Desde Paraguay: Oscar Tuma contra plan para tumbar a su partido

Un plan del poder empresarial y mediático, para tumbar en la capital al partido que gobierna en Paraguay, está en marcha y ha quedado al descubierto

Por Luis Agüero Wagner

http://www.diariosigloxxi.com/firmas/luisaguerowagner

Dijo alguna vez el fallecido Raúl Alfonsín, quien fuera presidente de Argentina, que el poder empresarial y económico busca convertir al poder político en su gerente, para transformarse en una élite iluminada que ni Mosca ni Pareto jamás imaginaron.

Cuando la Asociación Nacional Republicana, partido que elevó a la primera magistratura de Paraguay al actual presidente Horacio Cartes, decidió respaldar sus aspiraciones, evidentemente desoyó aquella admonición.

Uno de los principales críticos de la pretensión de avasallar al poder político por parte de la élite empresarial que rodea a Cartes fue el diputado Oscar Tuma, quien sentó postura al respecto sin ambigüedades. Sin reparar en consecuencias, defendió a los funcionarios de las instituciones públicas de las críticas neoliberales de los empresarios, que como en todas partes y en todo tiempo, deseaban reducir sus salarios o expulsarlos de sus puestos para abaratar la mano de obra fomentando el desempleo.

También criticó el nombramiento de algunos secretarios de estado políticamente desatinados, que además no habían demostrado competencia alguna en el ejercicio de sus funciones. La secretaria de Cultura, el ministro del Interior y el director de la Previsional Social sufrieron constantes embestidas de Tuma en ese sentido, dado que además de no pertenecer a la fuerza política de gobierno, habían evidenciado desempeñar una muy pobre gestión.

También arremetió contra los empresarios que hacían negocios con políticos corruptos, como el intendente Arnaldo Samaniego, y que devolvían los favores recibidos aplaudiendo y sufragando su inmerecida reelección.

La respuesta del poder mediático y económico no se hizo esperar, y pronto elaboraron un plan para evitar que acceda a la Intendencia Municipal de Asunción, cargo electivo para el cual trascendió que iba a postularse. El plan iría a materializarse a través de los políticos presionables y claudicantes que en buen número, representan en su mundillo al establishment.

En principio, el plan consistió en alejarlo de la dirigencia de base del partido de gobierno, persiguiendo a sus partidarios ubicados en diferentes instituciones públicas, y bloquear financieramente a su movimiento que se encontraba en gestación. Posteriormente, sedujeron a la diputada Cynthia Tarragó, con quien Tuma estaba unido en un mismo movimiento, para que lanzara su candidatura en forma paralela.

Muchos de los senadores que fungían de supuestos soportes de Tarragó, sin embargo, en realidad eran fichas de Samaniego, según lo reveló el senador liberal Julio César Franco.

Al mismo tiempo, en la oposición surgió como una fuerte apuesta un presumible apoyo al comunicador Mario Ferreiro, acusado por algunos de trabajar incursionando políticamente solo para beneficiar a sectores empresariales y al presidente Cartes. Para allanar el camino a Ferreiro, los medios iniciaron una fuerte campaña para favorecer la victoria de Arnaldo Samaniego, una contrafigura contra la cual el discurso opositor sería letalmente efectivo.

Como la prensa es un partido político inorgánico, al decir de Antonio Gramsci, el monopolio de medios también inició una intermitente campaña para debilitar las posibilidades de Tuma, conciente que su discurso perdería fuerza en caso de que éste fuese el candidato oficialista. Ya en la recta final de las elecciones internas, se basó en sondeos fraudulentos para intentar desmoralizar a sus partidarios y forzarlo a retirarse de la pelea.

Impermeable a la imposición autoritaria, la estructura prebendaria, las encuestas fraguadas, las operaciones de prensa compradas y los espacios periodísticos pagados que blindaban al intendente Samaniego para evitar encuentros y debates con Tuma a cambio de sobornos, éste siguió creciendo, demostrando una y otra vez inconmovible poder de convocatoria y predicamento político.

Fiel a su estilo, siguió criticando al intendente Samaniego a quien acusó de buscar seguir como intendente solo para llenarse aún más los bolsillos, y de ganarse el apoyo del presidente oficiando de lamebotas. También desafió a los escépticos y a sus detractores declarándose seguro de la victoria, y confiado en un electorado que se enardecerá en su mística.

El tantas veces citado premier inglés Winston Churchill decía que la cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor, y lo mismo sucedía con un político de raza. Tuma es otro caso de prueba.
LAW

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s