¿Cristina diputada 2015? ¡O como eludir la cárcel!

 ¿Cristina Fernández candidata a Diputada en 2015?


¿Cristina Fernández candidata a Diputada en 2015?

El “cristinismo duro” busca una protección a futuro, y como Máximo no mide andan pensando en lanzar a la misma Cristina Fernández como cabeza de lista de diputados nacionales del FpV de la provincia de Buenos Aires. ¡Una burrada! Lo que sucede es que “CFK premia al que más cagadas se manda”, y así estamos. Axel Kicillof rumbo a una reunión del FMI. Muchas expectativas en la “Administración Cristina”, que ya desliza la existencia de un documento del FMI condenatorio de los llamados “fondos buitres”, una reivindicación que muchos creen que podría despejar el camino de regreso de la Argentina al organismo financiero multilateral. ¿Aprovecharía el tiempo “ocioso” para negociaciones reservadas con los delictuales “holdouts”? Mientras tanto, Alejandro Vanoli se queda cuidando las mermadas reservas del BCRA. Y también queda “el semillero” de Kicillof/Máximo, guardianes de Cristina, junto a los pibes aplaudidores…

El ex titular del Banco Central y dirigente del Frente Amplio-UNEN , Alfonso Prat Gay, criticó con dureza la decisión del Gobierno de poner a Alejandro Vanoli al frente de la entidad. Comparó la designación con las de Axel Kicillof en el ministerio de Economía e incluso la de Amado Boudou como vicepresidente. “Cristina Kirchner premia al que se manda las cagadas”, aseguró el diputado. “El problema es que el 54% (¿?) de la gente, que eligió a Cristina, no se enteró de cómo elige Cristina. ¿O acaso el vicepresidente de la Nación no lo eligió Cristina? Cristina premia al que se manda las cagadas. Y así estamos”, expresó el pre candidato a jefe de gobierno porteño. Prat Gay reiteró sus cuestionamientos contra las designaciones de la Presidenta en los puestos clave de la de economía y aseguró que Axel Kicillof “fracasó” en todas las decisiones que tomó hasta ahora como ministro. “Hoy los problemas no son objetivos. Los que te impone la realidad y que te tienen atrapado, como en 2002 (cuando él asumió como titular del BCRA). Hoy los problemas son de gestión. Son autoinflingidos. Son los problemas que el imberbe, por decirlo de alguna manera, económicamente, de Kicillof eligió que tengamos todos”, señaló. “Kicillof viene chocando hace tres años. ¿Qué vamos a esperar, que deje de chocar?”, se preguntó el dirigente de UNEN, y le recomendó a la Presidenta que empiece a gobernar “pensando en el que viene y en los 40 millones de argentinos”.

Cristina Fernández terminará su mandato al frente del Poder Ejecutivo el 10 de diciembre de 2015. ¿Y después qué? Dentro del oficialismo la ven, obviamente, como la conductora indisputable de ese espacio y aseguran que seguirá “haciendo política” una vez que ya no sea Presidente. ¿Pero será candidata a algún cargo? Carlos Kunkel, que supo anticipar las movidas presidenciales en algún tiempo, aseguró que la mandataria “va a disputar algún lugar en los próximos comicios”. De confirmarse, la estrategia apuntaría a aprovechar el caudal de votos de que aún conservaría la Presidente a favor de una lista de candidatos a diputados nacionales, y de paso a proteger a sus alcahuetes más notorios. Ella encabezaría la de la provincia de Buenos Aires. Otra alternativa sería que Cristina se presente como candidata a parlamentaria del Mercosur, cargo que se incorporará a la oferta electoral el próximo año. Pero un plan que esté vinculado al Parlamento local está bien visto en el Frente para la Victoria, y alguno ya se anima candidatear a la Presidente como reemplazo de Julián Domínguez, al frente de la Cámara de Diputados (¿?) ¿Están locos o son verdaderamente estúpidos? Creen aún que van a mantener la primer minoría, y eso es insensato como menos .”Es excelente para conducir el Congreso nacional”, dijo el intendente de Capitán Sarmiento, Oscar “Chiquito” –de entendederas- Ostoich, al ser consultado sobre el futuro de Cristina Fernández después del 10/12 de 2015.

“Cristina me gustaría que sea Presidenta de nuevo, pero no puede por la Constitución”, agregó en declaraciones a “LaTecla.info.” Todavía hay tiempo para que la Presidente defina si quiere participar directamente en los comicios del próximo año. El cierre de listas antes de las primarias de agosto será en junio. ¡Cristina suele dejar el suspenso hasta último minuto! ¿Tal vez sorprenda con una candidatura (casi) inesperada? Hay quienes afirman que el proyecto de poder de Cristina Fernández supera hoy día a todo esfuerzo de batalla que pueden presentar los triviales líderes opositores. ¡Y es cierto! Pero alguien cree que la realidad de la economía es el frontón donde se estrella el “cristinismo”, vertiente no peronista del malsano “kirchnerismo” (que incluye al mal denominado peronismo oficialista), que dilapidó la República luego de quejarse que la alianza UCR Frepaso la había malgastado una década antes. Aquí algunos recortes de lectura indispensable que quedaron del fin de semana. Resulta muy interesante cierta reflexión dominical de Mariano Spezzapria en el diario “El Día”, de La Plata: “(…) La gestión de Fábrega se caracterizó por una defensa irrestricta de su volumen, en la búsqueda de que no bajaran de los US$ 28.000 millones. Aunque el último viernes -ya con Alejandro Vanoli ocupando el máximo sillón de la autoridad monetaria- cayeron a su menor nivel en los últimos seis meses. De movida, el nuevo titular del BCRA debió afrontar el pago de un vencimiento de la deuda externa por 208 millones de dólares, casi a modo de aviso de lo que le tocará enfrentar de ahora en más: sólo en 2015 habrá pagos a bonistas por 12.000 millones de dólares y se estima que otros 3.000 millones se destinarían a cubrir la demanda interna del “dólar ahorro”, por lo que las reservas sufrirán una merma considerable. Revertir esa tendencia desfavorable será clave para Vanoli. De hecho, ni bien asumió el último viernes fijó un piso del 23% anual para las tasas de plazo fijo, buscando que el ahorrista tome la moneda nacional y no se desplace al dólar, pero también que los exportadores liquiden su cosecha para bajar las expectativas de devaluación.”


El bolsillo de los argentinos está pelado, igual al del Gobierno Cristina.

“La gestión de Vanoli estará mucho más coordinada que la de Fábrega con el ministro de Economía, Axel Kicillof, con quien ya tuvo una larga reunión en el Palacio de Hacienda antes de anunciar estas medidas. En ese encuentro, Kicillof confirmó que el puesto de Vanoli al frente de la Comisión Nacional de Valores será ocupado ahora por Cristian Girard, quien se desempeñó como director por parte del Estado en distintas empresas con mayoría accionaria privada. Girard, de sólo 32 años, fue alumno de Kicillof en la facultad de Ciencias Económicas de la UBA e incluso el ministro fue el director de su tesis de grado, por lo que queda clara su vocación de recurrir a las “divisiones inferiores”. Por cierto que esa misma lógica aplicó la Presidenta para colocar a Kicillof en el máximo sillón de la economía nacional. Y para conferirle tanto poder al entregarle prácticamente el comando al momento de iniciarse la transición hacia el próximo gobierno. Pese a las dificultades, el ministro no se amilana y sigue poniendo gente propia en todos los ámbitos: dos directores del BCRA le responden plenamente, así que Vanoli será monitoreado en detalle desde el Palacio de Hacienda. Kicillof viajará mañana (N. de la R.: por hoy, lunes 06/10) a los Estados Unidos para participar de una reunión del Fondo Monetario Internacional, aunque no se descarta que también se tome un tiempo para encarar negociaciones reservadas con los “holdouts” que tanto complican a la Argentina con sus litigios ante la Justicia norteamericana. Es que detrás del pleito con los fondos NML y Aurelius, que sustancia el juez Thomas Griesa, hay otras 200 causas que literalmente amenazan con hundir financieramente al país.” La cuestión del “semillero” del FpV es un tema muy delicado a causa de todo lo que Cristina Fernández espera del recambio generacional, culmina la nota.

Precisamente este fue el tema de Eugenio Paillet en el diario “La Nueva Provincia”, de Bahía Blanca: “(…) “¡Jefa, doy mi vida por vos!”, le gritaba un pibe lagrimeando en el Patio de las Palmeras. Acababa de aplaudir la denuncia sobre un complot para atentar contra la doctora que encabezaría Barak Obama. No importa si antes había aplaudido la denuncia sobre un probable atentado que llevarían adelante… ¡¡los islámicos enemigos de Obama!! Vale la pena repetirlo: el plan de Cristina es pelearse con el mundo de allá y de aquí, denunciar complots y atentados detrás de cada puerta. Colocarse en rol de víctima a la que todos quieren destruir. ¿Cuánto tardará Capitanich, si todavía está en su silla, para denunciar por golpismo a Ricardo Lorenzetti, el titular de la Corte? El joven intendente de Berazategui, Patricio Mussi, dio otro ejemplo que aplica al despropósito y sirve para preanunciar lo que puede venir, durante el acto del miércoles en Ezeiza: “Cristina, no soy un militante, soy un soldado, un soldado para la guerra que tenemos que dar”, le ofreció para emoción visible de su jefa y mentora. Hay que entender a aquellos pibes aplaudidores. Saben que deben cumplir su rol según precisas indicaciones de sus jefes de La Cámpora, o pararse donde les indica Oscar Parrilli, mientras celebran de a miles el pase al personal estable del gobierno y del Estado, desde donde según mentas de no menos fanatizados adoradores de Máximo Kirchner, empezarán a petardear al próximo presidente apenas asuma, si no llegase a ser “del palo”. Encuadramiento que deja afuera a Sergio Massa y Mauricio Macri, pero también a Daniel Scioli. La fase delirante de la presidenta y sus muchachos incluye la salida a escena de Alicia Kirchner para proclamar sin demasiados eufemismos que su sobrino y primogénito del matrimonio Kirchner puede ser candidato presidencial en 2015. Justo Alicia, a quien los Larroque y De Pedro, una trapisonda que su líder jamás podría desconocer, intentan desplazar del Ministerio de Desarrollo Social para hacerse de esa caja y encarar una campaña nacional de proselitismo a partir del año que viene, al estilo de lo que se vio durante las inundaciones de La Plata, con el propósito de darle bases clientelares a esa candidatura. El plan se completaría con cursos acelerados a los que pretenden someter a Máximo, mientras preparan uno, cinco, diez actos en el conurbano y el interior bonaerense. Otra vez la vieja madre de todas las batallas. Ya se los dijo Carlos Zannini: “Para seguir siendo gobierno después de 2015 tenemos que ganar la provincia de Buenos Aires”. (…)”.

La defensa que hace el mundo K de lo indefendible es, a veces, memorable. Carlos Salvador La Rosa, en el diario “Los Andes”, de la ciudad de Mendoza, se encargó de un tema puntual: “(…) Suman a esta guerra imaginaria y privada los muchachos de “Página/1”2 comandados por uno de los más lúcidos, Luis Bruschtein, quien busca racionalizar el conflicto al advertir que “las puertas al discurso negociador las había cerrado el gobierno de EEUU, porque Argentina buscó negociar desde el principio del conflicto que abrió el juez Griesa”. Terminando con una frase espectacular: “Cualquier acercamiento necesitaría gestos políticos de la Casa Blanca, si no quiere que Argentina consolide su relación con otros socios, con otras razones y con otras regiones”. Más claro échele agua: EEUU provocó la “guerra y si no pide disculpas nos vamos con China o Rusia y sanseacabó”, como diría Máximo. Bruschtein, como toda la izquierda idealista que hace de claque a Cristina desde la ideología más que desde la obsecuencia, cree que estamos viviendo la continuación de la Guerra de las Malvinas por otros medios, cuando aquella fue una tragedia que implicó al mundo, mientras que de esta guerra, salvo Cristina y los suyos, nadie ni siquiera se ha dado cuenta que existe. Salvo, quizá, los peronistas peronistas –o sea los peronistas de Perón, esos que no están en ningún gobierno-, que son los únicos en serio asustados con todas estas batallas de ficción porque les pueden hacer perder sus puestos, intendencias y provincias, que no son de ficción. “Un pueblo desmalvinizado”. Felizmente para el país, hoy podemos estar hablando de una guerra “privada e imaginaria de una sola persona” en vez de una guerra en serio. Esto es porque “la Argentina es hoy un país desmalvinizado en contra de lo que cree Bruschtein, no porque no sienta suya a Malvinas, sino porque ya no cree en el conflicto bélico para recuperarla”, como no creyó en la “seudoépica con que el cristinismo expropió YPF” aunque quiera a YPF. ¡Y mucho menos cree en estas pantomimas con la que se nos quiere vender una negociación financiera como si se tratara del fin del mundo!

“Drácula Kicillof versus Van Helsing Fábrega. El único de los del gobierno que está haciendo su propio negocio, simulando llevarle la corriente en todo a Cristina, es el pícaro del Axel Kicillof, una curiosa mezcla de Frankenstein y Drácula que, como el primero, está tomando al país de cuerpo experimental para fabricar monstruos y, como el segundo, se ocupa de clavar sus colmillos en los cuellos de las bellas damas para contagiarles su vampirismo, mientras que el pobre de nuestro Van Helsing vernáculo, el mendocino Fábrega, acaba de ser eyectado del castillo a fin de que el conde Drácula siga haciendo de las suyas, mientras los demás deliran con guerras de ficción.”

Pero para no perdernos en divagues innecesarios, volvamos al lugar del inicio. De eso se encarga Francisco Sotelo, en “El Tribuno”, de la ciudad de Salta: “(…) El tercer desafío es el más complicado. La política en general y la democracia en particular exigen que el líder se legitime diariamente ante la opinión pública. Esa legitimidad, que nace en el voto y se sostiene en la confianza, es la que hace posible que el gobernante gobierne, es decir, que mantenga un rumbo firme. Cristina obtuvo el 54% (¿?) en 2011, en una fórmula integrada también por Boudou, cuya imagen va siendo una de las peores en la historia. Su presencia conspira contra la confianza en Cristina. Hoy, la figura más poderosa es la de Kicillof. Las encuestas brindan de él una imagen sumamente negativa. Es un ministro asociado al fracaso y no al éxito. Podría ser comparado con Juan Vital Sourrouille y Domingo Cavallo, que tuvieron grandes logros pero terminaron con mala imagen. Kicillof solo atrae a La Cámpora, una organización de funcionarios jóvenes, de ideología difusa, con escasa inserción barrial y poca militancia, salvo que por militancia se entienda justificar el discurso del poder de turno. El kirchnerismo aspira a convertirse en una oposición con poder de arbitrio en el futuro. Sin embargo, desde hace meses actúa a la defensiva, victimizándose y planteando antagonismos poco consistentes. La polarización dio resultados cuando los vientos de la economía permitían “tirar manteca al techo”. Con políticas realistas, los últimos 14 meses de la Presidenta se convertirían en un aterrizaje suave. El reemplazo de Fabrega por Vanoli indica que ella lo ve de otra manera. La inflación genera el peor ambiente para la vida política, pero la historia reciente también enseña que el kirchnerismo sabe frenar cerca del abismo.” Concluye Sotelo.

¡O sea que a buen entendedor pocas palabras!

Como diría un viejo y conocido personaje de la farándula picaresca nacional: “¡Estamos al horno!”

Buenos Aires, 06 de octubre de 2014.

Arq. José M. García Rozado

MPJIRucci – LIGA FEDERAL –

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