Argentina: De “no se produce”, a “no somos capaces”.

Nunca jamás en mi vida, escuche algo tan burdo y plagado de incapacidad, como lo declarado en la mañana de hoy (19 de febrero) por un funcionario del área de seguridad, sin sonrojarse y mucho menos aún presentando la renuncia por saberse desbordado por la situación. Argentina, afirmábamos hace apenas 48 horas en nuestro artículo “Existe o no el narcotráfico…”, es desde hace ya más de un quinquenio productor de drogas “duras” prohibidas, ya que habíamos superado la etapa de país consumidor y de tránsito de éstas sustancias que envenenan a nuestra población –muy especialmente a jóvenes, adolescentes y niños- y que agravan la violencia de la inseguridad ciudadana.

El grosero e incomprensible cruce entre el Ministro de Defensa y el Secretario de Seguridad del Ministerio de Seguridad, a quien “convalidó” el Jefe de Gabinete nos muestra cabalmente que el Gobierno Cristina Fernández “no tiene política de seguridad y mucho menos política de combate al narcotráfico”. El ministro de Defensa quedó envuelto en la polémica tanto hacia dentro como hacia fuera del oficialismo por sus declaraciones respecto al avance del narcotráfico en el país, que publiqué el 17 de febrero. En Rosario, de donde es oriundo, se dicen muchas cosas. Entre ellas, que Rossi busca una ruptura con el oficialismo de cara a su propia supervivencia más allá de 2015 y su reposicionamiento en su provincia Santa Fe. Desde entonces guardó preventivo silencio. Pero en horas en las que se especula con su salida del Gabinete, el ministro dio señales de vida e informó que participará de una cumbre de la Unasur. Pero toda esta hojarasca, además de mostrar el lado verdadero del cristinismo en esta etapa de huida por el foro ante la multiplicidad de conflictos autogenerados también esconde lo que la firma PwC al realizar su tradicional Encuesta Global de Delitos Económicos, terminó determinando que “la Argentina está entre los 10 países que reportaron proporcionalmente mayor cantidad de casos en los últimos dos años” a nivel mundial. Malversación de fondos y los delitos informáticos se ubican al tope del listado.

Las declaraciones de Sergio Berni, respecto de la incapacidad policial argentina para enfrentar el “flagelo autogenerado” del narcotráfico y del narcolavado, al que hace referencia el trabajo de PwC, es verdaderamente increíble. Y lo peor de todo es que aún se mantiene en el cargo, y que la Presidente Cristina Fernández no lo haya “echado lisa y llanamente” por incapaz, incompetente y farandulero. Pero como es costumbre apareció para “clarificar” la contienda el “comunicador oficial, remamatrracho Capitanich”, quien aclaró que la definición de Rossi “tuvo tan solo una mala interpretación. –y agregó oscureciendo- Quiero hacer una aclaración muy concreta. El Gobierno ha fijado una posición (?): la República Argentina no es un país productor de drogas” enfatizó quedando ante la realidad, nuevamente en ridículo, pero como de esto –el ridículo sabe bastante- se apuró en explicar que “no hubo una contradicción entre los funcionarios sino una interpretación diferente desde el punto de vista de su opinión”. Creo firmemente que ni él, pobre hombre, entiende lo que el galimatías dialéctico que emplea en cada intento de aclarar lo que está totalmente claro. Y esto es que Rossi afirma, sin duda alguna y por su propia experiencia como habitante permanente de Rosario que en la Argentina “se produce droga”, y lo que declara con brutalidad es que desde hace más de una década su provincia, Santa Fe, gobernada desde hace ya más de 6 años por el Frente Cívico y Social de Baratta y Binner, fue penetrado por el narcotráfico. Tanto es así que hubo que realizar intensas purgas para procurar “limpiar la cúpula de la policía santafesina”, cooptada por las bandas de narcotraficantes que “producían droga, en cocinas de Santa Fe capital y Rosario”

Agustín Rossi, se metió un berenjenal luego de afirmar que la Argentina pasó de ser un país de tránsito a uno de “consumo y elaboración” de drogas. Las palabras del funcionario cristinista quedaron flotando en el aire de las opiniones durante el fin de semana hasta que el lunes el secretario de Seguridad, Sergio Berni, lo desautorizó y hoy terminó reconociendo que los organismos de seguridad nacionales y provinciales estan incapacitados para presentarle batalla al narcotráfico instalado en Salta, Jujuy, Formosa, Misiones Santa Fe, Buenos Aires, especialmente en el conurbano y en las villas de Capital, aquella posición que fue ratificada el martes como “oficial” por el jefe de Gabinete, Jorge Milton Capitanich, alias “remamarracho” Desde entonces nada se sabía del ministro Rossi, quien guardó un preventivo silencio mientras se especuló con su salida del Gobierno (ver nota relacionada), hasta que este miércoles su cartera comunicó su reaparición. Aunque bastante lejos del foco de conflicto. El ministro participará desde este jueves de la V reunión del Consejo de Defensa Suramericano de la Unasur que se celebrará en la ciudad de Paramaribo, capital de Surinam. Cristina Fernández había dictado la maniobra de nombrarlo a Rossi en Defensa con el simple objetivo de reconfortar a éste fiel escudero y soldado, quien había sido abruptamente corrido de la pulseada electoral en Santa Fe, para la que el legislador oriundo de Rosario no prometía la contundencia en el resultado que el Frente para la Victoria necesitaba en uno de los principales distritos electorales del país.

La Presidente había cedido a las presiones del peronismo local que veía en el “Chivo” a nadie más que un perdedor, dados los antecedentes de 2009 y 2011, que lo relegaron al cuarto y tercer puesto, respectivamente. Rossi fue corrido de la escena y fue ubicado en una dependencia que históricamente no tuvo mucha relevancia para el cristikirchnerismo. Pero aún así, el ministerio de Defensa fue para Rossi más que un motivo de polémica. Desde su cargo, el funcionario, un alfil de la postura “seudo progresista” que se adjudica erróneamente al Gobierno, tuvo que defender la designación del teniente general César Milani como jefe del Ejército. De acuerdo a distintos testimonios, Milani tiene un pasado vinculado a crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar, algo aún no totalmente probado y que adolece de la contradicción de que por aquel entonces, el citado Milani revestía el grado inferior de subteniente, pero lo realmente grave es la denuncia por enriquecimiento ilícito que se haya en la Justicia Federal. Ya en días pasados el ministro quedó envuelto en una polémica tanto hacia dentro como hacia fuera del oficialismo por sus declaraciones respecto al avance del narcotráfico en el país. En declaraciones a radio Rivadavia el viernes 14 de febrero, Rossi había asegurado que la Argentina no sólo era un país de tránsito sino también de “consumo y elaboración” de drogas. Por su condición de hombre del Poder Ejecutivo, las palabras de Rossi fueron leídas como un sinceramiento por parte del Gobierno, otro sinceramiento más, como fueran el ajustazo del dólar y su devaluación y las medidas ultraortodoxas para intentar parar la sangría de reservas del Banco Central. Un reconocimiento del flagelo que el narcotráfico representa en el país, era por lo menos el “inicio del camino” para encarar este tema de la inseguridad y la penetración del narcotráfico. Además, cierta verosimilitud se le adjudicaba a Rossi por su cercanía con Rosario, hoy por hoy el principal foco narco del país. ¡No fue así!

“Objetivamente, en la Argentina no se produce droga más allá de las plantas de marihuana que algunos tengan en sus casas” pontificaba Berni ayer lunes 17 de febrero, pero como no podía ser de otro modo, hoy el mismo funcionario declaraba ante el periodismo televisivo que “la lucha contra el narcotráfico era imposible de llevar a cabo con los elementos policiales con que se cuentan… hemos perdido la lucha contra el flagelo del narcotráfico en la Argentina”. ¿Cuál declaración es la que debemos tomar como válida? El secretario de Seguridad, Sergio Berni, salió el lunes a desmentir a Rossi, posición que fue ratificada como “oficial” este martes por el jefe de Gabinete, Capitanich. Y hoy declaró casi certificando lo que ayer había negado. ¿Es posible que después de tantos años en el oficialismo Rossi haya cometido el error de contradecir el discurso oficial por su propia voluntad? En Rosario, según pude saber, se dicen muchas cosas. Entre ellas, se deslizan sospechas de que Rossi estaría por estas horas buscando una ruptura con el oficialismo de cara a su propia supervivencia más allá de 2015 y su reposicionamiento en Santa Fe. Los observadores locales cuentan que Cristina Fernández no tiene una imagen positiva superior al 18% en la ciudad que gobierna el socialismo y que es determinante en cualquier elección provincial. A partir de esto, relatan las fuentes, los peronistas comenzaron un proceso de “despegue” del Frente para la Victoria que los lleva a acuerdos con el sector que lidera Miguel del Sel, un justicialista que se embanderó con los colores del PRO, o, incluso, con los socialistas de Hermes Binner, el mismo que siendo gobernador acalló el ingreso del narcotráfico en su provincia. Además, también se dice que Rossi pertenece a un selecto grupo de funcionarios bautizado como “los de Néstor” que no goza de la especial simpatía de la Presidente de la Nación.

¡De hecho, no hay demasiadas referencias de encuentros a solas entre Rossi y Cristina Fernández! ¿Intenta Rossi apurar su ruptura con el Gobierno? La entrevista de Rossi con radio Rivadavia del viernes 14 de febrero formaba parte de un raid mediático que el funcionario tenía previsto de cara a reinstalar su figura. Ese mismo día “Infobae.com” publicó una entrevista y el sábado la agencia “Noticias Argentinas” dio a conocer otra. En ésta última Rossi revalidó su lealtad a Cristina Fernández, aunque anticipó que acompañará a Daniel Scioli, el menos deseado por el oficialismo, si es que triunfa en las elecciones primarias, o PASO de 2015. Algunos esperan aún la renuncia del ministro por sus declaraciones del viernes a contramano del relato oficial, y otros esperamos las del Secretario de inseguridad por las declaraciones de hoy. Entre aquellos hay quienes aguardan la movida como una confirmación del plan de “despegue”. Por ahora, Rossi sabiamente guarda silencio. Según la Encuesta Global de Delitos Económicos de la firma PwC, realizada entre más de 5.000 ejecutivos de empresas de distintos países del mundo, el fraude económico sigue pisando fuerte en el país. “La Argentina está entre los 10 países que reportaron proporcionalmente mayor cantidad de casos en los últimos dos años”, concluye el resumen enviado a la prensa. Del total de encuestados, el 51% manifestó que su empresa sufrió algún tipo de delito económico en los últimos dos años. Esto implica una suba del 11% con respecto a la última encuesta hecha en 2011, y convierte a la Argentina en el país de Latinoamérica con mayor cantidad de fraudes. Lo siguen Venezuela (45%), México (36%) y Chile (32%). Un dato alarmante es que apenas el 28% de las organizaciones consultadas señalaron que no sufrieron un delito económico en los últimos dos años. PwC advierte que la cifra es “muy baja si se lo compara con Latinoamérica y con el mundo (55% y 53% respectivamente)”.”Es importante que las organizaciones se replanteen su estrategia de seguridad para integrarla a las necesidades de negocio. Si algo queda claro es que no se pueden combatir las amenazas de hoy con estrategias de ayer,” analizó el gerente de Forensic Services de PwC Argentina, Andrés Sarcuno.

En cuanto a los delitos sufridos, la “malversación de activos” se ubicó al tope del listado, con el 67% de los casos, seguida por los “delitos informáticos”, que subieron al 21% (9% en 2011). “El avance de la tecnología, que ha impulsado la penetración de dispositivos móviles en las empresas y el desarrollo del cloud computing, ha elevado notoriamente los riesgos en la seguridad. Por el momento, los esfuerzos para implementar programas de seguridad móviles no han logrado los resultados esperados”, valoró al respecto el director de Forensic Technology Services de PwC Argentina, Diego Taich, según publica Infobae. Otro tipo de delito que ha crecido en los últimos diez años es el “fraude en las compras y contrataciones” hecho por el proveedor o por los propios empleados, el cual fue denunciado por el 17% de los ejecutivos argentinos que sufrieron delitos. No obstante, los delitos más preocupantes y que generan mayor riesgo para los negocios en el país, según los propios empresarios, son el “soborno” y la “corrupción”, seguido por el “lavado de activos.” En cuanto a las pérdidas por delitos económicos, en el país oscilan entre 50 mil y un millón de dólares. La cifra es relativamente menor si se tiene en cuenta que el 14% de los entrevistados en Latinoamérica experimentó daños por 5 millones de dólares. Sin embargo, los ejecutivos revelaron otros temas que les preocupan además de las pérdidas económicas, como “la moral de los empleados, la reputación de la organización y de la marca, y las relaciones de negocios”, en ese orden. La encuesta también analizó el origen del delito: el 19% aseguró que fue externo, mientras que el 69% lo cometió un empleado. “En general son hombres, de entre 41 y 50 años, con estudios secundarios y que han estado trabajando en la organización por más de 10 años”, describió PwC.

Rossi, alejado ex profeso del centro de la escena, copada nuevamente por Sergio Berni, que además de las increíbles revelaciones de esta mañana, sigue asegurando que la tarea diaria de su Secretaría es seguir “buscando perfeccionar el trabajo de “inteligencia” (esto es diagnóstico, análisis de información y determinar operativos) por parte del área de delitos complejos que en el ministerio de Seguridad, comanda la lucha contra el narcotráfico”; esa misma lucha que él hoy declaró perdida por abandono. ¿Sugestivo no es cierto? Pero como de idas y vueltas el cristinismo sabe un montón, el mismo Berni que hoy “capituló” ante el narcotráfico decía ayer: “Argentina no es un país que pueda producir, eso no lo convierte en un problema menor, sino que hablamos de otros modelos del negocio de narcotráfico y que se requiere otro tipo de respuesta” ¿Cuál es la respuesta, si ya se capituló? Rossi sabiamente había planteado un “crecimiento exponencial en los últimos diez años” del narcotráfico, y como su área es Defensa explicó que las competencias de “las Fuerzas Armadas no tienen injerencia en la lucha contra el narcotráfico, dispuesto por ley pero también porque no contaban con los medios ni preparación para ello”. En su exilio voluntario del encuentro, los ministros de Defensa del bloque evaluarán y aprobarán el Plan de Acción 2014 que está siendo tratado y discutido por los responsables de las áreas de internacionales.

Según se informó a través de un comunicado de prensa que divulgó la agencia oficial Télam, la reunión servirá para la presentación del portal de academias e institutos de defensa de la región suramericana, y se debatirá la aprobación de los Mecanismos de Seguimiento de los Procedimientos de Aplicación de las Medidas de Fomento a la Confianza y Seguridad. También, se evaluará la instancia en la que se encuentra la creación de la Escuela de Defensa Suramericana, destinada a consolidar a la región en una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos. El Consejo fue creado en diciembre de 2008 por los países que conforman la Unasur: Colombia, Guyana, Suriname, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, Ecuador, Perú, Venezuela y Argentina. La información sobre la actividad de Rossi se conoce al mismo tiempo en el que el Gobierno intentó dejarlo en una mejor posición luego de haberlo desautorizado y haberlo dejado en una situación de debilidad política dentro del Gabinete. Capitanich dijo este miércoles, en favor de Rossi, que las distintas posiciones respecto al tema del narcotráfico en el país no representaban “una contradicción” entre el ministro y el secretario Berni sino que se trató de una “interpretación diferente desde el punto de vista de su opinión”.

¡Al fin de cuentas, Argentina además de ser inoperante y la primera en delitos económicos públicos de Latinoamérica, es o no productor de drogas duras? ¿Es verdad lo que asevera Berni de que la lucha contra el narcotráfico está perdida? ¿Porqué Cristina Fernández mantiene a un funcionario que se declara públicamente incompetente e incapaz para llevar adelante la lucha contra este terrible flagelo? ¡La respuesta no la tengo yo, ni creo que la tenga usted! ¿Quién tiene la respuesta?

Buenos Aires, 19 de febrero de 2014.

Arq. José M. García Rozado

MPJIRucci – LIGA FEDERAL –

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