las mismas.

En un ambiente de fiesta y armonía, los militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) acompañaron a sus cuatro concejales en la toma de protesta de Saúl Vicente, triunfador con las siglas del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Los ahora integrantes priistas, en el cabildo juchiteco son, el ex candidato a la presidencia de Juchitán, Héctor Matus Martínez, Isabel Ramos Reyes, Edgar Salinas Celaya y Jesús Ruiz Santiago, sumando con ellos un total de trece concejales, quienes aceptaron abiertamente el triunfo del perredista.

Vicente Vázquez, reconoció la sabiduría del pueblo juchiteco para encontrar soluciones a la problemática que enfrenta esta comunidad istmeña y basará su gobierno en la filosofía de sus ancestros, los pueblos indígenas para gobernar

Héctor Matus Martínez, dijo en la reunión de cabildo dentro del salón de actos que la contienda quedó atrás y que Saúl era el presidente municipal de todos los juchitecos.

La asunción de la toma de protesta de Saúl Vicente Vásquez, precedió en el primer minuto de este 1 de enero, con la transmisión del mando de la policía preventiva municipal, del saliente presidente Daniel Gurrión Matías, para el ascenso del Ayuntamiento Constitucional 2014-2016.

Vásquez afirmó que en su administración privilegiará el diálogo para buscar así evitar bloqueos o manifestaciones en protestas recurrentes.

“Antes de un bloqueo se establecerá una mesa de negociación con todos los inconformes respetando las ideas y los grupos. Este municipio será integral e incluyente, consultando siempre al pueblo”, mencionó.

Resaltó los valores culturales de Juchitán en conservar sus tradiciones e impulsar de manera especial el ámbito cultural.

Ante la crisis recurrente que se vive en México, destacó que “nuestro mercado interno ha sabido sobrevivir a través de sus actividades festivas que generan empleo y ocupaciones, este es un ejemplo que nuestro pueblo tiene con la sabiduría ancestral que nos legaron nuestro abuelos y nuestras abuelas, con esta sabiduría sabremos encontrar soluciones a los problemas de falta de empleo entre los jóvenes que egresan de las escuelas de educación superior, todas estas acciones están contempladas en nuestro plan de trabajo”.

En su mensaje “saludó a sus hermanos y hermanas, a quienes dijo haberse levantado de más de treinta años en la lucha en defensa de los derechos del pueblo juchiteco, su territorio y sus recursos naturales”.

“Estos son nuestros primeros pasos para el cambio y mucho por hacer nos espera”, manifestó al referirse y resaltar la presencia e integración de los regidores priistas, reconociendo su disposición por haber cerrado filas que nos permiten las leyes y los acuerdos políticos.

La postura de Saúl Vicente en la defensa de los sitios sagrados, recursos naturales, manantiales, lagos, manglares, fue bien recibida por Carlos Sánchez Martínez de la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco (APPJ).

Adelantó que buscarán una entrevista con el munícipe para exponerle sus puntos de vista.

Pidió además al Presidente Municipal Constitucional Saúl Vicente Vázquez, mantenerse firme y no autorizar el cambio de uso de suelo en beneficio de eólicas o gaseras.

Sánchez Martínez, reiteró que la instalación de las eólicas es ilegal y que atenta de seis sitios sagrados y arqueológicos, además de contra la población de la región.

Insistió en que Gas Natural Fenosa y Mareña renovables, no contribuyen en el desarrollo de los pueblos del istmo y en cambió vienen despojando a los comuneros de sus riquezas naturales.

Carlos Sánchez subrayó que las más de 5 mil hectáreas de las que están siendo despojados los zapotecos, 2 mil son para la empresa Gas Natural Fenosa y 3 mil para la eólica Empresa Zapoteca de Naranjilla

Sánchez Martínez, señala que l afectación es para los pescadores, campesinos, pastores, médicos tradicionales que transitan por el lugar.

Por ello, plantea, es necesaria la reubicación de estas industrias al menos a 15 kilómetros de las zonas de población

Gas Natural, dice, invade la reserva de urbanización de Juchitán.

En referencia a la industria eólica, mencionó que hasta ahora, en la 2ª etapa se han instalado 117 aerogeneradores de 150.

El hecho, afirma es que éstas provocan la emigración de peces lo que lesiona a los pescadores de la zona.

Saúl Vicente Vázquez deja por ahora la alta diplomacia y asume el reto del servicio comunitario.

Promotor de la Alianza de Presidentes Municipales para el Desarrollo Local Regional del Istmo, conformada por titulares de los ayuntamientos del área de distintas fuerzas políticas, buscará incidir en agenda estatal y nacional en pos de un desarrollo sustentable en la región del Istmo.
La Alianza, expone, puede ser una plataforma a fin de que el gobierno estatal apoye el impulso de proyectos de desarrollo “con respeto a nuestras identidades culturales en el manejo sustentable de nuestros recursos naturales” que tengan un importante impacto en el bienestar de sus comunidades.

Saúl Vicente enfrenta así, un desafío en su lugar de origen, para salvaguardar los derechos políticos, sociales, culturales, de desarrollo del pueblo Binizaa como se autodenominan los zapotecos.

Nueva Imagen de la administración perredista

Una composición gráfica que representa la casa de enseñanza militar y religiosa o casa de gobierno en las culturas mesoamericanas, es la imagen de la actual administración municipal.

En la parte central se la imagen corporativa se dibuja la figura de una flor guie’ xhúba, una de las flores emblemáticas de la que se deriva el nombre originario de Juchitán: “guidxi guié”, pueblo de las flores.

La flor es un elemento distintivo, simbólico, metáfora de la belleza y todo lo sublime. La vestimenta típica de la mujer juchiteca adoptó este elemento que forma parte del quehacer artesanal de la gente, de las bordadoras.

El diseño se complementa con flores labradas en la parte central de su columna y con detalles en la parte horizontal que remite visualmente a las grecas de Mitla.

En la parte superior del icono, según explicación del Maestro Israel Vicente, se encuentran cinco flores guie’xhuba, que representan a las cinco agencias municipales de Juchitán, colocadas en una línea horizontal teniendo como base la estructura calli que en este caso representa el palacio municipal donde se alojan los poderes del Ayuntamiento Constitucional de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.

Para recordar:
Elena Poniatowska. La COCEI
La Jornada domingo 3 de junio de 2007

En 1981, por primera vez, la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo de Tehuantepec (COCEI) ga-nó sorpresivamente las elecciones municipales de Juchitán, Oaxaca. Nunca había sucedido que en algún municipio ganara otro partido que el PRI, y la COCEI -una liga de jóvenes que estudiaban ciencias políticas en la UNAM (entre ellos Manuel López Mateos) y tenía relación con estudiantes y campesinos de Juchitán- logró ese triunfo que asombró al resto del país. La COCEI demostró que era capaz de movilizar a más de 10 mil personas y de quitar, si así lo decidía, al entonces gobernador del estado, como antes los juchitecos derrotaron a los franceses en Tehuantepec, en 1866. De por sí, Oaxaca ha sido considerado un estado heroico. Con razón dijo Alvaro Obregón: “No hay un panteón en la República donde no esté un juchiteco muerto por la causa de la Revolución Mexicana”. Juchitán dio a la Revolución 10 generales, mil hombres y muchas soldaderas que cargaban el máuser a su hombre. Por algo Oaxaca es cuna de Benito Juárez y de los hermanos Flores Magón, de Rufino Tamayo y de Francisco Toledo.

El hecho de que triunfara la izquierda por primera vez desde la Revolución Mexicana atemorizó a muchos. Habría que leer a dos grandes observadores: Howard B. Campbell y Jeffrey Rubin, de la Universidad de Harvard. Aún recuerdo el júbilo en el palacio municipal, en el mercado, en el zócalo y en las enaguas floreadas de las mujeres cuando la COCEI ganó las elecciones. Celebraban su victoria a gritos y abrazos, y brindaban a brazo levantado con su “coronita” que centelleaba como una mariposa amarilla. Los aretes de pescaditos de oro, las argollas, las cadenas de muchas monedas, los cabellos trenzados con flores y cintas de colores eran una gloria. Allá fuimos a acompañarlos Rosario Ibarra de Piedra, Fernando Benítez y muchos otros simpatizantes de Francisco Toledo, Leopoldo de Gyves, Víctor de la Cruz, Héctor Sánchez y su hermano (asesinado en 2003, a los 49 años, Carlos Sánchez López), Macario Matus (que se vino a México a trabajar como periodista en El Día) y otros luchadores como los Pineda, los López Nelio, los López Lena, los López Chiñas, los López Miro, los López Rosado, los Rasgado, los Matus, los Petrikowsky, los Castillejos y tantos apellidos más del istmo. A la sombra de los tamarindos, el municipio de Juchitán se convirtió en uno de los primeros en ser gobernados por un partido de izquierda desde la Revolución Mexicana, pero a pesar del júbilo, dentro de Palacio Nacional era difícil olvidar las veces en que la policía entró y capturó a los militantes para encarcelarlos, allanar sus casas y saquearlas, torturarlos y asesinarlos.

En los años 70 ser simpatizante activos de la COCEI era una prueba de fuego.

Bajo la COCEI, el municipio de Juchitán se volvió centro de uno de los movimientos culturales indígenas más activos de América Latina. Nadie defiende sus valores como Oaxaca, nadie su idioma, nadie su tesoro artístico. Y aquí cabría mencionar de nuevo a Francisco Toledo. La defensa de la propia cultura impulsó como en ningún otro estado los propios valores, el zapoteco, las costumbres, y como en Oaxaca hay muchos grupos étnicos, suaves, chontales, zoques y mixes, éstos se volvieron de una riqueza formidable.

Todos sabemos que si hay un estado indígena en México ése es Oaxaca y si hay un estado politizado, también es Oaxaca. Los campesinos e indígenas oaxaqueños siempre han luchado en contra de las intervenciones del Estado, y la COCEI fue uno de los resultados de esa lucha. La organización que crearon era muy aguerrida. No se dejaba ni se vendía.

Apoyada por campesinos sin tierra y pequeños propietarios, la COCEI abrazó la causa de los pobres por la propiedad comunal de la tierra. Exigió la democracia municipal, la formación de sindicatos y el trabajo comunal. Se centró en el crédito agrícola y, desde luego, en la disputa por la tierra. La COCEI hizo plantones, huelgas de hambre y movilizaciones masivas para recuperar el territorio comunal y organizó invasiones. Su fuerza principal radicó en su agrarismo. Enarboló y defendió la causa de los artesanos, la de los pescadores. Protegió a las antiguas tradiciones y culturas. Además de su riqueza prehispánica, probablemente sea Oaxaca el estado que más instancias culturales tiene entre museos, como el IAGO y el MACO, jardines botánicos, institutos, bibliotecas, hemerotecas, cines culturales como El Pochote (asistí al estreno de Los muxes). En Oaxaca se exponen continuamente fotografías de Manuel Alvarez Bravo, así como de Graciela Iturbide, Rafael Donís y quien sabe cuántos más. En esa época, Toledo hizo la serie de grabados Libertad para Víctor Yodo. Verónica Volkov, Miriam Moscona, Víctor Terán y Víctor de la Cruz publicaron con frecuencia en Guchachi’ Reza (Iguana rajada) y se vieron traducidos al zapoteco, bueno Víctor de la Cruz no, porque es zapoteco. Oaxaca tiene la biblioteca especializada en arte y arquitectura más importante del país, su colección de gráfica va de Durero a José Guadalupe Posada y Leopoldo Méndez, además de Rembrandt; la única biblioteca braille; una fonoteca, y una fábrica de papel hecho a mano con fibras naturales, etcétera. Este inusual florecimiento hizo que surgieran muchos escritores en lengua indígena y muchos imitadores de la pintura de Toledo. También a imitación de la COCEI, otros municipios que querían sacar al PRI del poder tomaron su alcaldía, pero fueron brutalmente reprimidos.

Uno de los proyectos importantes de la COCEI fue la fundación de una radiodifusora que sirviera de caja de resonancia a su movimiento. Tener comunicación más allá de la plaza y sus alrededores era su objetivo, pero el primer problema surgió pronto: “¿Se va hablar en español o se va a hablar en zapoteco?”, “¿o se va hablar en zapoñol?” Ya lo dije, pero es que me parece bien significativo. Oaxaca es uno de los estados que mejor defiende su patrimonio cultural, en parte, gracias a Toledo. Un ingeniero de Guerrero vino a hacer la instalación de la antena y enseñó a los oyentes cómo encontrar la señal. Marta Acevedo, enviada de Radio Educación, se dedicó a la programación y discutió y planeó las transmisiones, y hasta los niños tuvieron su propio programa. Irma Pineda, poetisa, era una niña de ocho o nueve años, nieta del desaparecido César Pineda. Por allí también andaban los herederos de Víctor Yodo. En varias ocasiones, miembros de la COCEI fueron más que maltratados. A Francisco Toledo y Víctor de la Cruz los persiguieron y los golpearon. Conservó una imagen de ellos corriendo por un campo de maíz con la policía detrás de ellos, pero no sé si es producto de mi imaginación. Los empresarios de las dos radios comerciales priístas encimaron su señal sobre la de la COCEI e hicieron todo para eliminarla, pero a pesar del acoso los juchitecos movían el dial para encontrar la estación de la COCEI en determinado kilohertz. De seis de la mañana a ocho el programa era para campesinos que planteaban demandas con coraje e inteligencia. Además de los consabidos programas de música, se hicieron programas para mujeres comerciantes y amas de casa. Radio Educación envió con Marta Acevedo series como Hasta no verte Jesús mío, dicho por la actriz María Teresa Rivas. Cuento esto porque en uno de mis viajes a Juchitan acompañé a Marta Acevedo a tapizar la cabina con cajas de huevo para aislar el sonido. Sólo había dinero para comprar lo indispensable y las pedí regaladas de casa en casa. “¿Ah, vienes aquí a dónde se baten los huevos?”, se burlaban de mí porque en Juchitán tienen fijación en los huevos. Total, todo gira en torno a huevos.

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