La humanidad copada por la barbarie

HISTORICA FOTO DE LOS 3 ULTIMOS PAPAS Benedicto XVI, Francisco y Juan Pablo II

HISTORICA FOTO DE LOS 3 ULTIMOS PAPAS
Benedicto XVI, Francisco y Juan Pablo II

A partir de las palabras de Francisco, pidiendo que el mundo recapacite y abandone la violencia; y en vista de que poco a poco, casi sin notarlo, los pueblos del mundo se han ido acostumbrando a vivir en medio de la violencia y el miedo cotidiano y se abrazan casi desesperadamente al imperativo de más seguridad, que no es otra cosa que “perder la libertad individual y la colectiva”, debemos reflexionar y preguntarnos “¿estamos cada día más cerca de la barbarie que de la civilización?”

A LOS DISTRACTORES NOS QUIEREN DISTRAIDOS

Francisco, acusó el 12 de enero “al fundamentalismo religioso –es más a todo fundamentalismo- de rechazar a Dios, relegándolo a mero pretexto ideológico… cualquier interpretación fundamentalista y extremista de la religión –podríamos incluir de la política o de la acción humana- , que pretenda justificar la violencia y descartar a los seres humanos perpetrando horrendas masacres… la cultura que destruye los vínculos más íntimos y auténticos acaba por deshacer y disgregar toda sociedad y generar violencia y muerte –y agrega el Papa argentino-. Los numerosos hechos de la crítica cotidiana, no sólo los de la última la trágica masacre ocurrida en Paris… son formas desviadas de religión… estamos ante una verdadera y propia guerra mundial combatida en partes, que ocurre en varias zonas del planeta, a partir de la vecina Ucrania, convertida en dramático teatro de enfrentamiento… les pido un camino de recíproca confianza y reconciliación fraterna… el Medio Oriente tiene características abrumadoras incluso por la matriz del terrorismo de matiz fundamentalista en Siria e Irak. Frente a esta injusta agresión que castiga a los cristianos y a otros grupos étnicos y religiosos de la región, es necesaria una respuesta unánime que, en el cuadro del derecho internacional, pare la extensión de la violencia, restablezca la concordia y resane las profundas heridas que el sucederse de los conflictos ha provocado… los Gobiernos deben asumir iniciativas concretas por la paz y en defensa de cuantos sufren las consecuencias y de la guerra y la persecución. Un Medio Oriente sin cristianos sería un Medio Oriente desfigurado y mutilado”. (Ver nota de ayer lunes 12 “El ataque en la redacción de Charlie Hebdo: ¿un ataque a la libertad de prensa?”)
Todos los hechos de violencia son un atentado contra la “libertad de cada uno”; y aunque pensemos que los dibujos-caricaturas obscenas y ofensivas, provocativas y fuera de lugar, de muy mal gusto porque además exacerban la rabia de los ofendidos, no podemos hacer excepciones al ejercicio del destrato hacia las minorías de cada país, y por lo tanto haciendo nuestras loas palabras y enseñanzas de Francisco repetir “la cultura que destruye los vínculos más íntimos y auténticos acaba por deshacer y disgregar toda sociedad y generar violencia y muerte” por lo que en una sociedad que se dice democrática y republicana no puede ser aceptado, ni la provocación ni la respuesta sanguinaria. El ataque yihaidista de París tiene un significado mucho más profundo, que el del ataque a la libertad de prensa: “es una escalada en una guerra iniciada hace dos décadas y que ha cambiado el mundo”. Al decir de Manuel Castells “la estrategia diseñada por Bin Laden está dando resultados en gran parte por la falta de inteligencia de los países occidentales que caen en todas las trampas. El principio es muy sencillo: hurgar en las llagas de la “injusticia social”, la “humillación cultural” y los “enfrentamientos religiosos” hasta desencadenar la violencia entre los bandos resultantes de esa división”. Este fue el objetivo del ataque a las Torres Gemelas: provocar a EE UU a “llevar la guerra” a Afganistán, una guerra de la cual la historia actual muestra que “no saldrán victoriosos”
El “genio” de Bush hijo añadió a esta torpeza un regalito extraordinario a la nueva yihad: “ocupar Irak y destruir al régimen bassista –que aunque antidemocrático, según los cánones de Occidente era un ferviente enemigo del fundamentalismo islamita-; una vez en guerra en Irak la táctica de Al-Qaeda, casi totalmente inexistentes al inicio de esta, fue organizar matanzas de chiíes en nombre de los suníes y de suníes achacándoselos a los chiíes”, casi una verdad de Perogrullo la ineptitud y el desconocimiento del “Oriente” y del orientalismo por parte de la potencia Occidental, quien además –y por si fuera poco- le confió el gobierno territorial a la mayoría chií que, como era de esperarse, utilizó el ejército reequipado por los EE UU para atacar a la minoría suní, o sea “se crearon condiciones para el surgimiento de diversos grupos yihadistas en el origen del Estado Islámico”. Otro tanto sucedió en Siria, cuando se apañó que el movimiento “democrático según el pensamiento Occidental” contra El Asad quien enfrentó mediante una feroz represión de la mayoría suní por parte de su minoría alauí. La espiral de violencia entre milicias seudo pro occidentales terminaron por forzar a miles de seres humanos a definirse buscando protección, unos de los suníes, los otros de los alauíes. ¡Un verdadero desastre!
Pero Europa con una genética “discriminadora de las minorías”, los musulmanes y el permanente “no respeto” por su cultura genera permanentemente una sorda rebelión principalmente entre los jóvenes, mucho más propensos, a hartarse de las humillaciones, las exclusiones y la falta de oportunidades permanentes. Ni que hablar de discriminaciones escondidas detrás de aplicaciones de normas, imposibilidad de concurrir a las escuelas las niñas con el “velo o pañuelo islámico”, la prohibición de los “minaretes” en las mezquitas, y tantas otras que conducen a esos sectores juveniles minoritarios a alzarse contra estas resoluciones, así como a quejarse de la falta de oportunidades y de igualdad en el trato cotidiano de parte de las autoridades. ¡Su condición de “ciudadanos europeos –franceses, alemanes, ingleses, españoles, italianos, suizos, etc.-” no es tenida jamás en cuenta! La generación de una permanente hostilidad entre dichas juventudes discriminadas y la mayoría de las sociedades donde conviven termina por retroalimentarse en forma de escalada sumamente peligrosa. Sobre éstas hostilidades y discriminaciones es que se asienta, cada vez con más adeptos, la propaganda yihadista y se reinicia alimentada exponencialmente tanto desde las mezquitas (en muchos casos, aunque no en su enorme mayoría) como desde las redes sociales de internet. La sociedad europea mal considerada “Occidental y no orientalista”, estigmatiza los movimientos islamistas y agrede a las mezquitas elevando aún más el enfrentamiento. El ejemplo suizo, o los ataques recientes –posteriores al ataque de París- a aquellos templos religiosos musulmanes, tanto como las restricciones a su culto agravan permanentemente el “resentimiento musulmán” de tal manera que no hace otra cosa que contribuir a la “radicalización” de círculos vinculados con el islamismo o los xenófobos antimusulmanes y anti toda minoría europea. El humor siempre fue “una zona de riesgo. En épocas pasadas “Tía Vicenta” con sus sátiras políticas contribuyó al derrocamiento del presidente Arturo Illia”, por citar solo un ejemplo nacional, ya que el humor es “una transgresión benigna para quienes ríen”, pero es una ofensa y una “transgresión grave y humillante” para aquellos que no están de acuerdo.

Pensar que el humor, como dice Roxana Kleimer, “no hace apuestas por fuera del ámbito de la comicidad es negar que una de sus potencialidades es ese terreno “ambiguo” que permite sostener las cosas que no podemos o no nos atrevemos a decir en serio. Por eso casi no hay chiste –caricatura/dibujo- que no ofenda”. Los terroristas lo sabían muy bien, pero los periodistas-caricaturistas de Charlie Hebdo, o Barcelona en otro ámbito lo saben muy bien, y entonces “encarnaron la manifestación más extrema de esta indignación que puede generar el humor. Y lo hicieron en un entorno social y político “muy delicado”. En la Francia actual”, agrega y luego aclara, donde “el escritor y periodista Eric Zemmour libra su “batalla xenófoba” en el campo de la cultura y donde presentó recientemente un libro en el que imagina que toda Europa es dominada por musulmanes fundamentalistas” (yihadistas). Es por esto que el Papa Francisco acaba de decirnos a todos los habitantes de este mundo de barbarie que “no es lícito atacar o agredir, de ninguna forma, a ninguna religión o creencia religiosa”, y lo dice más allá de condenar todo tipo de violencia y todo tipo de fundamentalismo religioso, político o ideológico. Al santificar en Sri Lanka al sacerdote de origen lusitano, y nacido en Goa (India) el padre José Vaz Bergoglio expresó “es un estímulo en la vía del evangelio y un ejemplo para “superar” las divisiones religiosas en el servicio a la paz… la Iglesia Católica en su servicio no hace distinciones de razas, credos, pertenencia tribal y condiciones sociales o religiosas”.
Así como antes Benedicto XVI pidiere humildemente perdón ante el error, emanado de una mala interpretación de su discurso sobre el Islam, y Juan Pablo II llamara a la unidad de todas las creencias religiosas en aras de la pacificación y la paz mundial, ahora el Papa Francisco llama “a las multitudes a contribuir a curar las heridas de la sociedad debido a los enfrentamientos sociales o religiosos… implorando a la Virgen para que todos “sean capaces de experimentar el auténtico remordimiento y el verdadero arrepentimiento” para acercarnos los unos a los otros”. Y como escribe Kleimer en Europa un 7% de la población francesa es musulmana y muy a menudo padece una “feroz discriminación”. No es imposible que Marine Le Pen, la hija del ultraderechista Jean-Marie gane las próximas elecciones; por lo que Al-Qaeda tiene tierra fértil para llevar a cabo su acción terrorista “a partir de un chiste (ofensivo) en el que Mahoma está a punto de ser asesinado por infiel, cuando le dice a su verdugo “Soy el profeta, imbécil”; es una idea sencilla, ni graciosa ni siquiera original: implica, o pretende implicar que “todo “hereje” puede convertirse en “revolucionario”. Es más una tesis filosófica que un chiste”, agrega. Por no ser capaz de plantear sus ideas en el campo de la política ni de librar esa batalla en la esfera de la cultura –según Roxana Kleimer- “el grupo Al-Qaeda asesina salvajemente. Mejor hubiera sido respondiera con otro chiste. La historia lo condenará, del mismo modo en que reprobará la xenofobia europea”, tan pero tan extendida.
Esta xenofobia tan maligna como Al-Qaeda o el califato del ISIS, así como la idiotez e infantilismo de caricaturistas como los de Charlie Hebdo o los del diario danés Jyllands Posten, antes, sólo terminan incentivando esta malsana y estúpida guerra entre “Occidentalistas vs. Orientalistas” o muy mal denominada guerra entre “Civilización vs. Barbarie”, ya que todos ellos solo incentivan la barbarie y ninguno de ellos la civilización. Ante esta presunta dicotomía racial-religiosa la estrategia yihadista ha sido la expansión mundial de los grupos terroristas en “forma de red” con casi total autonomía de cada nodo o grupo dentro de dicha red, porque se “generan espontáneamente”; de ahí la importancia de las redes sociales de internet para que éstos se mantengan informados y se sientan parte de un “movimiento global”, esto hace que dicha estructura en red sea verdaderamente muy difícil de reprimir y hasta de infiltrar o visualizar y seguir. Esto es así porque aunque se lograren destruir todos los nodos/grupos importantes, o sea Bin Laden y la primera línea de Al-Qaeda surgen otros líderes, como ya sucediera con la aparición de Al Bagdadí y otros nodos/grupos que “acumulan recursos, experiencia y capacidad de reclutamiento”, como está sucediendo con los europeos musulmanes incorporados a la yihad del Califato del ISIS, que está considerado en más de 11 mil reclutados peleando, entrando y saliendo desde y hacia Europa o a Irak y Siria.
El fenómeno de los nodos fundamentalistas se inició con Al-Qaeda (que significa “La Base”) en Afganistán donde iban a recibir instrucción, entrenamiento y adoctrinamiento los reclutados en diversas partes del “Occidente” –Europa, EE UU, etc.- y se generó al amparo de la CIA estadunidense en su lucha territorial contra la Unión Soviética, pero luego esta organización fundamentalista madre de la yihad se afianzó en la lucha contra los EE UU apoyados por Paquistán luego de la invasión de la OTAN dirigida por los estadounidenses. Cuando los “Occidentales” EE UU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y España invadieran Irak tras la mentira de las “armas de destrucción masiva” en la etapa del energúmeno de George Bush hijo, y tras imponer allí a un gobierno títere chiita, la organización de Al-Qaeda se unió a los grupos perseguidos por el régimen pro aliado a los suníes, siendo ahora el Estado Islámico –el Califato del ISIS- la “culminación de esta territorialización del yihadismo”. Controlar un territorio al que puedan concurrir los candidatos al “martirio” desde todo el mundo, y en último término, de esa experiencia de las “brigadas internacionales yihadistas” es la culminación de la idiotez del “Occidentalismo” –ver nota de ayer (ya citada)- pues de allí surgen los combatientes que retornan a sus propios países, ya que son “ciudadanos plenos” de estos para sembrar el terror en base a su propia iniciativa. Así la xenofobia de Europa, la estupidez de los EE UU y las humillaciones de los musulmanes en aquellos países y en sus propios territorios devastados –Irak, Siria, Libia, Líbano, Afganistán, Palestina, Yemen, etc.- ha terminado por establecer un “canal permanente de comunicación entre sectores de la juventud musulmana (o conversa) marginada y humillada en Occidente y la tierra liberada en el Oriente Medio”, explica Castells.
El papa Francisco volvió a condenar el ataque contra la revista francesa Chalie Hebdo, pero agregó que “en la libertad de expresión hay límites”: “Si alguien dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo”, manifestó tras palabras que algunos podrán interpretar como una justificación al ataque al semanario satírico. Durante una conferencia de 50 minutos a bordo de un avión que lo llevaba a Filipinas, 8 días después del atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, que conmocionó a Francia y el mundo, el Papa Francisco aseguró que si bien la libertad de expresión es un “derecho humano fundamental”, tiene un límite, que es el de no ofender. “No se pude provocar, no se puede insultar la fe de los demás. No se le puede tomar el pelo a la fe. No se puede”, dijo Francisco ante una pregunta realizada por el grupo francófono de periodistas del vuelo papal. El pontífice, que condenó el atentado dos veces la semana pasada, reiteró que “matar en nombre de Dios es una aberración”. Dijo que “es verdad que no se puede reaccionar violentamente”, pero consideró “normal” que haya una respuesta ante ciertas provocaciones, algo que explicó a través de un ejemplo concreto. “Si el doctor Gasbarri (Alberto, responsable de la organización de los viajes pontificios, que estaba en ese momento a su lado), dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo… ¡Es normal!”, dijo Jorge Bergoglio, provocando risas entre los 76 periodistas del vuelo papal y, al mismo tiempo, dando lugar a una declaración que seguramente creará polémicas ya que algunos podrán interpretar estas palabras como una justificación al ataque al semanario satírico francés.

El intento de Califato mundial del ISIS.

Charlie Hebdo es un semanario satírico ofensivo francés que lleva en sus páginas burlas y blasfemias a las religiones y dirigentes políticos. La revista fue víctima de un incendio intencional en 2011 y el miércoles de la semana pasada fue blanco de un atentado en el que murieron 12 personas, entre ellos, el director. La filial de Al-Qaeda en Yemen reivindicó ayer el atentado, y alegó que con él, había vengado a Mahoma, que suele ser caricaturizado en la portada. Ayer, en su primera edición después del ataque, los sobrevivientes volvieron a provocar, al poner nuevamente al profeta en la tapa. Al aludir al ataque al semanario francés -que nunca mencionó-, el Papa también sorprendió al evocar palabras pronunciadas por su predecesor, Benedicto XVI, en el famoso discurso de Ratisbona de septiembre de 2006, cuando habló de una “mentalidad post-positivista” que lleva a creer que las religiones o las expresiones religiosas son una suerte de subculturas, que son toleradas, pero que son poca cosa, no son parte de la cultura ilustrada. “Y esta es un herencia de la Ilustración. Hay mucha gente que habla mal de otras religiones o de las religiones, les toma el pelo, digamos que juguetea con las religiones de los otros. Y estos provocan y puede pasar lo que le podría pasar al doctor Gasbarri si dice algo en contra de mi mamá”, dijo. Cuando reiteró, por otra parte, que “no se puede matar en nombre de la propia religión, es decir, en nombre de Dios”, recordó, haciendo autocrítica, que también los católicos cometieron en la historia ese mismo pecado. “Lo que pasa ahora nos asombra, pero pensemos en nuestra historia: ¿cuántas guerras de religión tuvimos?”, se preguntó, al evocar, como ejemplo, la Noche de San Bartolomé, es decir, el asesinato en masa de hugonotes (protestantes franceses) por parte de católicos, durante la guerra de religión de Francia del siglo XVI.
La existencia de movimientos yihadistas como Al-Qaeda o el Califato del ISIS, sumado a la estupidización de Occidente y sus autoridades o pensadores, termina por conducir “inevitablemente a una guerra interminable en los territorios que van “cayendo bajo control yihadista” –en Oriente Medio y en Occidente- por la incompetencia, corrupción de gobiernos “democratizados a la occidental” –Egipto, Líbano, Libia, Siria, Irak, Afganistán- y a un estado de alerta permanente en la propia Europa y los EE UU”, lo que lleva a pensar seriamente en que “nuestras sociedades, poco a poco, se están “israelizando”, o sea, viviendo en el miedo cotidiano y en el imperativo de una seudo seguridad por encima de todo”, hasta de los propios vecinos sean estos musulmanes yihadistas, o no, practiquen una religión diferente a la nuestra o simplemente sean un pueblo religioso de diferente credo al de los propios habitantes del lugar. Y así, explica Castells “una parte de los ciudadanos europeos empieza a adoptar la “islamofobia (una forma extrema de racismo) como bandera identitaria, como lo demuestra el auge de Pegida en Alemania”, la extrema derecha francesa, holandesa o dinamarquesa, sin olvidar la italiana, la belga o la española. Por eso el ataque a Charlie Hebdo o antes la condena a muerte de Salman Rusdie, representan “un paso decisivo y ominoso en el proceso de hostilidad y hostigamiento recíproco que se retroalimenta con cada acto de violencia”, sea físico o de palabra-dibujo, y como dijo Francisco “en la libertad de expresión hay límites”: “Si alguien dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo”, Claro que la solución es la tolerancia cultural y religiosa, la integración social de los jóvenes, la cooperación internacional y terminar con el verdadero germen de la lucha intraracial de judíos y palestinos.
¡Pero es demasiado tarde; hemos entrado en la barbarie!

Buenos Aires, 13 de Enero de 2015.

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