Desde Argentina: Para conmemorar el 1º de Mayo, CFK nos impone un nuevo “tarifazo”

En visperas de un nuevo feriado largo, y para conmemorar el día del trabajador la Presidente le regala al pueblo argentino nuevas subas en combustibles, boletos aéreos y de trenes y la quita del subsidio al consumo eléctrico, que como en el caso del gas y el agua vendrá acompañado de nuevas tarifas incrementadas, terminando de minar el poder adquisitivo de los salarios y los ingresos de los cuentapropistas.

Cristina Fernández vuelve a demostrar todo lo que quiere y aprecia a “su pueblo”, y ese “amor de madre” se ve reflejado en los permanentes regalos que nos viene realizando tras la “paliza electoral” del pasado 27-O. Sobre la brutal devaluación del 22% realizada en enero pasado, y que ya fue absorvida nuevamente por el proceso inacabado de la inflación, y de los brutales aumentos de colectivos urbanos metropolitanos (66%), de la tarifa del subte (400%) desde el traspaso a la órbita de la CABA, de las subas de naftas y gas oil pasadas y que acumularon un 45%, de la quita de subsidios al gas y al agua acompañados de una significativa suba del cuadro tarifario –redondearon con quitas incluídas ajustes de entre el 96% al 567%-, ahora la Presidente nos madrugó con nuevas subas esta vez del 6,5% promedio de naftas y gas oil, de un 100% en el boleto del tren (de $1 a $2) y de las quitas de los subsidios en la electricidad, a lo que deberán sumárseles las subas tarifarias aún no notificadas y que recién serán descubiertas por los usuarios al recibir las respectivas boletas durante mayo.
Como en oportunidades anteriores, los incrementos se harán sentir en los bolsillos obreros y de empleados y cuentapropistas, pues no solo los afectará directamente sino que varios de ellos incidirán en los costos de las mercaderías alimenticias, de perfumería y mantenimiento del hogar, así como sobre la ropa y el calzado y todos los demás productos de consumo masivo e indispensables, pues la electricidad y los combustibles inciden en los costos directamente, ya sea productivos como de transporte y distribución. Este incremento azusará aún más la ya de por si muy disparada inflación, que el Gobierno distorsiona al hablar de desaceleración de la misma porque del 5/6% de diciembre se pasó a un 4,9% de enero un 3,8% en febrero y un 2,8% (muy discutido por los analistas privados que la fijan en un 3,6%) de marzo. O sea que entre diciembre 2013 y marzo 2014 la inflación acumulada supera con creces el 20% al que debemos sumar los índices de abril que indiscutiblemente, salvo dibujos groseros, rondará un 3% lo que conlleva a explicar que la super devaluación de Fábregas que llevó el dólar a $ 8 ya fue notoriamente absorvida por la carrera inflacionaria, consecuentemente es dable esperar más temprano que tarde, que volvamos a una nueva devaluación monetaria y sus consecuencias socioeconómicas, para el pueblo.
Sobre este panorama realista, se concatenan las suspensiones de asalariados no sólo en el sector industrial automotor (Iveco, Renault, Citroen-Peugeot, Volswagen y proximamente Chevrolet y Toyota), sino que ya se comienzan a notar entre las Pymes y hasta en algunas empresas líderes y cuasi monopólicas de sectores como el hierro y la chapa plana, hasta en las de productos de perfumería y limpieza, entre otras. Todos, porque ya lo vivimos en épocas anteriores, conocermos que estas “vacaciones anticipadas, suspensiones o jubilaciones anticipadas” son el primer paso hacia los despidos obreros y sus consecuentes impactos socioeconómicos, que se traducen en nueva retracción del consumo, que a su vez generan nuevas suspensiones obreras y despidos y así sucesivamente hasta llegar en meses o años a producirse una crisis de tamaño diverso; pues si son atacadas con medidas políticas y económicas adecuadas pasarán casi desapercibidas, de lo contrario éstas crisis desembocarán irremediablemente en un nueva crisis profunda, tal la acontecida en 2001.

El Gobierno de Cristina Fernández no está pasando por su mejor momento, y eso es cada vez más notorio, pero ¿cuál es el momento ideal para pelear por el control de un negocio millonario? Esta vez fue, empero, la provincia de Neuquén la que disparó la chispa que hizo que el propio Miguel Galuccio, presidente de YPF, encabece la lucha para limitar el control del negocio petrolero de las provincias aunque se enfrente a los viejos designios del propio Néstor Kirchner, en su etapa como Presidente y no durante su gestión como Gobernador patagónico. Claro que del otro lado, nadie está dispuesto a perder… Así, la guerra es casi un hecho. El disparador fue un movimiento del gobernador neuquino, Jorge Sapag, que asustó a YPF al impulsar un proyecto de ley provincial para que, una vez caducadas las concesiones, vuelvan a la jurisdicción de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), su empresa provincial. En el Gobierno Cristina Fernández consideran que después de la estatización de YPF es fundamental sancionar una nueva ley de hidrocarburos que contemple la situación actual del millonario negocio petrolero, aunque eso implique acotar el poder que hoy tienen los gobernadores sobre la actividad, medida que bien llevada a la práctica no sería otra que el volver a la etapa preprivatizaciones salvajes de menemato con la complicidad de gobernadores y principalmente de Parrilli, Néstor y Cristina Kirchner. El objetivo sería sancionar una norma que favorezca la llegada de inversiones extranjeras y permita recuperar el autoabastecimiento energético. Sin embargo, la iniciativa llevaría a una dura puja política, ya que intentará colocar en un lugar mucho más marginal a las empresas provinciales de petróleo, y chocará de frente con los ya viejos impulsos del ex ¿gobernador p presidente? Néstor Kirchner quien, junto a Julio de Vido, estimularon especialmente a esas compañiías.
El propio Miguel Galuccio, presidente de la empresa estatizada, se puso al frente de la discusión y promueve el debate para que se sancione una nueva ley. Según publicó el diario “La Nación”, Galuccio le pidió a Sapag hace más de un mes que no mande un nuevo proyecto a la Legislatura, luego se enfrió el diálogo entre ambos. Consideran que si esa norma fuese aprobada, se terminaría el negocio petrolero en la Argentina, dado que las inversiones requieren un horizonte de seguridad jurídica para ejecutarse. Particularmente, el presidente de YPF cree que las provincias deben obtener regalías por el desarrollo de los proyectos petroleros y beneficiarse con la inversión de las empresas, pero no aparecer como intermediarios “innecesarios” en el camino. “La Mañana de Neuquén” había advertido ya el disgusto de Galuccio. Según el medio neuquino, “los borradores de la nueva ley provincial que tiene el mandatario en sus manos establecen que toda concesión que venza quede reservada para la empresa GyP. La petrolera nacional vislumbra que de esa forma en 12 años perdería buena parte de las áreas que posee y que estará en desventaja a la hora de acceder a nuevas superficies, cuando tuvo un notorio incremento de las inversiones y comenzó a aumentar la producción. Mientras que desde la Provincia se quejan de que YPF tiene 12.000 kilómetros cuadrados en la cuenca, y que no los puede desarrollar. Creen que en Vaca Muerta hay espacio para muchas más compañías, y consideran que la empresa que conduce Galuccio tiene privilegios a la hora de importar insumos y equipos”. Según el matutino porteño mencionado, Sapag demoró por el momento la iniciativa, aunque mantiene en estudio varios borradores de una futura ley provincial y mantuvo contactos con el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, y con el ministro de Economía, Axel Kicillof, para avanzar en un nuevo marco legal. Al mismo tiempo, sus hombres avanzan en iniciativas para fortalecer a GyP. En efecto, su ministro de Energía y Servicios Públicos, Guillermo Coco, comenzó un peregrinaje en el Hilton de Houston, la meca petrolera mundial, para verse las caras con 50 empresarios, entre ellos banqueros y gestores de fondos de inversión, para ofrecerles asociarse a la petrolera provincial en 11 áreas de la formación Vaca Muerta, el mismo atractivo que utiliza Galuccio para sumar socios internacionales. “Neuquén detenta, como todas las provincias, el dominio del gas, el petróleo y el agua. Esto no tiene marcha atrás. Se van a empachar con todo lo que tienen para desarrollar”, aseguró una fuente con acceso al despacho del mandatario neuquino. En este escenario convulsionado, el propio gobernador advirtió que defenderá los derechos obtenidos, a sabiendas de que por lo bajo buscan restarle poder a las provincias. Ocurre que el modelo de GyP cosecha críticas, no sólo por parte de YPF, sino desde las mismas filas del MPN. La senadora nacional Lucila Crexell lleva la voz cantante. Si bien respalda la creación de la empresa provincial, denunció que se convirtió en una “sociedad anónima totalmente exenta de controles del estado, donde se transfieren áreas a título gratuito para la exploración y explotación, y donde además tienen la posibilidad de salir a cotizar en bolsa y de afrontarse de un paquete accionario importante en manos de privados”.
Explicó que, de esta forma, se transfieren los recursos provinciales al sector privado -¿nuevas y encubiertas privatizaciones al estilo menemista?-. La legisladora dijo que las áreas se conceden de forma discrecional y pidió que se hagan licitaciones públicas para que todas las empresas compitan en las mismas condiciones. Crexell indicó que no está en discusión la llamada “Ley Corta”, y mucho menos la titularidad de las provincias sobre los recursos, sino la creación de un marco legal que garantice la uniformidad de reglas de juego en todas las provincias. Otras provincias petroleras tienen esquemas similares a Neuquén. Chubut cuenta con Petrominera, y Santa Cruz, con Fomicruz, una firma que fue puesta como ejemplo de desarrollo por Kirchner y De Vido, y que no tiene en la práctica ninguna participación real en el negocio petrolero o gasífero. Todas mantienen asociaciones o intentan cerrarlas con empresas privadas. La propia Enarsa siguió ese camino, con malos resultados. YPF advirtió sobre las consecuencias negativas para su negocio que tendría esa actitud en el formulario F-20 que envió a fines de marzo a la SEC (el ente regulador del mercado de capitales en Estados Unidos). Donde sostiene: “Enfrentamos una competencia intensa en las licitaciones de áreas de petróleo y gas”, informó. Y completó: “Algunas provincias, como La Pampa, Neuquén y Chubut, crearon compañías provinciales para desarrollar actividades en la industria. Como resultado, las condiciones a través de las cuales podemos acceder a nuevas áreas exploratorias y productivas podrían verse afectadas adversamente”. Por su parte, el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Ezequiel Cufré, anticipó: “No lo vamos a aceptar. Estaremos en contra porque iría en contra de las estrategias conjuntas que hemos estado diseñando con la Nación”.
Pese a que consideró “confusa” la información, el funcionario del gobierno de Martín Buzzi manifestó que la ley que está trabajando el Gobierno “sería ir en contra de un proceso iniciado con la ley corta”. Si bien no fue consultado aún sobre el tema, el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, alertó que ninguna ley podría ir sobre la reforma de la Constitución votada en 1994. “Me parece que es para provincias que quizás tengan áreas todavía sin concesionar. Nosotros tenemos nuestras concesiones ya establecidas tanto en el flanco norte como en la Cuenca Austral. Lo que tenemos pendiente es el tema de Petrobras”, dijo el gobernador en declaraciones a los medios locales. Con un matiz menos confrontativo, desde el sindicalismo también fijaron su posición. “Si no logramos acordar, no llegarán las inversiones. Hay que parar todo y conversar”, dijo Guillermo Pereyra, senador del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y jefe del gremio de petroleros, que responde a Hugo Moyano. Desde Houston, donde se encuentra junto a los funcionarios provinciales, Pereyra pidió “volver todo para atrás”. Y añadió: “No se pueden cambiar las reglas de juego permanentemente”. Las quejas por la falta de información y el avance en una nueva normativa que regule la actividad también se alzaron entre legisladores de las provincias afectadas. “El problema es que no hay en el país una política energética. Más allá del dominio, que debe ser de las provincias –en una definición sumamente discutible más allá de que la Reforma Constitucional del 94, así lo determinó-, la política energética debe ser una. Hay que cambiar la visión del país en esa materia”, dijo Mario Cimadevilla, senador nacional de Chubut por el radicalismo.
La situación es similar en Mendoza. La oposición al gobernador Francisco Pérez no aprueba la intención del oficialismo y ya adelantó que pondrán resistencia al proyecto una vez que avance; incluso, algunos lo calificaron como inconstitucional. “La política petrolera nacional perjudica a Mendoza; se trata de un avasallamiento de la autonomía. Es retroceder a una discusión que estaba saldada. La propiedad y el control de los recursos son provinciales, así lo establece la Constitución Nacional”, expresó Tadeo García Salazar, diputado provincial de la UCR. Desde la oposición aseguran que la empresa provincial de energía, Emesa, debe encargarse de atraer inversiones y negociar con los privados, como se prometió antes de su creación, en 2012. Otro de los que alzaron su voz en protesta fue Fernando “Pino” Solanas. El senador, uno de los líderes del flamante FA-UNEN. Dijo: “Vamos de un error a otro. Desde que el dominio quedó en manos de las provincias en 1994 y la política energética es potestad del gobierno nacional tenemos una fractura”, sostuvo Solanas. El precandidato presidencial, que hace nueve días denunció penalmente al ministro de Economía, Axel Kicillof , por “fraude a la administración pública” por el acuerdo que concretó el Gobierno con la empresa española Repsol por la expropiación del 51% de las acciones que tenía en YPF, puso el nudo del conflicto sobre la renta. “Acá lo que no se dice es que se trata de una disputa sobre la renta y el Gobierno dejó una indefinición sobre el tema”, agregó Solanas. En 2006, el Congreso aprobó la “ley corta” de hidrocarburos, una vieja promesa de Kirchner a los gobernadores. “No existía Vaca Muerta”, dicen equivocadamente, pues Vaca Muerta es un yacimiento petrolero conocido ya por la vieja y estatal YPF y la empresa Gas Del Estado desde los años 60 del siglo XX. El Gobierno considera que hoy el contexto cambió, por lo que hay que darles seguridad jurídica a las inversiones petroleras para favorecer el crecimiento de YPF, de la cual también son dueñas las provincias. “Es molesto llevar en sociedad a una empresa que no aporta nada, que además transfiere propiedad de la provincia a manos privadas, porque GYP está en la Bolsa. Las provinciales pueden competir por áreas, pero de igual a igual”, explicaron fuentes oficiales.

Después del aumento en el pasaje de colectivos en el verano, este miércoles (30 de abril) el Gobierno Cristina Fernández autorizó incrementos en los vuelos y un ajuste del 100% en el boleto del ferrocarril San Martin que pasa de $1 a $2. También la Presidente encabezó este miércoles el acto de ¿inauguración? de la planta de Siam en Avellaneda, aunque la fábrica ya se encontraba funcionando desde el año pasado, y desde su quiebra y recuperación a traves de la Cooperativa de trabajadores, se ¿reinauguró más de una vez antes?. “La fábrica no estaba deteriorada, estaba en ruinas, como estaba la argentina en 2003, y hoy estamos recuperando un lugar”, aseguró Cristina Fernández, contradiciendo la verdad histórica que dice que en mayo de 2003 la economía y el contexto social se hallaba en franco crecimiento y recuperación desde marzo de 2002. Y en Twitter le advierten que, por la inflación, “la heladera está vacía”.Pero la realidad es que sigue el “super ajuste CFK”, ya pasaron los aumentos en colectivos, autos, combustibles (en varios tramos) agua y gas, y este miércoles se incrementó el valor de los vuelos. Ahora es el turno de los ferrocarriles. La Línea San Martín tendrá un aumento del 100% en el valor del boleto. El nuevo cuadro tarifario comenzará a regir desde la medianoche de hoy y se decidió una semana después de que el Gobierno nacional presentara los nuevos coches. Según lo publicado en el Boletín Oficial, viajar en la Sección I (0 a 12 kilómetros) costará $2 para los que utilizan la tarjeta de transporte (antes valía $1), en tanto que los que no empleen el plástico tendrán que desembolsar $6 por el mismo tramo. En la Sección II (de 13 a 36 kilómetros), el pasaje saldrá $3 con SUBE y $6 si el ticket se abona en boletería. El Gobierno justificó le decisión en que “resulta necesario armonizar la aplicación de las tarifas vigentes en la Línea San Martín, respecto a las tarifas vigentes para las Líneas de colectivos y subterráneos, a fin de lograr un equilibrio razonable de los cuadros tarifarios entre los distintos modos de transporte prestados en el mismo espacio geográfico”. Habrá una “tarifa diferencial para quienes cuenten con planes sociales otorgados por el Estado”; entre ellos se encuentran los beneficiarios de la Asignación Universal y el Programa Jefes de Hogar; los jubilados y pensionados; el personal del trabajo doméstico y veteranos de la guerra de Malvinas.
Cristina Fernández encabezó este miércoles (30 de abril) la “reinauguración”, ya reinaugurada varias veces durante su Gobierno de la planta de Siam en Avellaneda, aunque en rigor la fábrica ya se encuentra en funciones desde el año pasado. De hecho, una nota del diario oficialista Tiempo Argentino fechada en diciembre de 2012 anunciaba el “renacimiento” de Siam “en mayo de 2013″… Pero ya hemos visto que, para sostener el relato K, todo vale. Entonces la Presidente encabezó la ceremonia y aprovechó para elogiar su gestión, entre otras cuestiones. Cristina pidió este mediodía “sostener el modelo industrialista” (?) luego de reivindicar la política en la materia que desarrolló el kirchnerismo. “Este Gobierno es el que mayor aumento del producto bruto industrial registró en América Latina en la última década”, lanzó. “La verdad es que siento un gran emoción al estar aquí en Avellaneda, a escasas horas del 1º de mayo, un nuevo aniversario del Día del Trabajador. Avellaneda supo ser una de las ciudades más industrializadas del país en la década del 20, 30 y 40 -olvidándose de la etapa del peronismo de los años 46 al 55-, y ahora estamos aquí reabriendo una fábrica como SIAM. La fábrica no estaba deteriorada, estaba en ruinas, como estaba la argentina en 2003, y hoy estamos recuperando un lugar”, afirmó Cristina, al incio de su alocución. Según el “relato-discurso” de la Presidente, la reapertura se pudo hacer gracias a la “concordia entre capital y trabajo” posibilitada por un “proyecto nacional y popular democrático”, ya que de lo contrario se producen “situaciones como se produjeron”: “La desindustrialización responde a decisiones claras de quienes querían un país de servicios o agroexportador”. Modelo que ella y su extinto esposo y ex Presidente apoyaron fervientemente en los 90. “Es interesante ver cómo se cruza el destino del país con el mundo. SIAM se abrió en medio de una crisis europea y fíjense que lo que se compró aquí es de un fábrica desarmada en Italia. No hay posibilidades de aislar lo que pasa en el país del mundo”, agregó.
La mandataria contó en este punto una anécdota relacionada con la calidad de las heladeras SIAM: “Hoy me llamó mi madre y me contó que la mamá de su peluquera Carla, Doña Amable, de 88 años, tiene una heladera SIAM desde hace 50 años y no la quiere cambiar porque sigue andando. Esa es la calidad de los productos que se elaboraban en la Argentina”. A continuación, relacionó esto con la situación que se vive en el sector automotriz por la merma de las exportaciones a Brasil, motivo por el cual el ministro de Economía, Axel Kicillof, viajó el martes a ese país: “leí un artículo en el diario Crónica del secretario de SMATA, Ricardo Pignanelli, en que decía que ante las suspesiones no hay que hacer huelgas por temor a despidos. Esto no es una paradoja es una párabola. Cuando los trabajadores están bien tienen que hacer demandas que permitan sostener ese presente. No puede ser que cuando mejor estás, peor te comportás y cuando peor estás, mejor te comportás. Esto hay que cambiarlo para tener un clase trabajadora diferente”. “Pido fortaleza de los empresarios, trabajadores y funcionarios e inteligencia para sostener este modelo industrialista, el de mayor aumento del producto bruto en Latinoamérica y el que tiene mayor participación del sector industrial en el pbi general. Este es el mejor homenaje a ingenieros como Di Tella que fundó esta empresa”, concluyó. Según difundió Siam en una solicitada, la empresa “lleva invertidos más de US$ 35 millones” de US$ 100 millones “previstos” en la “renovación del predio industrial, compra de maquinarias (…) y la construcción de un nuevo centro de distribución”. Siam fabrica heladeras y planea “sumar la producción de lavarropas, secarropas, lavavajillas y freezers”. La empresa informó que emplea a 200 trabajadores en forma directa y que “más del 50 por ciento” de los productos son de origen nacional.
La Argentina cristinista es Suecia, mientras la realidad nos muestra que estamos mucho más cerca de Zimbawe, por la incapacidad manifiesta de una Presidente cuyo elenco ministerial es claramente deplorable. Ojalá algún día los argentinos dejemos de optar para pasar a poder elegir. ¿Llegará por fin ese día?

Buenos Aires, 30 de Abril de 2014.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –

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