Desde Argentina: Desmembramiento nacional e hipocresía gubernamental

DESDME

Ahora viene a ser que el “abolicionismo penal” es progresista, nac & pop; mientras que la aplicación absoluta y cabal de la ley para el que delinque es fascista y de derechas. En el mientras tanto la sociedad argentina se desmiembra ética y moralmente, trastocando los valores fundamentales de una sociedad civilizada, democrática y republicana, donde cada ciudadano tiene derechos, pero a la vez tiene obligaciones. ¡Caminamos hacia la prehistoria, y hacia la ley del más fuerte!

“¿Es lectora y/o traductora de Zaffaroni y/o de Pepe Mujica? ¿Canjeó con el Papa: “Che, Francisco, me banco que el aborto es una porquería y es ilegal pero dejame zafar con las drogas, total es una moción de anhelo que me convierte definitivamente en progresista sin desequilibrar un motor del mundo: las drogas?” ¿Hizo eso?, ¿Pensó en estas cosas? ¿Fue ese espíritu falsamente “evitista” que la lleva a dividir pobres y ricos, descamisados y cabecitas versus los oligarcas en sus oscuras madrigueras la que puso el tema en el balcón interno, para sus 300 fieles muchachos camporistas? ¿Sabía que en mitad de la borrachera de coyunturas, en mitad de la guerra de guerrillas que fabrica instalando temas menores y olvidando lo sustancial -inflación, inseguridad, corrupción estructural, autoenriquecimiento- encendía los motores de una de las grandes trifulcas en el mundo?”: preguntas que se hace el periodista Raúl Acosta. De un lado, Eugenio Zaffaroni y su anteproyecto de reforma del Código Penal. Del otro, Carlos Maslatón, quien afirma que la “doctrina Zaffaroni” de Derecho Penal ha intoxicado a varias generaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Acerca de esto escribió el secretario de Acción Política de Unión por Todos, Ricardo Raúl Benedetti (de la fuerza partidaria de Patricia Bullrich). “Zaffaroni + Maslatón, 2 caras de una misma moneda que sientan las bases para revivir otra vez, una Argentina incendiada. Espero que los argentinos sepamos quitarle valor a estos extremos que recrean lo peor de la humanidad, y podamos encontrar desde el diálogo constructivo una justicia balanceada para que todas las personas de bien, podamos vivir seguras y en Libertad”, acota Benedetti.

La desocupación encubierta, la pobreza e indigencia escondida, el narcotráfico instalado y otros múltiples factores, entre los que se cuenta un gobierno inepto y corrupto, alimentan un cuadro de situación altamente preocupante donde las muertes se acumulan a diario y no existen medidas de fondo para detenerlas. Todo es un show que pierde rating y suma sangre. “(…) No debe escapar a esta descripción una sociedad quebrada en valores, en normas de convivencia y enfrentada desde la propia pareja presidencial que gobernó y terminará gobernando nada menos que doce años de vida de un país que asiste anestesiado a su propia decadencia. (…)”El Observatorio de Datos Económicos y Sociales, de la CGT encabezada por Hugo Moyano, brinda en su informe correspondiente al mes de marzo 2014, titulado “La desocupación en la Argentina”, un cuadro de situación de desempleo “encubierto” que una vez más se da de patadas con las cifras de un gobierno que ha hecho de la falacia un elemento esencial para esconder una Argentina postrada tras un década nefasta en sus resultados finales. Según este Observatorio la primera maniobra del gobierno de Cristina Fernández viuda de Kirchner es ocultar la verdadera cantidad de habitantes que están en la búsqueda de trabajo y que marca la población económicamente activa. La cantidad de habitantes en edad de ingresar al mercado laboral es de 22.818.422 personas (*); frente a los 18.750.000 de personas que reconoce el gobierno nacional. La diferencia de 4.068.000 personas está compuesta por 1.450.000 estudiantes y el resto, 2.618.000 (**), son los que están asistidos por planes sociales de inserción laboral o supervivencia a través, básicamente, de los Ministerios de Desarrollo Social, Ministerio de Trabajo y el ANSES. Siendo esta la segunda maniobra por la que se oculta el índice real de desocupación.
De tal forma que según los datos difundidos por el INdEC la desocupación plena abarca a 1.276.500 personas pero hay que agregarles los 2,618.000 de “parados” que se encuentran dentro de la asistencia social lo que eleva la cifra a un total de desocupados de 3.894.500. Esto proyecta la cifra de desempleo al 18.22% (***) frente al 6,4 % del INdEC (último trimestre 2013); un 300% más; sin considerar los estudiantes en condiciones de búsqueda laboral. Si a esta complicadísima realidad social, se le agrega los verdaderos niveles pobreza e indigencia que el nuevo índice del INdEC no mostrará durante 2014, que se calcula por encima del 30% y donde, por ejemplo, en la provincia de Jujuy llega al 50% (****). Se le adiciona la espiralizada inflación que de acuerdo a cifras privadas se mueve entre 11% y 15% en tan solo primeros 3 meses de 2014. Se toma real conciencia de la forma despiadada en que se ha introducido el narcotráfico en el país y el elevado consumo de drogas que se registra en todos los niveles sociales. Se adiciona una inseguridad que se alimenta constantemente producto del no reconocimiento de la misma por parte de la mismísima presidente la Nación. Se le adicionan los disparates mayúsculos que aterrorizan producto de la falta de gestión, la incapacidad, perversión y corrupción para manejar el Estado por parte del gobierno central y muchos provinciales y municipales, más la ausencia por conveniencia o incapacidad de una oposición diezmada e insólitamente infantil para enfrentar a un gobierno sin escrúpulos… No resulta extraño que se haya llegado a este presente donde la vida de los argentinos no vale nada y algunos pretenden hacer justicia por mano propia, ante un escenario de inimaginable impunidad. No debe escapar a esta descripción una sociedad quebrada en valores, en normas de convivencia y enfrentada desde la propia pareja presidencial que gobernó y terminará gobernando nada menos que doce años de vida de un país que asiste anestesiado a su propia decadencia. Nada de lo cotidiano resulta mejor. Todo lo que se dice desde los diferentes niveles de los poderes que administran el Estado escapa a la insensatez con que se ha venido tratando cada uno de los temas que no encuentran solución y se amontan, hace años.

Con los dichos de Cristina y su muñeco ventrílocuo diario “Coki” Capitanich se podrían tranquilamente imprimir varios tomos de “barbaridades” gubernamentales con aspiración a ganar un nuevo récord Guinness. Una entre millones, es esta en que Cristina Fernández de Kirchner por cadena nacional reconociendo por primera la inseguridad ante el temor que le provocan los linchamientos, expresó: “Tenemos que entender que necesitamos miradas y voces que traigan tranquilidad. No necesitamos voces que traigan deseos de venganza, de enfrentamiento o de odio. Eso es malo”. “Tenemos que tratar de entendernos y mejorar las cosas por las buenas”. Exactamente lo contrario de lo que ella y su séquito ha venido haciendo a lo largo de todos estos años en cuanta ocasión pudieron. En el otro extremo y en una nueva cadena nacional, la primera mandataria a los 32 años del inicio de la guerra de Malvinas, se la vio sentada al lado nada más ni nada menos que Amado Boudou, un vicepresidente de “guantes blancos”, y entre otros dichos señaló: “No solo hay que hablar o discursear, sino que hay que hacer. Nosotros con nuestras marchas y contramarchas, somos un gobierno de hacer y de comprometernos todos los días con las cosas”. “Por más que le llamen relato, es historia. Historia de conquistas, de logros y a la historia no se la puede esconder”. Justamente, el saldo del balance de todos estos años de gobierno de la familia Kirchner demuestra exactamente lo contrario. Mientras tanto, cada día nuevos muertos se acumulan como consecuencia de una inseguridad que amenaza la vida de todos los que no viajan en helicópteros ni poseen custodios, como los que el pueblo alimenta a diario para proteger las vidas y bienes de quienes dicen gobernarlo. Tal como dijo Daniel Scioli, en su acto de campaña “Scioli 2015”, oportunidad en la que anunció la emergencia en seguridad en la principal provincia argentina: “Es lo más sagrado: es la pelea por la vida”. En esto, hoy por hoy, el pueblo está y se siente en soledad.

Los políticos parecen tan responsables como la policía y los magistrados por el auge de los narcos (y es encuesta en AMBA, no en Rosario).
La consultora de Raúl Aragón incluyó en su más reciente investigación de opinión pública algunas preguntas sobre corrupción. Aquí una síntesis de las respuestas del universo encuestado en el Área Metropolitana Buenos Aires:
• El 67.3% considera que la corrupción es inevitable.
• El 73.8% considera que existe una relación entre sectores de la política y el narcotráfico mientras que 78.7% considera que sectores de la policía también están relacionados. En ambos casos existe una correlación significativa entre NSE y frecuencia de afirmación. Es decir que a medida que aumenta aquel, aumenta el porcentaje de los que suponen la existencia de estas relaciones.
• Entre las instituciones la Justicia recibe el mayor porcentaje de aquellos que consideran que en esa institución existe “mucha corrupción”. Sumadas las categorías “mucha” y “bastante” el porcentaje alcanza el 89.6% mientras que los que suponen que existe “poca” y “nada” suman el 7.9%. O sea una relación de más de 11 a 1 entre ambas opiniones.
• La dirigencia de la Iglesia (en general, en una población mayoritariamente católica), es la que resulta mejor calificada. Apenas el 28.9% de los consultados considera que entre los prelados existe un alto grado de corrupción.
• Todas las restantes Instituciones, a excepción de la Policía Metropolitana, reciben una frecuencia de atribución de un alto grado de corrupción superior al 70%.
• En todos los casos, a excepción de Los Políticos de la Oposición, la atribución de corrupción aumenta a medida que aumenta el NSE (nivel socioeconómico). El caso de aquellos la atribución de corrupción resulta inversa: disminuye a medida que aumenta el NSE.
• ¿Cuál es el político mas honesto? En mención espontánea, 10.3% atribuye esta condición a Sergio Massa, 4.9% a Mauricio Macri, 3.5% a Cristina Kirchner y 3.4% a Elisa Carrió. El resto son mencionados con frecuencias menores al 2%. Sin embargo la categoría con mayor porcentaje de menciones espontaneas resulta “Ninguno” con el 19.6% de las menciones. Otro 45.7% dice no saber cual es el mas honesto de los dirigentes políticos.
El gobierno nacional y algunos expresiones minoritarias de la oposición, luego de transitar varios años esparciendo las semillas de la confrontación negatoria del otro anulándose agresivamente entre sí, han dado a luz a una sociedad fragmentada, anárquica y violenta, a punto de incendiarse. “Cuando el fanatismo a gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable” nos decía el humanista, filósofo e historiador Voltaire en el siglo XVIII, y qué razón tenía al afirmarlo viendo los últimos acontecimientos de justicia por mano propia en los linchamientos que se han sucedido por el país, y la postura laxa y garantista del gobierno que por sus actos y no sus dichos, pretende liberar al delincuente en la calle. Actualmente estos extremos del pensamiento se ven fielmente representados en dos personajes que, a mi modo de ver, recrean individualmente las banderas nostálgicas y setentistas que en su juventud han levantado orgullosos: el juez garantista de la Corte Suprema de Justicia adherente al gobierno nacional Dr. Eugenio Zaffaroni, y el renovado activista político de la ultraderecha nacionalista Dr. Carlos Maslatón. Teoría negativa o agnóstica de la pena: Eugenio Raúl Zaffaroni es el mentor de esta postura, nos dice que “el modelo punitivo es poco apto para la solución de los conflictos, pues cuando se encarcela no se resuelve el conflicto, sino que suspende, o sea lo deja pendiente en el tiempo”. Dicho de otra manera: No hay delito que merezca pena de prisión, dejando presa a la sociedad, en manos de delincuentes libres, en proceso de rehabilitarse.
Justicia por mano propia: Carlos Maslatón hace público el siguiente pensamiento, en alusión a los linchamientos de varios delincuentes que sufrimos en los últimos días en mi país: “Sin ningún cargo de conciencia. La población debe continuar ejerciendo justicia por mano propia y matar en el acto a los delincuentes capturados infraganti. Es muy auspicioso lo que está sucediendo en el país, porque el estado argentino no solo decidió no defendernos sino que se alineó del lado del delito y le declaró la guerra a la gente de bien, impidiéndole a la policía reprimir y -al contrario- castigando a la policía que cumple con su deber. Esto no constituye apología del delito sino legítima defensa. Y aunque los miserables del gobierno lo consideren apología, a mi me importa un carajo, no cumplo su ley porque ellos decidieron matarnos y mi vida es más importante que sus planes pro-delictivos. Es la hora de la insurrección popular contra todos ellos. Ahora, o nunca. Advertencias debidamente presentadas.” El abolicionismo de la pena que nos propone Zaffaroni nos remite a la apertura de las cárceles que ordenó Héctor J. Cámpora en los ´70 y que fue el prólogo de la dictadura más sangrienta que vivimos en nuestro país; y el posicionamiento de Maslatón es, sin lugar a dudas, una actitud de extrema violencia que apunta a tomar la justicia por propia mano, eliminando cualquier atisbo de civilización en sus palabras, impulsando una barbarie a la “Fuenteovejuna” que asustaría a la derecha más reaccionaria del Tea Party americano. Zaffaroni + Maslatón, 2 caras de una misma moneda que sientan las bases para revivir otra vez, una Argentina incendiada. Espero que los argentinos sepamos quitarle valor a estos extremos que recrean lo peor de la humanidad, y podamos encontrar desde el diálogo constructivo una justicia balanceada para que todas las personas de bien, podamos vivir seguras y en Libertad.

redident

La presidente Cristina Fernández aseguró ante los jóvenes y bien pagos militantes en un balcón de la Casa Rosada que “hay que terminar con el mito de que se drogan solamente los pobres, los que tienen plata consumen de la buena”. Hasta ahí la crónica de los diarios. De un modo bestial, salteando pasos y, como corresponde, sin asumir contacto alguno con las circunstancias, con el día a día, la Señora Presidente fue al final de la historia. La calidad de la droga. Desarmemos la declaración. Es obvio que sabe que hay droga. Que tiene diferente precio según la calidad. ¿De qué droga estamos hablando? La Señora Presidente no habla de las pastillas frenéticas. El mercado de drogas sintéticas es con mucho énfasis, uno de los ejes del futuro en el mundo de las adicciones. Si lo sabe no lo dijo o, acaso, aún no ha recibido informes del tema. La señora infiere que nosotros inferimos, ella deduce que nosotros sabemos de qué se trata. Cocaína. ¿No será marihuana? No, la yerba es la vieja Villa Gesell, el Bolsón, los hippies, Woodstock, los fogones en la madrugada… no y no. Es la cocaína. Ni opio ni heroína.
Hay un concepto, atribuido a quienes tienen conocimiento científico, de que las adicciones por sustancias más puras, o menos contaminadas de basuras tóxicas, hacen menos daño a las neuronas, las conexiones, los sistemas nervioso y circulatorio y, al final, al total: el cuerpo humano; a nosotros. La concentración de esas drogas indica el grado de ferocidad (de la droga) sobre el cuerpo. Rebajarlas con sustancias menos tóxicas asegura consumo, adicción y sobrevida más o menos placentera. Según sea la droga, el dinero y la forma de vida en consecuencia. El mensaje es sencillo. Quien obtiene droga finamente rebajada, con subproductos de calidad y baja toxicidad, claramente: droga más “elaborada”, más “cuidada”, será un drogadicto más “protegido” de los efectos colaterales y de los efectos directos y el largo plazo. Eso cuesta. Sebastián Cinquerrui, dirigente político de la provincia de Buenos Aires, encabezó una investigación a principios del siglo. De dónde, por qué, en qué momento aparece “el paco”. En términos periodísticos -que son los que manejo-, el paco responde a la Ley de Lavoissier: “Nada se pierde, todo se transforma”. Si hay cocinas y se purifica y estiliza la droga, los subproductos, los desechos de la industrialización, también se comercializan. Bajísima calidad. Son desechos, basuras contaminantes. Su capacidad de matar neuronas es infinita. Si hay paco, hay cocinas purificadoras y estilizadoras. Ésa es una conclusión. La otra, que a menos purificación menos calidad. Más bajo costo. ¿Sabe la señora CFK esto? Sí que lo sabe, es por eso que habla de droga para pobres y droga para ricos. Pongámoslo en el término justo. La Señora sabe que el pobre se envenena con sustancias de bajísima calidad y que el que tiene poder adquisitivo elige su modo de escaparse o acceder (según) a un sistema de pensamientos y sentimientos diferentes. La señora no dice condenemos a la droga por algo muy sencillo. No está condenando a la droga, está condenando (corrijo), está indicando que: 1) sabe que hay droga berreta y de la buena; 2) avisa que con dinero se consigue de la buena; 3) final, la Señora no elude el más espantoso silogismo: “yo tengo dinero”.
La Señora tira la primera piedra libertaria. Es la Señora la que primero dice “legalícenla” desde el FpV. Es obvio que hay otro silogismo universal. Todos consumen droga, si se consigue legalmente será más fácil consumir de la buena. Se terminará el costo de la clandestinidad. Quien haya estado en países teocráticos sabe que el alcohol se paga caro, mucho más caro (remember Ley Seca). Quien sepa de empresas y patrocinios sabe cuánto cuesta dejar fuera a las marcas de cigarrillos. La deducción nos acompaña. Si la droga es legal el negocio es en blanco. Se castigaría la mercadería adulterada. El balance se declararía. Chau ganancias oscuras. De muchísimo menos volumen con declaraciones juradas, con pagos legales como el impuesto al tabaco. ¿De esto hablaba la Señora? ¿Es lectora y/o traductora de Zaffaroni y/o de Pepe Mujica? ¿Canjeó con el Papa: “Che, Francisco, me banco que el aborto es una porquería y es ilegal pero dejame zafar con las drogas, total es una moción de anhelo que me convierte definitivamente en progresista sin desequilibrar un motor del mundo: las drogas?” ¿Hizo eso? ¿Pensó en estas cosas? ¿Fue ese falso espíritu “evitista” que la lleva a dividir pobres y ricos, descamisados y cabecitas versus los oligarcas en sus oscuras madrigueras la que puso el tema en el balcón interno, para sus 300 fieles muchachos camporistas? ¿Sabía que en mitad de la borrachera de coyunturas, en mitad de la guerra de guerrillas que fabrica instalando temas menores y olvidando lo sustancial -inflación, inseguridad, corrupción estructural- encendía los motores de una de las grandes trifulcas en el mundo? Estaba rara, como encendida, para mí que lo sabía.
El anteproyecto de reforma del Código Penal que promueven Cristina Fernández y Eugenio Zaffaroni –y cuya redacción contó con el acompañamiento de legisladores del FAP, UCR y PRO- podría perder votos decisivos en la Cámara de Diputados, si el gobernador de Misiones, Maurice Cross mantiene su negativa al contenido de la iniciativa y traduce esa opinión en los diputados que le responden en el Congreso de la Nación. En la Cámara baja, el gobierno apenas tiene un par de votos sobre el quórum. Closs se manifestó en contra de una reforma del Código Penal en lo que respecta a la reducción en los montos de las penas para algunos delitos. “No estoy de acuerdo con ninguna flexibilización, interpretación que signifique la reducción de penas. Este no es el momento”, señaló durante la inauguración del nuevo edificio del Tribunal de Faltas de Posadas según reportó este lunes (7 de abril) el portal Norte Misionero. Hasta los más fieles aliados comienzan a tomar distancia de este desgobierno con un falso progresismo que pretende expresarse con el “abolicionismo penal”
“La Argentina y el mundo viven tiempos en los que hay confusiones en el ejercicio y en la defensa de los derechos. Esas confusiones son las que alteran el objetivo de vivir en comunidad, en respeto y armonía. No podemos dejar que nos gane el acostumbramiento, que llega a extremos de que uno prende la televisión y ve un linchamiento como un ejercicio de impartir justicia”, agregó. “Uno podrá sentarse en un café, en una sobremesa y analizar esta cuestión, pero desde el rol de autoridad pública, uno debe tener siempre el rechazo concreto a cualquier estado de violencia ilegítima, de violación de derechos y de que alguno de nosotros, ciudadanos, entendamos que los poderes que deben impartir justicia, no importan. Lo hacemos nosotros, por nuestra mano. Entonces, si alguien anda rápido por las calles de la ciudad, o estaciona mal el auto, vendrá un vecino y le raya o le pega un tiro. Son cosas que no ayudan al funcionamiento de una sociedad”, advirtió. “Quienes estamos en un rol distinto, institucionales, también debemos estar a la altura de las circunstancias, para que la gente sepa que el funcionamiento de la sociedad está controlado por la autoridad.”
“Que el control del cumplimiento de la ley tiene sus cabales sanciones”, explicó. En esa línea, criticó además los piquetes, como una “moda artera del corte de ruta como un ejercicio cívico de los derechos”, del exceso en el derecho a peticionar. “Estas cosas no debieran ocurrir si cada uno sabe que tras la comisión de un delito, hay sanción. Por eso hablaba de violencia ilegítima, porque el Estado en algún momento usa la fuerza y la sanción, casualmente para corregir los delitos”, argumentó. Sobre el debate con respecto al Código Penal, añadió: “Escuchaba debates con referencia a la ley de Derribo, que es aplicarle fuego a un avión que se sospecha que está cometiendo un delito y que no obedece a una orden de descender o retirarse del país. Y alguien decía que es inconstitucional porque no tiene derecho a defensa. Pero con ese criterio, el bandido puede andar por la vida y no habrá policía que pueda actuar. El hecho de ser garantista es la clave y suena simpático. Pero la Argentina no necesita que nos pasemos de vuelta por ser garantistas, tampoco un esquema de represión y no respeto a los derechos y sí que defendamos al ciudadano”.
¡Esta es la Patria que van a heredar quienes resulten electos en 2015!

(*) Se tomaron aquellos que poseen 18 años (salida de la educación obligatoria) hasta la edad máxima de 65 años en los varones y hasta los 60 años en las mujeres y se excluyeron los estudiantes en edad terciaria.
(**) Estas personas con capacidad de incorporarse al mercado de trabajo se discriminan del siguiente modo: planes de asistencia a jóvenes sin empleo y seguridad alimentaria 1.800.000; otros planes de empleo 818.000. En estos planes de empleo se disfrazan los desocupados que, por temor a perder el subsidio u ocultar su real situación no expresan la vocación de búsqueda del trabajo ante el censista.
(***) Sobre una PEA real de 21.368.492 refleja un índice de desocupación real de 18,22%.
(****) Según cátedra de economía de la Facultad de HH. y CC. Sociales de Jujuy al mes de febrero 2014.
Ficha técnica:
FICHA TECNICA:
Población Target: Residentes en la AMBA, mayores de 18 años.
Tipo de Muestra: Aleatoria simple, con reposición.
Tamaño de la Muestra: 1207 casos efectivos.
Margen de Error Muestral: +/- 2.8% (para P = 0.50).
Instrumento de Recolección de Datos: cuestionario cerrado.
Fecha del Campo: 28 de marzo al 04 de abril. 2014.
Producción: Raul G. Aragón & Asociados.
Dirección: Mag. Raúl G. Aragón.

Buenos Aires, 7 de Abril de 2014.
Arq. José M. García Rozado

MPJIRucci – LIGA FEDERAL –

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