Argentina: Los delirios de Cristina Fernández

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La Presidente Argentina vive en una nube, nube que se conforma de los vahos que le generan Kicillof, Capitanich, Randazzo, De Vido, Alicia K, Rossi, Giorgi, Casamiquela y otros que por su ausencia y oscuridad notoria generan los demás componentes necesarios para que ella siga sin “ver una realidad que aterra y espanta” a los hombres y mujeres de buena fe que siguen creyendo que la Argentina es una “Nación hermosa donde poder vivir y desarrollarse”. Además de desacatos varios –aquí y afuera- a la justicia, de intentos de perpetuación, de refundación del país y de su historia, de gestar una narcokorrupción generalizada y permanentemente apañada y de tantos otros despropósitos, ella “la Reina” –del cabaret en que terminó convirtiendo al país- ingresó en un etapa peligrosa de “deliriums trements” a la que arrastra a todo un pueblo que no encuentra la forma de zafar.

Ayer martes 9 en cadena nacional, la Presidente Cristina Fernández ajena a la situación de inseguridad, a la economía que día a día maltrata los bolsillos de los argentinos, a la inflación, a la falta de inversiones y de credibilidad mundial, anunció un proyecto que ya había dado a conocer hace dos años: se trata del “Polo Audiovisual en la Isla Demarchi” en Puerto Madero. El mismo servirá para realizar recitales y eventos. La “torre de Babel K” de 335 metros de altura estará lista en los próximos cinco años, según asegura. Pero no cuenta con el respaldo legal. “Hollywood ha creado una cultura cuasi universal, queremos que nuestros valores tengan ese desarrollo”, dijo Cristina Fernández de Kirchner en agosto de 2012 y agregó: “Debo ser la reencarnación de un gran arquitecto egipcio”. La presidente utilizó ese día la cadena nacional para anunciar la construcción de un “Polo Audiovisual en la Isla Demarchi”, una península ubicada en el sector extremo sur de Puerto Madero y que funciona como “tapón” del Riachuelo en su desembocadura con el Río de la Plata, razón de más para pensar “¿Qué se debe realizar con dicha “supuesta isla”?”, que ella misma confesó no conocer. Tras los anuncios rimbombantes y tan delirante como “el tren bala a Rosario y Córdoba”, la ANSeS –malutilizando los recursos de nuestros paupérrimos jubilados- lanzó el concurso del ambicioso proyecto que tuvo como finalistas a la empresa CPC de Cristóbal López, IRSA de Eduardo Elsztain y Riva S.A. Pero el proyecto quedó en la nada desde hace más de un año y en el Gobierno lo daban por archivado. En ese entonces, Cristina no pudo superar el obstáculo que le interpuso Hugo Moyano. Es que el Polo Audiovisual generó la inmediata resistencia del sindicalismo. El moyanista Juan Carlos Schmidt, titular del gremio de Dragado y Balizamiento, fue quien llevó la bandera contra el desalojo de unas 400 personas que trabajan en los galpones ubicados en la península.
Durante meses, el gremio de Schmidt quedó en alerta luego de que Cristina firmara el decreto que autoriza la desafectación de los inmuebles de la Dirección de Construcciones Portuarias y Vías Navegables ubicados en la isla Demarchi, para que los administre una Sociedad Anónima que conformarán la ANSeS y la Secretaría de Comunicación Pública. Sin embargo, la presidente Fernández de Kirchner lo desempolvó ayer noche por cadena nacional y descartando a Hollywood, aseguró que “el proyecto de la Isla Demarchi tendrá la magnitud del Central Park”. Cristina en su gigantesco delirio pronosticó que el Polo Audiovisual convertirá se en “el símbolo de la Ciudad, por su originalidad, creatividad y colores” y que constará de un edificio que, con una altura de 335 metros, será “la torre más alta de Latinoamérica”, detrás del Chrysler Building y el Empire State, de Nueva York. La presidente anunció además que la obra estará a cargo de Riva S.A., por lo que Cristóbal López y Elsztain quedaron en el camino. ¡Sin autorización y transgrediendo todas las leyes! El deseo de Cristina de crear un Central Park en la ignota Isla Demarchi, ya tiene un impedimento legal: “el proyecto no cuenta con la autorización de la Legislatura porteña”. A fines de 2012 se cayó la ley que rezonificaba los terrenos de la Isla Demarchi para permitir su urbanización. Es que según el Código de Planeamiento Urbano la zona que quiere utilizar Cristina Fernández para construir la torre más alta del país para desarrollar un Polo Audiovisual está catalogada como “distrito industrial uno” y sólo puede utilizarse para instalar industrias que exijan estar separadas de otros distritos, por los niveles de contaminación sonora o emisión de gases. El cambio de zonificación sólo lo puede aprobar la Legislatura porteña, que no pudo hacerlo a fines de 2012, cuando el cristikirchnerismo y el PRO pactaron un grueso paquete de leyes. Sin embargo, eso no impidió que el Gobierno nacional avanzara con la licitación del Polo. Ahora, Cristina deberá enviar un nuevo proyecto a la Legislatura justamente cuando en el PRO ya no saben con quién deben interactuar, puesto que la presidenta de la bancada K, Gabriela Alegre, se le desmadró el bloque.
En su enorme y descomedido ego, Cristina Fernández explicó que en su totalidad, “Argentina Audiovisual” -así se llamará el rascacielos- constará de cuatro sectores, -naves industriales, educativo, institucional y privado- distribuidos en 216.000 m2, un 75% destinados al Polo Audiovisual, que se levantarán en cinco años y requerirán una inversión de $ 2.500 millones, o sea US$ 297 millones. Las naves industriales serán destinadas a estudios de cine y televisión, archivos, así como a depósitos de maquinarias y escenografías, utilería y vestuario. En el sector institucional se reubicarán el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, oficinas de los canales públicos, así como de la Televisión Digital Abierta. También contará con un estadio multipropósito de 13.000 m2., con capacidad para 15.000 espectadores y amplias áreas para el estacionamiento de vehículos. Cristina Fernández encabezó el acto donde realizó diversos anuncios relacionados a la Isla Demarchi, la moratoria previsional, el Plan Procrear y la votación realizada en Naciones Unidas en Naciones Unidas. Pasadas las 18 horas, y como ya lo había anunciado dos años atrás, la mandataria anunció la creación de un polo cultural en la isla Demarchi, en Puerto Madero. En los anuncios contó, que se construirá “la torre más alta de América Latina” edificando de esta manera La Torre de Babel de la era K, superando a la Gran Torre Costanera en Chile. El objetivo de la obra es realicen allí, todo tipo de eventos como recitales, obras, etc. El proyecto, según los anuncios presidenciales estaría terminado en los próximos cinco años. Estos anuncios ya se habían realizado previamente. Entre los cuestionamientos que se realizan, es que se desconoce verdaderamente quien está detrás del proyecto. Pero no es el único, el predio donde se realizará la “faraónica e insensata” construcción se encuentra porque a 300 metros de la destilería de Dock Sur, por lo que denuncian que podrían existir riesgos. La zona además está contaminada Con la presencia de militantes y funcionarios, Cristina Fernández dijo “Pasaron dos años del anuncio que lanzamos esta idea de recuperar la punta de Puerto Madero. Hablando se entiende la gente y pudimos ponernos de acuerdo. El director de la ANSeS le adjudicó a la empresa Riva para ser socia del Estado”, expresó en cadena nacional, mostrando quizás sin querer, su verdadera alianza electoral para 2015. En la cadena además relató el proceso de licitación que se realizó y dijo “Hubo que llamar a licitación, recién en septiembre, pasamos a febrero de 2013, con distintas prórrogas que iban pidiendo las empresas (?). Luego vino la aprobación de distintos informes”, agregó. Emulando algunos anuncios de la década del noventa, y sin poner énfasis en temas como la situación económica o la inseguridad, la Presidenta dijo acerca de este Polo Audiovisual que “En Buenos Aires el lugar más moderno que tenemos es el Luna Park. Todos los espectáculos modernos que vienen afuera requieren que no sean ni grandes ni chicos. Esto será un poco más grande que el Luna Park y con una tecnología más moderna”, afirmó Cristina Fernández.

El proyecto ganador (?) de Riva S.A., que visto en perspectiva asemeja a la Argentina continental, y el sector insular, tiene como núcleo un rascacielos de 360 metros de altura, casi de la misma altura del Empire State Building de Nueva York, y cuya vista también representa una abstracción geométrica del mapa de la Argentina desde una perspectiva invertida, con el sur en la parte superior. La concentración de actividad en el rascacielos permitirá un mayor aprovechamiento del terreno, es decir contribuir al despliegue de verde en la zona, permitiendo así una integración del paisaje alrededor de ese importante volumen vidriado. Puerto Madero cuenta con cantidad de edificios altos, y algunos se acercan a los 200 metros de altura, no obstante ninguno de ellos alcanza la categoría de rascacielos, solo aplicable a aquellos que superan los 300 metros. El diseño se realizará –de lograr llevarse a cabo, semejante ridiculez en un país en grave crisis-, en cuatro etapas y permitirá la unificación de los sectores verdes de Puerto Madero, con la creación de un nuevo parque a través de la reubicación de galpones y edificios en desuso, alcanzando una escala similar a la del Central Park de Nueva York. La empresa ganadora de esta seudo licitación desconocida por la enorme mayoría del pueblo, Riva S.A., es reconocida por sus importantes trabajos en la Ciudad de Buenos Aires (y aquí el paréntesis del total y absoluto acuerdo entre Cristina y Mauricio, que trasciende lo meramente gubernamental) como en el resto del país, y nació hace más de 80 años, en 1926. Hace 40 años actúa como sociedad anónima y fue fundada por el ingeniero Amadeo Angel Riva, y continuada desde 1967 por su hijo Amadeo Riva. Entre sus obras se destacan el Aeroparque Jorge Newbery, el Centro de Convenciones de Salta, el reciclaje del Hotel Hyatt-Palacio Duhau, la Terminal de Ómnibus de Santiago del Estero y las obras del Metrobus Juan B. Justo, entre otras.
Este lunes (8 de setiembre), el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri confirmó que mantuvo una reunión con la presidente Cristina Fernández en la que acordó que la Policía Federal no se retirará de los 14 barrios porteños donde ya opera la Metropolitana, como había anunciado el Ministerio de Seguridad y pretendía el Secretario Sergio Berni. Macri reveló en declaraciones periodísticas que tras el encuentro con Cristina, “coordinamos maximizar los esfuerzos para combinar las dos fuerzas; no se van, van a trabajar juntas”. Es otro revés para Berni, pero más que eso, se confirman los temores de Daniel Scioli y Sergio Massa, y del pueblo político en general: “Macri y CFK profundizan su relación” cuando el Jede fe Gobierno viene de festejar la victoria en Marcos Juárez y crece en las encuestas. La novedad la da a conocer después de la victoria en Marcos Juárez, donde su candidato a Intendente se impuso gracias a una alianza con la UCR, que le sirve para presionar un acercamiento al FAP. El Jefe de Gobierno porteño sabe de sus limitaciones en cuanto a estructura partidario en el interior del país (especialmente en Buenos Aires donde Vidal no logra mover el amperímetro) la que le podría dar la UCR aunque el partido centenario se alió al FAP a nivel nacional y la opinión mayoritaria entre los socios es no acordar con PRO para las PASO. ¡Y tuvo elogios para la decisión alcanzada con Cristina como una “instancia superadora” hacia el futuro! Como bien escribe Raúl Acosta, “la muerte de Cristina Fernández de Kirchner será un acontecimiento importantísimo. Ojalá suceda dentro de 100 años. Ojalá esté yo para el obituario. En algún momento, como todos, morirá. Entonces habrá que juzgar por los hechos, por lo que hizo y dijo, por lo que quedó; por los amores y por los odios. Los mortales no podemos escapar del balance. Ojalá dentro de cien años, pero sucederá. ¿Qué dirán de Cristina los biógrafos cuando desaparezca de la faz de la Tierra y sea su recuerdo, sus obras, sus acciones públicas y sus secretos los que aparezcan? Las figuras públicas mueren como todos, de dos modos. Sorpresa y anuncio. Las sorpresas tienen un gradiente trágico mayor: nadie lo esperaba. Hay un ejemplo en estas horas, un ejemplo fenomenal sobre la muerte, sobre los diferentes juicios de la historia, ese ejemplo es Mauricio Macri haciendo una notita necrológica a Gustavo Cerati, un tuits: “Mientras la música de Gustavo Cerati suene en algún lado nunca morirá completamente”. Es su mirada sobre Cerati.”
“El comentario no sólo es lo que se dice, también depende el sitio desde donde se escuche a quien habla sobre esa persona; finalmente este destrabalenguas es lo que se entiende. Cualquiera dice lo que dice. He visto, leído, escrito muchas muertes. Las más recordadas: Picasso en Revista Gente y Pablo Neruda en diario El Mundo. Esperaré cien años la de Cristina. La muerte de Cerati aproxima otras muertes ¿Cómo será la propia? ¿Qué quedará de nosotros? Poco. Mucho. Las muertes no tienen empate. Ni desempate. Algunos se enojan con el tema. Prefiero indicar lo más justo. El dolor es la cruz. La muerte dolorosa es eso. Dolor. Una de las últimas muertes a las que asistí o en las que estuve comprometido como persona llana y de la calle, fue la muerte de Evita y la del General Perón; por la edad yo estaba vivo pero no era ni aprendiz de periodista ni nada por el estilo. Evita muerta me indicó que los amores y los odios son fundamentales y que la muerte no los cambia. Aprendí que la muerte no beneficia ni glorifica sino que fabrica más mentirosos. Aquel que odia seguirá odiando, quien ama seguirá amando. La muerte de Evita y la franja negra, el luto en la manga del saco fue parte de una folclórica mitología “jodida”, permítaseme la palabra, de aquel primer peronismo. El primer peronismo obligó a que la muerte de Evita se convirtiese en un hecho sacro. Sagrado. Caramba. Paraban a las 20.25 las trasmisiones de todas las radioemisoras argentinas, sonaba un top y un locutor decía: “20:25, hora en que doña María Eva Duarte de Perón pasó a la inmortalidad”. Con eso el populismo -aquel primer populismo- y su folclore -aquel primer folclore- ponía un ícono, hasta ahora, imposible de suplantar. Después las muertes que vinieron, en mi caso, pertenecen al laburo periodístico. ¿Cómo olvidar la de Perón?”, continúa expresando. “La muerte, la distancia y los años no arreglan nada. No cambian. Algunas mentirosas sonrisas. Poco más. Nada. Como no arreglaron nada para Balbín, para Alfonsín. Hoy está muriéndose, sin que nadie se entere, Antonio Cafiero. Algún día dirán: “se murió”. Como Natale, como Carballo, Tessio, Silvestre Begnis –explica el periodista rosarino-. Cada uno de los muertos es, en sustancia, una posibilidad de revisar todo el pasado, plantarlo con la memoria en el hoy día y ver hasta qué punto nos influencia, nos pertenece o no. Pero es una suma. Distintos balances. Un sólo universo. Vivos y muertos. Es todo. Con los hombres de la música, nosotros, los argentinos, venimos llorando desde Gardel. Carlos Gardel no es un muerto más. En 1935 muere Gardel y cuando hoy alguien dice “sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando”, lo revive”.

Mausoleo de Néstor Kirchner. Recuerdo de una muerte.
“La “banda” a la que pertenece Cerati, contiene a Luca Prodan, Miguel Abuelo, Tanguito, Spineta, Papo… y Charly, que pasea su eternidad sin saberlo. Entre las muertes que dolieron, que hicieron a la historia del país, la de alguien que dio vuelta la historia de la música: Astor Pantaleón Piazzola. No hay música nacional que no se entienda de un modo con Piazzola y de otro modo sin Piazzola. No hay. Cada uno de ellos fabrica amores y odios y yo me pregunto: ¿qué amores y qué odios fabricará dentro de cien años Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner, cuando me toque hacer dentro de cien años- el obituario? ¿Qué cosas despertará? Pero, ¿despertará algo? ¿Quiénes son los contemporáneos de CFK? Menem, De la Rúa, Alfonsín, Alasino, Scioli, Cobos, Brandoni, Soria, Corach, Nosiglia, Manzano, Reutemann, Carrió, Rodríguez Saá, Duhalde, Ruckauf, Lousteau, Kicillof, Moyano, Boudou. ¿Con quiénes armar una biografía? ¿A quién creerle cuando me cuenten cosas íntimas de la señora? Una pasión. ¿A cuáles mencionar en el amor? ¿Despertará amores CFK dentro de cien años? Esperemos. Hay tiempo. Scherazade juntó mil noches en un relato. Cristina no será menos. Yo tampoco.” Termina diciendo. ¿Cómo explicará la historia futura la demencia y el delirio de Cristina Fernández? ¡Llegamos al total extremo de volver a escuchar a Carlos Menem opinando de política nacional! El ex presidente de la Nación (1989-1999) plantea la reinserción de la Argentina en la política internacional como una de las claves para el futuro. Propone apuntar al comercio mundial, utilizar la educación como herramienta fundamental y convocar inversiones productivas. Se suma así a este espacio de debate plural abierto por “El Cronista” del que participan los principales referentes (?) de todas las áreas y sectores políticos. “Hace ya muchos años, Perón nos enseñaba que “en el mundo de hoy la política puramente nacional es una cosa casi de provincias. Hoy, lo único que importa es la política internacional, que se juega por adentro y por afuera de los países”. Esta afirmación adquiere hoy más vigencia que nunca. En este mundo cada vez más interconectado, la prioridad estratégica de la Argentina en el próximo período constitucional es la reinserción del país en el concierto global de las naciones.”
“En las actuales circunstancias históricas, el aislamiento externo es sinónimo de atraso económico. La Argentina necesita asumir una participación activa en las grandes corrientes de comercio y de inversión de la economía mundial. Sólo así estaremos en condiciones de generar las bases económicas sólidas que nos permitirán erradicar la afrenta inadmisible que representa el estado de pobreza en que están sumergidos hoy millones de nuestros compatriotas. Este reposicionamiento internacional requerirá un esfuerzo de audacia e imaginación similar al que protagonizamos durante la década del 90, cuando superamos exitosamente otra situación de aislamiento y convertimos a la Argentina en una nación respetada y respetable, como quedó acreditado cabalmente en 1999 con nuestra integración, como miembros fundadores, del Grupo de los Veinte (G-20), que reúne a los países más importantes del mundo y tiene actualmente una misión rectora en la redefinición del orden económico mundial. Pero la historia nunca se repite. El mundo cambia constantemente, a un ritmo cada vez más acelerado. Lo que ayer sirvió puede resultar inapropiado frente a lo nuevo. Como nos decía Perón, el papel de la conducción política, en cada etapa de la evolución histórica, es “fabricar la montura propia para cabalgar la evolución, sin caernos –nos viene a explicar increíblemente Menem, como consecuencia directa de la etapa de “delirio cristikirchnerista” en la que vivimos los argentinos-. Así como ese mundo con que nos tocó lidiar en 1989, signado por la caída del muro de Berlín, la desaparición de la Unión Soviética y la consolidación de la hegemonía de Estados Unidos, tenía muy poco que ver con aquel mundo en que había surgido el peronismo en 1945, caracterizado por la guerra fría y la puja entre ambas superpotencias por la supremacía global, este mundo de hoy presenta dos características inéditas: el nacimiento de la sociedad del conocimiento, derivada de los gigantescos avances científicos y tecnológicos, y el ascenso de los países emergentes, encabezados por China, erigidos en actores fundamentales de la economía global. Cada una de estas características del mundo contemporáneo significa para la Argentina un desafío y una oportunidad. En la sociedad del conocimiento, las oportunidades de empleo y la distribución del ingreso están directamente vinculadas con los niveles de formación profesional y de capacitación laboral de la población económicamente activa. Ningún paliativo de corto plazo, por indispensable que resulte en la emergencia, puede sustituir a la exigencia de una plena incorporación de todos los argentinos al mundo del trabajo y erradicar una marginalidad social creciente, que se ha convertido además en un peligroso caldo de cultivo para la incesante expansión del narcotráfico.” ¡Es verdaderamente surrealista que podamos leerlo!
“Por ese motivo, en la Argentina que viene la educación es entonces la principal herramienta para la justicia social. La educación ha dejado de ser ya una etapa de la vida para transformarse en una dimensión permanente de la existencia humana. Esta exigencia ineludible plantea la impostergable puesta en marcha de una verdadera Revolución de la Educación y del Trabajo, que promueva las condiciones apropiadas para que la Argentina como Nación, y no solamente una minoría privilegiada, pueda incorporarse a esa sociedad del conocimiento que emerge en todo el planeta. El vigoroso ascenso del mundo emergente representa también el acceso al consumo masivo de varios centenares de millones de seres humanos, hasta ahora reducidos a la miseria, especialmente en el continente asiático, que concentra hoy al 50% de la población del planeta. Esto supone una drástica expansión de la demanda de alimentos, lo que favorece extraordinariamente las posibilidades de desarrollo de la Argentina, que es una de las principales potencias agroalimentarias del mundo. Esta industrialización acelerada que experimentan los países emergentes, en particular en la región del Asia Pacífico, implica asimismo un aumento excepcional en la demanda global de recursos energéticos y minerales. En este terreno, la Argentina, con su generosa dotación de recursos naturales, incrementada ahora por las nuevas técnicas para la explotación en materia de hidrocarburos, tiene otra extraordinaria oportunidad de desarrollo, que es imprescindible aprovechar con inteligencia, sentido de largo plazo y criterios adecuados de sustentabilidad ambiental. La convergencia entre el desarrollo agroindustrial, que promueva la creación de centros de industrialización de las materias primas agropecuarias cerca de sus respectivos lugares de producción, y el aprovechamiento integral de los recursos energéticos y minerales, unidos al fortalecimiento de los vínculos políticos con los países vecinos y socios del Mercosur, permitirá encarar una reformulación de la geografía económica de la Argentina, de la que no quede excluida ningún rincón de nuestra Patria. El escenario mundial ofrece una oportunidad histórica para la Argentina. Pero las oportunidades hay que saber aprovecharlas. Para ello, necesitamos alentar una oleada de inversiones productivas, lo que requiere estabilidad económica y seguridad jurídica. La etapa que se inicia exige visión estratégica y clara decisión política. El punto de partida es la unidad nacional, objetivo que nunca será alcanzable con la vista fijada en el espejo retrovisor, sino con la mirada orientada hacia el futuro. Porque, como dijo Juan Bautista Alberdi, la Edad de Oro de la Argentina no está en el pasado sino en el porvenir.”
El “deliriums trements” debe ser muy contagioso y por lo tanto peligroso, pasamos de las burradas de Cristina a “los consejos de Menem”, así a un paso de distancia; y después pretenden que nos miren con respeto. ¿Es que nos respetamos tan poco los argentinos? ¡Permitir semejante disparate es una muestra cabal de lo muy mal que estamos! Aquellos delirios y estupideces de Cristina, sólo pueden compararse con un Menem explicándonos como nos debemos preparar los argentinos para reencauzar al país… “¡es realmente fellinesco y hasta despabilizador!”, sino fuera porque es parte de la realidad cotidiana de la política nacional, tanto del oficialismo cristinista y sus pretendidos continuadores, como de la supuesta oposición, muchos de ellos más “continuistas” que los propios oficialistas. ¿Quién, en medio de este terrible desbarajuste, propone una simple idea? ¿Estamos tan adormecidos los argentinos que nos parece normal el hambre, la pobreza, la indigencia, las cargas impositivas desproporcionadas, la pérdida de la capacidad de ahorro o de consumo, tanto como la del empleo o la inflación, el narcotráfico, la corrupción descontrolada, el delito cada día más violento y despiadado… y lo más aberrante justificado por estos seudos intelectualoides “mal llamados progresistas” que ahora bregan por los DD HH de los delincuentes y llegan a proponer anular “la legítima defensa”? ¿Pasamos del delirio y la enfermedad de soberbia de Cristina y de Axel, al contagio colectivo de la idiotez y el “qué me importa colectivo”? ¡¡Esta Argentina, no es la que nos legaron nuestros antepasados –héroes o inmigrantes- que construyeron esta magnífica Patria!!
Buenos Aires, 10 de setiembre de 2014.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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