Las derrotas del cristinismo y el ataque al sindicalismo

Por José Marcelino Garcia Rozado

Cristina Fernández volvió a ser la misma, sólo transmite “buenas noticias” –que siempre no son tan buenas- y arremetió contra los empresarios, los banqueros, los sindicalistas y la oposición toda a quienes catalogó como “avaros y extorsionadores” igual calificativo que utilizó para amedrentar a los ahorristas que comprasen dólares, medida que fue llevada a cabo por expresa indicación presidencial -Capitanich y Kicillof dixit-; amenazado que fue el pueblo, las inconexas medidas económicas solo provocan nuevas y reiteradas frustraciones.

Volvió la Presidente para llevar a cabo otro acto y otra cadena nacional con “buenas nuevas”, o por lo menos así lo entendió ella, pues el muy magro y desactualizado aumento a jubilados y pensionados pasó de ser lo que ella pretendía, o sea una “buena noticia” a ser una verdadera “burla” a esos casi 7 millones de conciudadanos enrolados en ese universo. Creer que es una buena noticia el anunciar un incremento del 11,5% desde marzo de 2014 cuando sólo entre noviembre y enero la canasta de alimentos y remedios –vitales para este sector social- aumentó según todas las consultoras entre un 15% y un 20%, y ni que hablar si se toma en cuenta el período desde la última actualización –setiembre 2013/ marzo 2014- pues si se lograse mantener aquello ampliamente difundido por el Jefe de Gabinete y el ministro de Economía, o sea las “listas de precios acordados” en canasta alimenticia y de tocador, y la muy reciente llevada a cabo con los laboratorios enclavados en el país, la pérdida de capacidad de consumo de los jubilados y pensionados llega a más del 25% aunque ahora se diga que se van “a retrotraer los precios al 2 de enero”.

Superando la expectativa generada en la población con los anuncios presidenciales, que casi la totalidad de los argentinos consideró “insuficiente y mezquina”, pues apenas una semana antes la señora Presidente –en otra aparición y cadena nacional- otorgó un “subsidio/ prebenda” a los “jóvenes ni-ni” de magros $ 600 mensuales (que en realidad son $ 500 pues el resto será abonado contra la presentación de un certificado de “asistencia y presentismo” en las escuelas), totalmente absurdo y como casi todos los demás “subsidios clientelares” éste también está pésimamente implementado. ¿Por qué Simplemente porque así como los planes trabajar, en su enorme mayoría no contemplan “una contraprestación laboral”, y las Asignaciones Universales por Hijo llevan a que infinidad de beneficiarios solicitan no se les abone sueldo o jornal alguno (aquellos que están en blanco y registrados) para “no perder dicha prebenda”, llegando por fin a este nuevo disparate de Cristina Fernández que otorga (en medio de una impresionante crisis económico-financiera) un nuevo e importante gasto –no inversión en capacitación y estudio- al no exigir que para cobrar el subsidio, ese 1,5 millones de jóvenes que ni trabajan ni estudian, deban presentar, no solo el certificado de “inscripción y permanencia” en el estudio, sino el correspondiente a la “aprobación del ciclo lectivo” que dicha capacitación/estudio debería contener.

La revista norteamericana de publicación semanal “Bloomberg Businessweek” publicó en su sitio web un duro artículo sobre nuestro país, titulado “Argentina: infractor económico crónico”. La nota comienza con una dura “adivinanza”: “¿Cuántos argentinos se necesitan para cambiar una bombilla de luz? Tres: dos para asar la carne mientras el otro tipo soborna al electricista”. “Los precios son muy altos en Buenos Aires, desde los alquileres, hasta la carne y las autopartes. Pero a la Argentina parece no importarle. Después de todo, es un reincidente económico, que defaulteó su deuda en 1982, 1989 y 2001 y está por hacer lo mismo al continuar peleando con acreedores”, escribió Roben Farzad, autor del artículo. Farzad comenzó a enumerar las sombras de la situación financiera del país. El costo de endeudamiento de la Argentina está cerca de un máximo de dos años, y los Credit Default Swaps (CDS) a cinco años –un seguro que pagan los inversores por títulos locales para cubrirse ante un eventual incumplimiento- sugieren un 85% de probabilidades de que la Argentina entre en default. También apunta a la caída de reservas internacionales, desde los US$ 53 mil millones hace tres años a los US$ 28 mil millones actuales. “Algo está a punto de ceder”, sentenció. El artículo se hace eco de las acusaciones de Cristina Fernández a los banqueros, supermercadistas y a los medios de comunicación durante el último discurso de esta semana en cadena nacional, y aseguró que la Argentina tiene una “inflación galopante”. “Las empresas fueron apropiadas. Los inversores extranjeros huyeron. Argentina, que solía ser un envidiado mercado emergente, fue degradado a una `economía de frontera´ junto a Filipinas y Ghana. Y la comunicación del gobierno ha disminuido hasta un goteo”, describió Farzad.

Para Kathy Lien, directora en “BK Asset Management” en Manhattan y una de las entrevistadas en el artículo, si la Argentina defaultea en este ambiente “podría tener repercusiones globales. El mundo es muy distinto al de 2001, no creo que otras economías puedan evitar el daño”. La especialista se refirió especialmente a América Latina y Turquía, donde también hay una escasez de reservas internacionales. El periodista estadounidense destacó que la Argentina tuvo un fuerte impulso por el alza de precios de los commodities, y tanto Néstor Kirchner como Cristina “han duplicado el gasto público desde el 15% del producto desde 2003”. “Esa generosidad se evidenció en los subsidios a tarifas de transporte y electricidad, como así también en pagos en efectivo a la clase baja”. También se establece una comparación del país con el resto del mundo a la hora de buscar préstamos: “La Argentina está en la lista negra de fácil acceso a los mercados de capital de deuda internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) es el prestamista de última instancia, pero le pide al país recortes de subsidios para darle unos u$s10.000 millones”. Esa suma, según BCP Securities, es necesaria para funcionar si surge algún incumplimiento de pago. Recordemos que ayer el Congreso de EEUU comparó a la Argentina con Corea del Norte durante la evaluación de Noah Mamet, candidato de Barack Obama para dirigir la representación diplomática en la Argentina. Yo informé que los temores por las turbulencias que atravesaron en los últimos días las economías de ciertos países emergentes, incluida la Argentina, provocaron la alerta por un efecto contagio ante el cual ya comienzan a tomar medidas. Así es como el G20 inicia su presión para que el país se dirija otra vez al FMI. En tanto, desde Europa ya acusan a las “economías de mercado emergentes” de afectar negativamente las condiciones económicas locales, y advirtieron sobre el efecto contagio (ver notas anteriores).

El Gobierno, a través del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, salió a defender al vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, luego de que el fiscal Jorge Di Lello pidiera su indagatoria en la causa Ciccone. “Advertimos que ha habido una sistemática persecución y linchamiento mediático”, aseguró el funcionario en su tradicional conferencia de prensa matutina. De esta manera, Capitanich consideró que Boudou es “¿víctima?” de una operación mediática “a partir del adelantamiento de información respecto a las medida del fiscal actuante” y que “se deben cumplir los pasos procesales para garantizar el debido proceso”. “Nosotros observamos claramente que el Poder Judicial actúa de forma independiente en la Argentina y que existe un principio esencial que es el de presunción de inocencia; en consecuencia, el debido proceso implica no solo el proceso acusatorio, sino también la determinación del juez que puede dar lugar o no a la indagatoria y en virtud de eso, al pasa siguiente que significa el derecho legítimo a la defensa”, afirmó. En un claro gesto de respaldo, Capitanich reiteró que rige el principio constitucional en favor Boudou. “Creemos que la presunción de inocencia debe ser correspondido por la defensa del vicepresidente, que presentará todos los elementos necesarios y probatorios para propiciar la inocencia en el proceso”. Ayer, pasado el mediodía, Di Lello le solicitó al juez Ariel Lijo que resuelva en un plazo razonable la situación judicial del Vicepresidente y ante la indagatoria pueda defenderse en Tribunales.

Pero la desvergüenza, característica novedosa en el Jefe de Gabinete, no terminó ahí, sino que cargó contra los EE UU y especialmente contra el senador republicano del estado de Florida Marco Rubio, quien ayer criticó públicamente a la Argentina. “Quiero responder a las acusaciones, que ningún argentino puede dejar pasar”, lanzó. “Le voy a contestar como gobernador de Chaco, como senador electo, para plantearle categóricamente nuestra posición”, dijo Capitanich. “No pueden ser tan prepotentes y soberbios”, agregó. “En la República Argentina los ciudadanos gozan de democracia –aunque se olvidó de decir que es apenas “formal” y carente de republicanismo- plena, de inclusión social, de pleno y enfático cumplimiento de la ampliación de derechos civiles, políticos y sociales”, lanzó. A lo que cualquier argentino lúcido le podría contestar que desde hace ya más de un lustro volvió a crecer la pobreza y la indigencia, además de que volvió a ser una preocupación el perder el empleo, y que de los 5 millones famosos –respecto de la creación de empleo- casi 2 millones son aumento del empleo público, 1,5 millones son puestos de planes sociales –Trabajar, etc.-, y que como bien expresó Antonio Caló, líder de la UOM y la CGT Balcarce oficialista “hay argentinos que pasan hambre porque el salario no les alcanza a cubrir todo el mes”. Ayer, en el Senado estadounidense, la audiencia de evaluación de Noah Mamet, el elegido del presidente Barack Obama como embajador en la Argentina, derivó en pronósticos de “posible crisis financiera” en nuestro país y en reproches por la calidad de su democracia y de su compromiso como aliado.

Marco Rubio, senador republicano y figura en ascenso del partido, calificó a la Argentina como “el aliado más peculiar en el mundo, porque no paga sus deudas y no coopera militarmente”. “Hace cosas que ni Corea del Norte”, deslizó el senador del estado de Florida. Capitanich no se guardó las críticas, y contagiándose de Cristina Fernández y su diarreica necesidad de palabrerías vacías habló de una “usina de los grupos de poder” (?) que “defienden” a los fondos buitre, esos con los que Kicillof quiere negociar a las apuradas “y que propugnan la intervención unilateral en países, violando el principio de autodeterminación de los pueblos”. “Voy a dedicarme a contestarle al señor Rubio. Debería preocuparse porque USA no aprobó el Pacto de San José de Costa Rica, porque no acepta el Tribunal Penal Internacional, porque no acuerda los protocolos ambientales”, lanzó. Además, el chaqueño deslizó que “los grandes bancos y las grandes corporaciones son los que protegen los paraísos fiscales, que precisamente tienen asiento en las grandes potencias mundiales”. Lo que el “Coqui” no mencionó es que él era uno de los tantos senadores y diputados que durante el menemato aplaudían el ingreso de Argentina como aliado extra OTAN, con el que fuimos calificado por Bush padre. El, junto a la entonces senadora santacruceña elogiaron a mandíbula batiente aquella estupidez supina de creernos pertenecientes al “Primer Mundo” solamente por aquella inclusión que solo interesaba al “Imperio” del que hoy reniegan.

Hoy viernes 7 el Ministro de Educación, Alberto Sileoni junto al titular de Economía, Axel Kicillof y el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich llevaron adelante una reunión con gremios docentes nacionales, la gran mayoría pertenecientes al sector oficialista –o casi todos a decir verdad-, a quienes les propusieron un acuerdo salarial para todo el año, aunque no debatieron sobre porcentajes. Con esta reunión y de esta manera se inició la paritaria con los gremios docentes nacionales, una de las condiciones esperadas por las administraciones provinciales para arrancar con las discusiones en el resto del país. Uno de los pedidos que suma tensión a las negociaciones es que, los gremios docentes reclaman que la paritaria sea reabierta a mitad de año, pero el Gobierno nacional planteó que el acuerdo sea para todo el año, lo que trae aparejado un incierto comienzo de clases y una conflictividad social en puerta. Por el lado de los sindicatos participaron la Unión Docentes Argentinos (UDA); SADOP (Privados), AMET (Educación Técnica) y CEA (Confederación de Educadores Argentinos). Sergio Romero, titular de UDA y secretario de Políticas Educativas de la CGT, aseguró que “en la reunión no hablamos de porcentajes y sólo nos propusieron que el acuerdo tenga un alcance anual”. Se supo que, las reuniones seguirán adelante dentro de un panorama de incertidumbre, ya que nadie arriesgó aún cifras consensuadas. La única excepción fue el pedido de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN), que está en manos de la izquierda y ya anunció que no cejarán en un intento de conseguir que su aumento sea del 100%.

Los herederos de Carlos Fuentealba aseguraron que no darán su brazo a torcer, por lo que el gobernador Jorge Sapag deberá lidiar con la línea más dura del país, aunque entre los ministros hay algunos que creen que ese cetro, que hoy le adjudican a Alejandro Castellar (ATEN), está en una disputa palmo a palmo con el bonaerense Roberto Baradel. El Gobierno nacional aún no ofreció nada, pero se estima que su propuesta final será del 18 al 20%, una cifra que los gremios docentes considerarían más que insuficiente como meta final, pero que podrían aceptar si existiera en el marco de un “acuerdo corto” de no más de tres (3) meses, que obligaría a las partes a discutir nuevamente la pauta salarial en junio. En el Gobierno existe la ilusa convicción de que no habrá problemas con el inicio del ciclo escolar, excepto en Neuquén y en algunas pocas provincias. De todos modos, hay conciencia de que la situación es “complicada”, en un marco de fuertes aumentos en los alimentos y otros insumos importantes para la vida diaria de la clase media. Asimismo, y como resultado de los “aprietes” llevados a cabo desde el Gobierno Cristina Fernández a los gremios, y como resultas de las pretensiones sindicales de intentar recobrar parte del salario perdido en estos últimos tres meses, de “ajustes”, “inflación descontrolada” y una “perversa devaluación del peso”, que como siempre recae en los asalariados y en los que menos tienen, jubilados, niños y desocupados, que son verdaderamente muchísimos mal que le pese a Cristina Fernández.

El gobernador José Manuel de la Sota recibió ayer jueves en audiencia, al dirigente sindical Hugo Moyano, con quien compartió ideas de la situación actual del país, El mandatario provincial expresó “Siempre con la esperanza de que nos vaya cada día mejor a todos que es lo que realmente queremos los argentinos”, estas declaraciones se dan en la misma semana en la cual, en cadena nacional, la Presidenta atacó y criticó duramente a los sectores sindicales. De la Sota informó que fue invitado por el sindicalista a participar el próximo 15 de marzo de un homenaje a las mujeres argentinas que se hará en el hotel del sindicato de camioneros en ciudad de La falda. En diálogo con la prensa, el Gobernador enfatizó que en un país republicano el diálogo tiene que ser lo habitual y expresó “Lo que ocurre es que estamos acostumbrados a vivir en un país que se grita y el diálogo parece algo extraño. Pero esto no tiene que ser así, somos compañeros (con el líder sindical) desde hace años y nos reunimos para intercambiar ideas”. En ese marco, De la Sota inscribió el encuentro que mantuvo con el gobernador Scioli días atrás. “Buscamos intercambiar ideas, soluciones”, recalcó. El Gobernador opositor reiteró la necesidad de avanzar en un gran acuerdo nacional de salarios y precios porque “Creo que hay una sensación de temor en el sector empresario, de mucha intranquilidad en el sector sindical y una situación de inseguridad en las familias respecto de lo que va a ocurrir con la economía durante este año”. A la vez, y consciente de la crisis en la que se haya inmersa la nación, insistió con la necesidad de alcanzar un acuerdo salarial anual en el sector público provincial, “Con una cláusula gatillo, que para en el caso que hubiese una inflación no prevista, que supere todos los límites, exista la posibilidad de reunir a las partes y rediscutir la pauta. He planteado que arreglar una suma fija por dos meses suma intranquilidad. Todos tenemos que ayudar a bajarle los decibeles a la situación económica, para que con tranquilidad encontremos un buen camino de salida”, agregó. En este sentido, De la Sota señaló que “La política es el instrumento para lograr acuerdos en la sociedad, no pude ser un instrumento de confrontación, tiene que ser un instrumento de coordinación y de integración. Esta fue la esencia del peronismo, que siempre se ha dedicado a armonizar intereses, a tratar de hacer coincidir los distintos sectores”.

“¿Será que todo lo que intenta el cristinismo tiene la mácula de ser llevado a cabo solamente como una forma de salir del atolladero en que se ha metido?”

Buenos Aires, 06 de Febrero de 2014.

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