Argentina: Arrastrándonos ante el Imperialismo Chino

Pese a todas las críticas, y las voces en contrario Cristina Fernández acaba de adjudicar directamente y sin licitación alguna dos centrales nucleares, firmó la compra de 5 corbetas para la armada, aviones para la fuerza aérea y anfibios y morteros para el ejército; además de permitir sin el correspondiente consentimiento legislativo imprescindible para que China construya una base militar de seguimiento de viajes interplanetarios en Neuquén. Es de notorio conocimiento que la empresa china de petróleo, asociada a Bulgheroni, ya opera en Vaca Muerta y en yacimientos convencionales de la Patagonia. ¡Que más falta entregarles a los chinos!
La balanza comercial con China viene mostrando desde el 2008 un saldo cada vez menos favorable para la Argentina. Y este año no va a ser la excepción. De acuerdo a los cálculos de Abeceb.com, el déficit con la potencia asiática alcanzó en el 2014 los U$S 6.300 millones, un 8% más alto que el registrado en 2013, cuando fue de U$S 5.800 millones. En el transcurso del año pasado China se convirtió en un aliado estratégico para el Gobierno Cristina Fernández, mediante la firma de convenios a cambio de inversiones en infraestructura y un préstamo en yuanes que le permitieron sumar reservas al Banco Central. En ese marco, en diciembre pasado se aprobó en el Senado un acuerdo comercial- que aún debe ser ratificado en Diputados- y la instalación de una “polémica estación espacial” que operarán militares chinos, en Neuquén con una concesión que durará 50 años y que incluye la “extraterritorialidad”. La presidenta viajó a la nación asiática, en donde realizó una gira de varios días, tras la visita a la Argentina que hizo Xi Jinping a fin del año pasado. Por eso en el Congreso no descartan que estos proyectos se traten en las sesiones extraordinarias, para que Cristina pueda cumplir con su par mandarín. “Si bien en los considerandos del Convenio se reconoce la necesidad de revertir el desequilibrio comercial entre ambos países, no es claro cómo se va a lograr. Una mayor apertura con China en términos de inversión industrial e infraestructura en ‘sectores prioritarios’ estará acompañada por facilidades para importar bienes manufacturados de ese país. Esto no sólo podría implicar desplazar producción local sino que también podría limitar la posibilidad de desarrollar las capacidades locales necesarias para salir a exportar bienes de mayor valor agregado”, advirtió Mauricio Claverí, coordinador de Comercio y Negociaciones Internacionales de abeceb.com.
Según estiman en la consultora, “el comercio total con China se reducirá un 8 por ciento durante 2014 como resultado de una caída de del 17% de las exportaciones y una baja del 4% en las importaciones”. Si se analiza por rubros, en 2013, la soja concentró el 58 por ciento de las ventas al país asiático y el aceite de soja otro 10%. El segundo rubro fue el petróleo crudo con una participación del 13%. De China se importó fundamentalmente máquinas y aparatos eléctricos, en un 37%, puntualiza el reporte de Abeceb. “El acercamiento con China podría profundizar el proceso de sustitución de Brasil como proveedor de productos industriales en un escenario de debilidad del intercambio con el principal socio del Mercosur. En lo que va del año, las compras al país vecino se han reducido en un 25% mientras que las importaciones desde China sólo lo hicieron en un 4%”, analizó Claverí, separándonos aún más regionalmente de nuestros socios y hermanos. El reporte de Abeceb recuerda que el último año en el que hubo superávit comercial con China fue el 2007, cuando el saldo fue positivo por U$S 77 millones. A partir de ahí, la balanza pasó a ser cada vez más deficitaria: en 2008 dio un rojo de U$S 714 millones y desde ese entonces no paró de crecer. Es que mientras las exportaciones argentinas alcanzaron su pico ese año, al alcanzar U$S 6.390 millones-tras lo cual se amesetaron-, las importaciones de origen chino se comportaron en el sentido inverso y en 2013 presentaron su máximo por más de U$S 11 mil millones, más de un 130% más que en el 2009. Es decir que crecieron tres veces más que las ventas hacia la potencia asiática.
Intentando calmar el actual contexto político, y mostrando “capacidad de gestión”, en un momento de diversas tensiones tras la muerte del Fiscal Federal Alberto Nisman, y con una imagen negativa que no baja, Cristina Fernández planea que su viaje al exterior, haga olvidar la realidad nacional. Pero la Presidenta no estará sola, alrededor de cien empresarios –pymes y muy pocos empresarios medianos- acompañaron a la presidenta Cristina Fernández en el viaje a la República Popular China que se desarrolló la semana que pasada, y que se propuso incrementar el volumen de negocios con el gigante asiático, en búsqueda de divisas que la saquen del atolladero. Esto fue confirmado por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, al especificar oportunamente que “va a acompañar a la Presidenta una delegación de unos cien empresarios, que pueden ser más, (ya que) está en proceso de cierre definitivo”, el listado de hombres de negocios que fueron de muy poca importancia. El ministro indicó que se llevó a China una “agenda muy proactiva para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales” con la potencia que, se estima, superará a Estados Unidos en los próximos años, en el liderazgo económico mundial, ocultando que la realidad los llevó a rendirse incondicionalmente con el nuevo Imperialismo oriental. Asimismo, recordó que “la Argentina está en el proceso de ejecución del financiamiento de dos represas hidroeléctricas, Jorge Cepernic y Néstor Kirchner, y esto implicará una inversión de 4.700 millones de dólares”, en el marco de los acuerdos con China. Pero aseguró que dentro de la agenda figura “expandir el volumen total de inversiones en materia hidroeléctrica” ya que “hay una proyección para aumentar del 31 al 41 por ciento, en los próximos 15 años, la oferta eléctrica, a partir de la creación de hidroelectricidad”.
De esta forma, la mandataria retribuye el viaje que realizó el presidente de China al país, Xi Jimping, en julio de 2014, y trató de fomentar las exportaciones, ante el rojo comercial estimado en US$ 6.000 millones del año último. De las aproximadamente cien empresas inscriptas, más de la mitad son pymes de los rubros farmacéutico, alimenticio, pesca, bebidas, forestal y agropecuario. En el gabinete reconocieron que la última semana la gestión y sobre todo por el caso Nisman todo quedó paralizado. Los ministros casi no se mostraron en actividades propias de sus áreas, redujeron la exposición mediática y tuvieron que acomodarse a los giros discursivos del propio gobierno frente a las causas de la muerte del magistrado que había denunciado a la Presidenta. Pero lo que no se informó es que la presidente Cristina Fernández de Kirchner no propuso un “Acuerdo de Libre Comercio” entre China y la Argentina, tal como Chile tiene vigente, sino que habló de “una alianza estratégica”, que resulta “otro significado”, y que refiere a un enfoque geopolítico muy diferente. Deberá recordarse que el eje del acuerdo bilateral en progreso son “las 200 hectáreas cedidas en Neuquén a China para la instalación de una base de observación espacial (la única que China tiene fuera de su geografía nacional)” y que supone la consolidación de una relación muy específica. De acuerdo al canal CNN en Español, la base china que una empresa de Lázaro Báez construye en “Bajada del Agrio”, estará “bajo jurisdicción china”, o sea cediéndosele a ésta “soberanía territorial”. ¡Una verdadera traición a la Patria! Luego, desde 2012 que se menciona la compra de equipamiento militar a China.
“La oferta de OPVs (N. de la R.: siglas en inglés de Patrulleros de Alta Mar) de factoría china a la Armada Argentina y la candidatura -entre pocos pre seleccionados- de empresas chinas con socios locales al SisGAAZ brasileño (N. de la R.: Sistema de Gestión de la Amazonía Azul, proyecto estratégico de la Marina de Brasil), tendría apreciables consecuencias en las próximas opciones navales de otros países, como Uruguay. Los amplios y ambiciosos acuerdos de defensa que Argentina (sin recursos ni confiabilidad política para adquirir material occidental) firmará en China en pocos días, incluirán -descartando a las pre seleccionadas OPV-80 de Fassmer (por cuyo diseño adaptado Argentina ya pagó a la chilena Asmar US$3 millones)- a las corbetas Type 056 en su versión de Patrulla Oceánica (OPV), también ofrecidas a Uruguay, país en el cual sus posibilidades aumentan sensiblemente. La alternativa china, junto con las Fassmer, las Lürssen y las DCNS Gowind, estuvo entre las preseleccionadas por la Armada Nacional Uruguaya para su eventual adquisición, principalmente por la fortaleza de su casco, aunque, como el resto, carece de compartimentos estancos. Los OPVs de origen chino ofertados a las Armadas de Argentina (ya con un contrato en vías de firma) y también a la uruguaya serían básicamente derivados de las corbetas misilisticas Tipo 056, en una serie denominada N y ya en uso en Nigeria. (…)”. Explica Bonilla en la Revista “Defensa” de España. Un modelo de corbeta para exportación que producen astilleros de China y es conocido como P18, habría vendido Beijing a Argentina. Un tanto polémico, los buques en servicio se conocerán como “clase Malvinas”, cuando lleven el pabellón argentino, un homenaje al territorio insular en el Atlántico Sur que hoy día se encuentra bajo pabellón del Reino Unido, que lo rebautizó Falkland y que las fuerzas militares argentinas invadieron en abril de 1982 antes de ser derrotadas por una fuerza de tareas inglesa, en un conflicto en el que murieron 907 soldados, afirma Richard D. Fisher, desde Washington DC, para “Jane’s Defence Weekly”, dando cuenta que, de conformarse, la información provocaría controversias.
La expectativa en USA consistía en que la presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner avanzara, durante su visita a China, en la firma de acuerdos para aumentar la cooperación militar bilateral, incluyendo la construcción de nuevos buques de guerra para la Armada Argentina. La ampliación de la cooperación militar argentino-china ya llevaba 1 año de preparación cuando Cristina descendió en Beijing, tras la firma de un memorando de entendimiento (MoU) el 29/10/2014 en una “Comisión Mixta Argentino-China” sobre “Cooperación en el Campo de Tecnología de Defensa e Industria”. Los programas de desarrollo conjuntos se terminaron de definir durante una visita de una delegación comercial de Defensa chino a Ciudad de Buenos Aires a fines de enero, sostuvo Fisher. Informes argentinos indican que el acuerdo en Beijing podría cubrir la coproducción en Argentina del Norinco VN1, un vehículo blindado para transporte de personal (APC) y la cooperación en la construcción de un nuevo rompehielos, remolcadores navales, hospitales móviles y nuevos buques de guerra para la Armada Argentina. A finales de 2014 el gobierno argentino, según informes que circulan en la industria bélica, aceptó una oferta de China para cumplir con su asignatura pendiente de larga data para un nuevo tipo de buque patrulla costa afuera (o mar adentro, es lo mismo). Durante la última década, la Argentina llegó a evaluar la compra de diseños navales de Brasil, Alemania y España, pero, según los informes, China es quien alcanzó el éxito ofertando un buque de guerra que resulta una versión de la corbeta de exportación P18 (China Shipbuilding Industry Corporation). China ya ha comenzado la exportación del modelo P18, vendiéndole a Nigeria 2 unidades en US$ 42 millones cada una. Según la publicación web brasileña Poder Naval, un contrato argentino inicial puede incluir 2 buques construidos en China y 3 co-producidos en la Argentina. Una fuente argentina señaló a Fisher que el precio de los buques podría ser US$ 50 millones cada uno, o sea con un sobrecosto de US$ 8 millones cada buque.
La corbeta P18 desplaza 1.800 toneladas, es de 95 m de largo, 12 m de ancho, está propulsado por 2 turbinas alemanas diésel MTU 20V-4000M, y fue diseñado para alcanzar una velocidad de 25 nudos (46,3 km/hora). Puede llevar como arma principal un cañón de 76 mm, 2 cañones de 30 mm cada uno, hasta 8 misiles anti-buques, 2 lanzadores triples de torpedos, y un helicóptero de tamaño mediano. La mencionada Poder Naval informó que la Argentina ha solicitado al astillero chino una cubierta para helicópteros Sea King, que son más grandes y de 10 toneladas. También un sonar especial para aumentar su capacidad antisubmarina, debido al tipo de plataforma submarina de la costa nacional. La entrega de los buques P18s a la Argentina podría comenzar en 2017. Los informes de mediados de 2014 indican que el Ejército Argentino evalúa la incorporación del anfibio 8×8 Norinco VN1, de 21 toneladas, variante de un vehículo de combate para infantería, junto con versiones de morteros de 105 mm y otra artillería de 120 mm. Argentina podría adquirir hasta 110 unidades VN1s, según Poder Naval. La infantería de marina de Venezuela ya recibió una entrega de VN1s a finales de diciembre de 2014. “De concretarse este acuerdo, podría ser un paso importante en el esfuerzo de muchos años de la Argentina para recuperar sus capacidades militares y constituiría un gran éxito de China, que lleva 15 años intentando expandir su influencia militar y su cuota de mercado en América Latina”, reflexionó Fisher. Desde la Guerra de las Malvinas, en 1982, China ha expresado su apoyo a los continuos reclamos de la Argentina sobre las islas, que Beijing compara con sus reivindicaciones sobre Taiwán. Sin embargo, la disposición de China a aceptar pagos argentinos en materias primas de los préstamos para financiar las compras militares ha sido la clave de su éxito en la negociación con la Argentina. En 2011, la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) llegó a un acuerdo para iniciar la coproducción del helicóptero ligero chino Changhe Z-11. Luego, en junio de 2013, fuentes de FAdeA dijeron a IHS Jane’s que habían ocurrido conversaciones sobre la posibilidad de una coproducción del avión ligero de combate Chengdu FC-1. Esta opción parece que se perdió, y la Argentina intentó, infructuosamente, adquirir en España cazas Dassault Mirage F1 ya jubilados, luego buscó interesar a Israel por unidades reformadas Kfir y, a finales de 2014, se interesó por los Saab Gripen coproducidos en Brasil.
Sin embargo, el nuevo acuerdo de defensa argentina-china podría revivir las perspectivas de los aviones de combate en cooperación. Además del FC-1, China podría ofrecer aviones supersónicos de entrenamiento, de bajo costo, como Guizhou JL-9G / FTC-2000G o el Hongdu L-15. ¡Todo de muy interesante perspectiva, sino fuera porque todo se supeditó a la “entrega territorial para la Base neuquina”! En este mismo marco Cristina Fernández respondió directamente las críticas efectuadas por la UIA sobre los acuerdos firmados con China por lo que implican respecto de la competencia desigual entre ambas industrias y la incuestionable incidencia de estos acuerdos en la caída de la mano de obra nacional por el dumping chino a la mano de obra. Según CFK “quiero decirles a todos los empresarios argentinos que se queden muy tranquilos porque seguimos defendiendo el trabajo y la participación del empresariado nacional en estos desarrollos conjuntos”. Esto no es tan así, pues en las represas santacruceñas la mano de obra será primordialmente de obreros chinos, llegados especialmente y sin cumplir las leyes nacionales que rigen los convenios colectivos. Lo mismo está sucediendo con la Base de Exploración Espacial China de Neuquén, donde si bien figura la empresa de Lázaro Báez, la mayoría casi absoluta de las obras la mano de obra empleada es proveniente del país asiático, y en muchos casos hasta militares de ese origen (la custodia de la misma). La delegación de soberanía, es algo que casi nunca se vio en gobiernos constitucionales, o no luego de la década infame de 1930 cuando el Banco Central dependía de la órbita y el manejo británico.
Parte de los 54 convenios firmados por Cristina Fernández, más allá que se hayan hecho públicos apenas 15, los más importantes las centrales nucleares IV y V de origen y llave en mano China, es la “oferta de Argentina a las corporaciones estatales de importantes yacimientos mineros, especialmente de litio y potasio”, firmándose además un convenio “para la facilitación de “visas” de chinos”, otros de telecomunicaciones y comunicaciones que no pueden dejar de hacer presuponer “entrada masiva de películas y canales chinos al país”, sumándose a los inmigrantes de esa nacionalidad. El convenio para que Argentina “acceda” al programa chino “de exploración del espacio profundo” lo que refuerza la teoría de otro que permita a los chinos avanzar en el polémico y misterioso proyecto en ejecución de la “base lunar que los chinos construyen –sin permiso alguno del poder legislativo- en Neuquén.” Todo sobre el final de su mandato, lanzada de lleno al “abrazo del oso panda chino” el “nuevo y poderoso Imperialismo”, ese que relegara las compras de soja nacional y complicara la economía argentina hace apenas unos pocos años. Cristina miente descaradamente cuando habla de “proteger la industria y el empleo nacional”, tanto como desconoce que aún China no es la primer potencia económica mundial.
China por imperio de la desastrosa política económica cristinista, termina siendo el “principal y casi único financista” de Argentina, por lo cual exige prerrogativas y cesión de derechos casi anticonstitucionales, y realmente anti patrióticos, a los que Cristina Fernández de Kirchner accede alegremente sin importarle las desgracias que le acarrearán a futuro próximo sus cesiones y sus convenios-contratos. El endeudamiento gigantesco y a muy corto plazo que está generando la administración K con China, es verdaderamente escandaloso, y todo ello ante la mirada impávida y negligente de una oposición conmocionada y distraída por la muerte del Fiscal Nisman y la atropellada oficialista respecto de la nueva AFI, que no es otra cosa que la ex SIDE o la desmantelada SI con otro nombre y con cesiones de misiones en manos de una funcionaria totalmente adicta al poder cristikirchnerista. Así avanza CFK mientras los argentinos miramos distraídamente lo que ella nos quiere dejar ver. ¡Traiciones, endeudamientos a muy corto plazo, cesiones territoriales y de riquezas naturales, todo a manos del “Nuevo Imperio Oriental”, que viene a reemplazar al viejo Imperio estadounidense!
¡No cambiamos el perro, apenas cambiamos el collar!

Buenos Aires, 06 de Febrero de 2015.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL –
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