Desde Argentina: CFK es coparticipe del robo de Ciccone

Buenos Aires, 5 de junio de 2014.- En el Museo del Bicentenario, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabeza el acto de inauguración de la ampliación de la planta de la fábrica de placas de yeso Knauf e informa la unificación de todas las áreas periodísticas en una nueva sede de la agencia de Noticias Télam Está presentes durante el acto el vicepresidente de la Nación en ese momnento, Amado Boudou; entre otros funcionarios. Foto: Augusto Starita / Ministerio de Cultura de la Nación.

La Presidente se terminó de sacar la careta y dejó al descubierto su coparticipación en la apropiación de Ciccone Calcográfica; pretendían quedarse con la “fabricación del papel moneda argentino”, y por lo tanto con la doble/triple emisión de billetes porque creyeron poder eterniozarse en el poder. Muerto Néstor creyeron que corriendo a un fiscal, a un juez y al Procurador, no iban a tener más ningún contratiempo. ¡Pero en la justicia son “varios” quienes les han hecho “la vendetta”, y ahora comienza otra etapa!

Amado Boudou dice que “no hay contradicción”, pero las diferentes posiciones que mostraron tanto él como sus abogados en cuanto al llamado a indagatoria por el caso Ciccone evidencian una crisis en la estrategia defensiva del vicepresidente la Nación. El juez Ariel Lijo citó a Boudou a prestar declaración indagatoria como imputado por negociaciones incompatibles con la función pública para el próximo 15 de julio. El magistrado sospecha que el vicepresidente de Cristina Fernández intentó maniobras para quedarse con la exCiccone Calcográfica.El martes 3 de junio el vicepresidente presentó un escrito en el que le solicita a Lijo adelantar la citación “a más tardar para la semana que viene”. En el mismo, también cuestiona el accionar del magistrado. En esta última linea se basó otra presentación, la de este miércoles 04/06 por parte de los abogados del vice, en la que le piden a Lijo anular el llamado a indagatoria. En un declaraciones radiales, Boudou dijo que esto sucedió por “un tema profesional que los abogados no pueden dejar de hacer” e insistió en que él se presentará a declarar cuando el juez “tenga el gusto”. Las aclaraciones del vicepresidente no fueron suficientes para calmar el estupor en el mundo judicial y justo cuando circulan rumores sobre “los tironeos entre los estudios de abogado”s para quedarse con el caso Ciccone.

¿Por qué dos estrategias distintas para el mismo caso y con 24 horas de diferencia? En los corrillos políticos todo está muy claro. La movida de Boudou respondió a un pedido desde las más altas esferas del poder. “Fue pedido por Cristina en medio de un brote de furia”, asegura un informante. Otra fuente habla sobre “la desesperación” en el entorno del vice a que todos estos vaivenes decante en no sólo su procesamiento sino en una imputación por se jefe de una asociación ilícita. “Eso no es excarcelable”, aclaran como para agregar dramatismo al tema. Por otro lado, fuentes judiciales consultadas por este medio destacaban las diferencias entre lo que se presentó el martes y lo de este miércoles. “Lo de ayer no fue del estudio Richarte. Eso no te lo hace ni un estudiante de abogacía”, manifiestan. Dichas fuentes entienden mejor el plan del tándem Darío Richarte-Diego Pirotta. “Pide la nulidad. Entonces Lijo rechaza y todo va a Cámara, donde esperan que anulen el llamado. Esto dilata la causa al menos dos meses”, relatan. Y este relato se basa en que la Cámara I es “adicta al kirchnerismo”, y fue la misma cámara que estuvo a punto de “apartar al juez Lijo”, hace apenas una semana y medio atrás y ante el escándalo públic, no solo dio marcha atrás sino que sus integrantes se peleaban por despegarse y negar todo tipo de interferencia.

Luego de que Ariel Lijo citara a declaración indagatoria al vicepresidente Amado Boudou, y éste pidiera adelantar los tiempos de la investigación por la causa Ciccone, desde el cristinismo aparecieron las primeras presiones públicas hacia el juez federal. El impresentable y “cobarde” diputado del Frente para la Victoria Carlos Kunkel manifestó este martes que si Lijo no actúa de manera “correcta” en el desarrollo de la causa “tendrá la investigación del Consejo de la Magistratura que corresponda”. Habrá que ver si el oficialismo acepta otra “actuación correcta” que no sea el sobreseimiento del vicepresidente, más cuando todo indica que el magistrado se encamina a procesar al funcionario. En diálogo con radio América, el legislador cristinista que fuera abofeteado con justa causa por la Diputada Nacional Graciela Camaño, calificó a Boudou como su “amigo y compañero”, pero evitó opinar sobre la investigación porque no ha visto el expediente judicial. “El expediente judicial de mi compañero y amigo Amado Boudou no lo he visto. Lo que todos queremos es que haya un procedimiento que no esté influenciado por los grandes grupos económicos que le quieren facturar a él el hecho que les sacó el negociado absoluto que tenían con las AFJP, porque fue él el que generó la acción”, señaló.

Kunkel consideró que “las cuestiones judiciales hay que dirimirlas en los tribunales”. “Los grandes medios concentrados se han dado por hacer campañas mediáticas muy intensas”, insistió, al tiempo que denunció que “hay presiones sobre los miembros del Poder Judicial”, presuntamente para que actúen en contra del Gobierno. Consultado sobre qué opinión tenía sobre Lijo, Kunkel -ex integrante del Consejo de la Magistratura- contestó: “No conozco el expediente, no quiero opinar sobre eso porque no quiero aparecer tampoco presionándolo”, se atajó. Pero luego disparó: “Cuando terminen las actuaciones, si son correctas tendrá el reconocimiento, y si no tendrá la investigación del Consejo de la Magistratura que corresponda”. “Pero en este momento considero que no tengo que opinar”, agregó cuando la absoluta y clara presión ya estaba consumada. El vicepresidente tiene fecha para el llamado a declaración indagatoria ante el juez: el 15 de julio a las 11. Hay dos razones para que el ex ministro de Economía quiera cambiar la fecha y adelantarla. Quizás la más importante sea, tal y como se adelantó el día en que se conoció la decisión del magistrado, que la fecha coincide con el viaje de Cristina Fernández a Brasil por la cumbre de los BRICS, donde fue “¿invitada?” por Rusia (país con el que está recomponiendo relaciones dañadas en la época de Néstor), y que su embajador en Argentina “negara terminantemente”. No solo se opaca mediáticamente el viaje presidencial, sino que además Boudou será indagado como Presidente interino si la primera mandataria abandona el país.

La otra razón es quitarle al juez la posibilidad de escuchar a dos testigos clave para la indagatoria al vicepresidente: Son Eduardo Romano (declara el 18 de junio) y es el ex secretario de Boudou y el misterioso abogado Eduardo Taiá (25 de junio). Ambos testimonios serán durante el mundial del fútbol, el primero ocurrirá durante la primera semana y el segundo en etapas decisivas. Pero ya Lijo rechazó una vez –fue en el verano- un pedido de Boudou para que le tome declaración anticipada. Depende de las presiones que sufra el magistrado el hecho que se cambie la fecha. El vicepresidente ya adelantó que no pedirá licencia ni renunciará a su cargo e irá a la indagatoria, algo que ahora desmiente a través de sus abogados, dícese por “expresa orden de la Presidente Fernández”. La decisión es de la Presidenta, que desde que estalló el caso en 2012 se mostró alineada con el hombre que eligió para que la acompañe en su fórmula presidencial en los comicios de 2011. “No puede ser que nos cite 45 días antes”, se quejan en el despacho del vicepresidente, que ayer se mantuvo todo el día en el Senado sin exposición pública alguna. “A nosotros nos conviene que esto se apure”, agregaban los laderos de Boudou, consigna este martes 3 de junio el diario La Nación. Tras definir la estrategia, Boudou iba a partir a Italia este miércoles (4 de junio) para asistir a la Bienal de Arte de Venecia. Viaje que se suspendió porque el Alcalde de Venezia fue arrestado junto a otros varios funcionarios por “fraude al Estado”.

Entre tanto, el kirchnerismo evalúa iniciar un juicio político al juez Lijo, aunque no tienen los votos como para juzgarlo. No es la primera vez que se elige las épocas del mundial de Fútbol para ocultar algo en el caso Ciccone. En Uruguay debe declarar hoy el supuesto testaferro de Boudou, Alejandro Vanderbroele, por presunto lavado de dinero. Aunque en la Justicia uruguaya no tienen certeza de si asistirá. La causa investiga cómo canalizó fondos a través de una sociedad constituida en Uruguay, Dusbel S.A., que desembarcó dentro de The Old Fund, la sociedad holandesa que pasó controlar la nueva Ciccone en 2010. Luego, de un pedido efectuado por la AFIP, el 15 de julio de 2010 el Juzgado Comercial n° 8 decretó la quiebra de la empresa. Antes, en marzo, Boudou intervino en su carácter de Ministro de Economía y en fecha 11 de marzo firmó una addenda al convenio original entre el Gobierno Nacional y el Gobierno provincial que implicó, finalmente, la emisión del título de deuda por $ 312.941.277, 63 y un ingreso para TOF de $ 7.667.161, que se cobró el 21 de mayo de 2010, en lo que fue su primera factura emitida. Al día siguiente, la firma fue ofrecida por la AFIP a “Casa de la Moneda” para que continúe con la actividad; hecho que dio inicio al expediente 39.183/2010. Tal circunstancia determinó que los dueños de la empresa –la familia Ciccone– buscaran la aprobación de un plan de pagos en la AFIP y así se levantara la quiebra. En este sentido, Guillermo Reinwick, yerno de Nicolás Ciccone, habría hablado con Gabriel Bianco, quien lo habría conectado con Amado Boudou y Núñez Carmona.

Los que recorren tribunales y tienen asiduo contacto con jueces y fiscales sostienen que el llamado a indagatoria que cursó Ariel Lijo para Amado Boudou desembocará en el procesamiento del vicepresidente, a quien se lo investiga por el caso Ciccone. La decisión del juez federal se conoció apenas unos días después de que la Cámara de Casación rechazara un pedido de sobresimiento solicitado por la defensa del vice y socio “¿asosiación ilícita?” –CFK, Boudou, Katya Laurea- de Cristina Fernández. El recurso ya había sido desestimado en instancias inferiores. El vicepresidente es representado por el estudio que dirige el exSIDE y actual vicerrector de la UBA, Darío Richarte. En el día a día de la causa está el abogado Diego Pirotta. La estrategia de Pirotta se basa, según lo que declara públicamente, en sostener incansablemente que la causa Ciccone fue armada mediáticamente y en desestimar las sólidas pruebas que hay en contra del exministro de Economía del cristinismo. Las desventuras judiciales del vicepresidente desatan todo tipo de intrigas y especulaciones que rodean al gobierno de Cristina Fernández. Los traspies sufridos por Boudou llevan a la difusión de versiones que insinuán una interna de abogados en torno al vice. De acuerdo al portal “LetraP”, tanto Pirotta como su jefe Richarte estarían bajo un fuerte cuestionamiento en la Casa Rosada por un tema que no sólo complica a Boudou sino también a la misma Presidente. Por esto habría llegado a oídos de Boudou la recomendación de deshacerse de su actual defensa. Dice el portal: “Jefe y empleado están en la mira porque hasta ahora no registran ningún acierto en la defensa del vicepresidente y ya hay por lo menos 2 estudios que acercaron su tarjeta al entorno de Boudou. Uno de ellos llegó con la recomendación del ministro Julio De Vido, buen conocedor de las internas judiciales en los tribunales federales producto de las múltiples causas que afronta.

La recomendación que más escucha Boudou es que debe buscarse abogados lo más lejanos posibles al estilo de Richarte-Pirotta. Poco roce político, nada de contactos con la SIDE, buen nivel técnico y, en lo posible, prestigio. “Se sabe que Federico Nicholson, ejecutivo de Ledesma, le recomendó al vice que se inclinara por Jorge Valerga Aráoz, reconocido penalista y que ahora asesora a Carlos Blaquier”. Fuentes de Ledesma consultadas por niegan que haya existido tal recomendación por parte de uno de sus ejecutivos. En tanto, según supo este medio, Nicholson asegura a sus allegados que “hace más de un año que no hablo con Boudou”. Por otro lado, parece muy improbable que la Casa Rosada dejara a Boudou optar libremente por su defensa, ya que prefiere mantener todo centralizado en el estudio Richarte, en quien confía por ser parte de su estructura mafiosa. La causa de Boudou no es la única que tramita ese buffet de abogados y que preocupa a funcionarios cristinistas. Y todas las causas pasan por el escritorio de Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico, hombre fundamental de la gestión cristinista. Boudou es investigado por intentar presuntamente quedarse a través de un testaferro con la imprenta Ciccone que, antes de su estatización, iba a ser contratada por la Casa de la Moneda para la fabricación de billetes de $100. El juez Lijo citó al vicepresidente a que preste declaración indagatoria el próximo 15 de julio o presuntamente el lunes 9 de junio. Lo acusa de negociaciones incompatibles con la función pública.

El vicepresidente Amado Boudou fue llamado a prestar declaración indagatoria en el marco de la causa Ciccone. Se le imputa el delito de “negociaciones incompatibles con la función pública.” Entre varios otros –enriquecimiento ilícito, adulteración de documento público (auto que declaró como propio),etc.-. Este lunes se conoció una condena por ese mismo delito contra el expresidente de la Casa de la Moneda en tiempos de Fernando de la Rúa en el poder. Se trata de Julio López del Carril, quien fue sentenciado a 3 años de prisión en suspensó. Del Carril fue hallado responsable por el Tribunal Oral Federal N°4 de las irregularidades en la fabricación y distribución de la monedas homenaje a Diego Maradona que se hicieron en el año 2000. Además, se condenó a Marcelo Leonardo Gómez y Fernando Carlos Moroni, gerentes de la entidad, a un año y medio en suspenso. Los tres quedaron inhabilitados de por vida para ejercer cargos públicos. Según informó el portal “infojusnoticias.gov.ar”, el fiscal del caso, Diego Luciani, se mostró conforme con la sentencia, a pesar de la diferencias con lo que había pedido en el alegarto (pidió 4 años de prisión para Del Carril, y un año y medio para Gómez y Moroni). Al hacer uso de sus últimas palabras antes del veredicto, Julio López del Carril enumeró su trayectoria en la función pública y dijo no estar “para nada cómodo con la causa penal”. “La Casa de la Moneda me despidió con gratificaciones y ahora, es la misma que me pide 4 años de prisión”, dijo poco antes de terminar sus palabras en las que, en todo momento, dijo ser inocente y que no hay pruebas para acusarlo. En 2000, la Casa de la Moneda lanzó una edición en homenaje a los 40 años del jugador Diego Armando Maradona, con 1.700.600 monedas con su respectivo packaging.

Para Luciani está probado que López Del Carril, Gómez y Moroni, tuvieron un “interés distinto al de la Administración Pública”, cuando en noviembre de ese año contrataron a la empresa Dodici. S.A, para que se encargara de parte de las actividades y que eso fue “en desmedro de la Casa de la Moneda”. Varios de los materiales que se necesitaron para la confección fueron comprados por la institución, lo que produjo una “erogación de $ 473.974,40”. Adenás de la imputación que recayó sobre del Carril, hay otros puntos de contacto entre su caso y la causa que complica al vicepresidente de la Nación. Ambas están vinculadas al circulante y la contratación por parte de la Casa de la Moneda de empresas privadas. En la causa Ciccone se investigó inicialmente si Boudou, cuando era ministro de Economía, aprovechó su cargo para beneficiar a una empresa allegada y que ésta pudiera ser contratada por la Casa de la Moneda para la impresión de billetes de $100. Pero después del fallo del juez Ariel Lijo la investigación apunta a si el vicepresidente de Cristina Fernández no quiso quedarse con la ahora estatal Ciccone Calcográfica.

En un texto dado a conocer este martes, Boudou le solicitó al magistrado que acelere los tiempos de investigación, al pedirle que adelante la citación prevista para el 15 de julio. El vicepresidente propuso al juez federal Ariel Lijo que lo convoque “en el curso de la próxima semana, a más tardar”. En su escrito el vicepresidente manifiesta que “vengo a solicitar al Sr. Juez la anticipación de la fecha de la declaración que fuera dispuesta”. De acuerdo a la agencia Télam, se trata de un texto de 3 carillas en el que el vicepresidente recuerda que siempre manifestó su “plena e incondicional disposición a prestar declaración en caso de ser debidamente convocado”. En el mismo escrito, Boudou reclama “un tratamiento ajustado a las prescripciones legales”. Tal como ya se dijo, habría dos razones para que el vicepresidente quiere cambiar la fecha de su indagatoria. Boudou pretendería quitarle al juez la posibilidad de escuchar a dos testigos clave, como lo son Eduardo Romano y Eduardo Taiá. Boudou aludió a la “existencia de un verdadero linchamiento mediático” por parte del grupo Clarín y del diario La Nación. “No puede dejar de soslayarse que la presente investigación ha tenido un profuso tratamiento mediático, y tampoco podría negarse ya la existencia de un verdadero linchamiento mediático, y posterior condena, a la que me han venido sometiendo desde el grupo Clarín y el diario La Nación”, afirmó. El vicepresidente agregó que en los últimos meses y “en particular desde el mes de diciembre de 2013 los citados medios han venido anticipando con ajustada certeza y copioso nivel de detalle las medidas o resoluciones que el juzgado ha venido ejecutando”.

“Debo destacar que ha sido cuanto menos curiosa la fecha y la oportunidad del llamamiento”, agregó en referencia a un “trámite judicial que ya ha superado holgadamente los dos años” y en el cual “no ha existido ningún hecho nuevo o determinante en materia probatoria en el expediente como para justificar el momento que se ha escogido para lanzar la convocatoria, así como el día en que ha de celebrarse el acto”. Además, evaluó que “no se logran advertir las razones jurídicas por las que se ha convocado a las partes a declarar cuando la causa contaba desde hace mucho tiempo atrás con todos los elementos probatorios que ahora el juez relata y en un sentido diametralmente distinto al que la prueba en el expediente ha ido arrojando”. “Siendo así restaría ahora conocer cuáles habrían sido las verdaderas razones por las cuales recién ahora el magistrado decide las convocatorias”, se preguntó. Boudou cuestionó que el llamado de Lijo haya sido hecho “de forma inmediata” a que el gobierno nacional “lograra encausar de manera exitosa la deuda de nuestro país con el Club de París” en un “trascendente logro” que “ha pretendido ser eclipsado con la noticia que curiosamente este juzgado ha decidido lanzar en la medianoche de aquel día”. Y finalmente cuestionó que “la urgente e intempestiva convocatoria” a la indagatoria se haya fijado para 45 días más adelante “lográndose de ese modo el permanente y prolongado estado de agitación mediática, el cual es generado por ciertas empresas periodísticas que sólo han venido persiguiendo la tergiversación de la realidad” en el proceso. Además de ahora solicitar la indagatoria sea abierta al público y televisada: ¿Será que quiere montar un show mediático nuestro vicepresidente?

Fuentes muy confiables de Casa Rosada, explican abiertamente, que Cristina “le ordenó a Boudou que “avance” contra el juez Lijo”, específicamente le indicó “ir a fondo” pues del apartamiento o nulidad de lo actuado por Lijo y el fiscal federal depende en muy amplio grado “el futuro propio de ella y sus más allegados”. La reunión de Boudou y Cristina Fernández fue el martes por la tarde -3 de junio- en Casa Rosada y allí fue tajante al ordenarle que “avanzara sobre el juez”, razón por la cual Kunkel principalmente, pero también Capitanich, Rossi y Randazzo salieron en su defensa cerrada. La reunión fue entre Zannini, Capitanich, CFK y el vice, alli “lo blindó. Le dijo que lo va a bancar, porque su suerte “es la de ella” . Y que haga lo que tenga que hacer para defenderse”. Fue luego dec ese encuentro que el rockero vicepresidente se lo vió con el “pecho inflado”, como hacía rato no se lo veía. En el acto de Casa Rosada donde CFK anunció la ampliación del calendario de vacunación y la “moratoria” para los jubilados, se lo vió a Boudou en primera fila y muy sonriente. De la reunión con Cristina, Boudou se fue con varias “instrucciones” presidenciales: la principal “el pedido de nulidad de sus abogados –ese que el Vice dijo no compartir- , ir a fondo por la “recusación” del juez Lijo”. Sus allegados cuentan que “él estaba tranquilo. Pero ahora que Lijo se decidió a atacarlo, le va a dar batalla… amparado por la propia Presidente”. Tras aquella reunión, Boudou no solo tomó decisiones ante la justicia, sino que se decidió a salir a hablar por los medios y a exigir la televisación abierta de la indagatoria para desligarse de las acusaciones, planificando un raid mediático.

¿Son necesarios más indicios de la connivencia delictual de Cristina Fernández, con todos y cada uno de los actos de flagrante corrupción?

Buenos Aires, 05 de Junio de 2014.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
____________________________________

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s