Con el grupo Newman no alcanza

“(…) El primer problema es el grupo Newman (y…si. Tuvimos Coordinadora, grupo Anillaco, grupo Sushi, grupo Calafate y grupo Cámpora, todos entornos viviendo de la teta del Estado, todas cortes milagrosas…y así nos fue); el grupo Newman no tiene idea de la relación de fuerzas del país. Solo aliento amistoso. Vamos, vamos que podemos. Cambiemos. Ja. Voluntad sobra. No es así la realidad. Este no es el tercer tiempo del domingo de rugby. Es construir sobre las ruinas de una casa destrozada. Nada quedaba en pie. Ni honestidad, ni moral, ni dinero. Ni planes. Nada. El populismo K solo dejó nostalgias del despilfarro. (…)”. Explica Raúl Acosta.

MM debe entender que para gobernar se debe tener equipos aptos, honestos, probos pero fundamentalmente capaces. El periodista rosarino Raúl “Bigote” Acosta explicaba el pasado 8 de enero: “El asunto parece sencillo: es un collar de seda o de alguna otra tela suave, con un par de cascabeles. ¿Qué pasa cuando un gato tiene cascabeles? Se sabe por dónde se mueve… y el gato no quiere. Cuando puede se lo saca, porque le molesta el ruido, pierde su mecanismo de audición… Lo altera. No lo quiere. Advertido se niega. Ignoro el total del soma del gato, hasta qué registro oye o no oye, cuánto de agudo y cuánto de grave. Lo que sé, de información vital, es que con los cascabeles, el gato se vuelve más pavote. Y más visible. No persigue pájaros, que lo oyen llegar. Un felino más pre visible, que viene de “pre visibilidad”. Se sabe qué el gato llegará. Enero de 2016. Macri tendría que ponerle el cascabel al tema “narcotráfico”. Debe declarar la Emergencia Nacional. La primera cuestión que tiene que hacer Macri es decir: “Señores” -tal como dijo la gobernadora niña- “hay narcotráfico y toda la policía de todos los niveles tiene sectores complicados en el narcotráfico, por lo tanto hay narcotraficantes y policías cómplices de los narcotraficantes”.

“Después debe decir: “Los policías complicados y los narcotraficantes, por lo que hacen, reciben mucho dinero negro. Una economía en negro muy importante, tanto que les permite crecer en capacidad, en volumen: crecer en capacidad de soborno.” La tercera frase que debe decir Macri es: “Señores, sabemos que hay gente que está en la política partidaria, en la administración de la cosa pública, complicada con los narcotraficantes y con la policía. Como las policías dependen de los poderes ejecutivos, quienes están complicados son los poderes ejecutivos.” La otra cuestión que debe decir es la siguiente: “Yo, Mauricio Macri, asumí el 10 de diciembre de 2015, así que déjenme afuera porque yo no estoy complicado… pero de aquí en adelante, cada uno de nosotros va a decir cuánto dinero tiene, cuánto su familia, cuánto su familia política, cuánto los parientes de su familia política y qué propiedades tiene. Y todo aquel que no logre justificar el dinero será juzgado por enriquecimiento ilícito… por lo menos. No permitiremos que haya dinero de los narcotraficantes haciendo edificios sobre las costas, ni barrios enteros en otros lados. No lo permitiremos. Investigaremos hasta las últimas consecuencias los dineros, la economía, Haremos un súper-fondo de inversión para educación, porque esto no se arregla en un día, y haremos un súper-fondo para limpiar territorios, quitárselos a los narcotraficantes, que ya son co dueños de la tierra.” Macri debería continuar: “Hay sitios” -Macri esto no lo dice y debería decirlo – “hay sitios donde no manda el intendente, no manda el comisario, sino que el intendente y el comisario son empleados del que tiene la plata y maneja esa zona, o esa región, o ese barrio, o ese departamento, o esa ciudad.”
“Si los empleados del jefe narco son el intendente y el jefe de policía, Macri debe decir:… “estamos ante un problema muy grande, porque los que administran justicia no nos pertenecen, los que deben cuidar nuestra vida no nos pertenecen, nuestros hijos no nos pertenecen, nuestros vecinos tampoco. No tenemos seguridad, no ya jurídica, sino que no tenemos seguridad de vida.” Debemos hacer algo y poner al país en emergencia, no por una lluvia que todos saben de dónde viene y hasta dónde va, cuál es el tope máximo de crecida… ojalá fuese una lluvia. Esa es una emergencia light. Debemos poner al país en emergencia contra el narcotráfico. El país en emergencia contra el narcotráfico. Ey, el país en emergencia… Y comité de crisis, obvio. Tiene un dispar ador social. La complicada ineptitud ante un desafío criminal. La fuga de estos tres asesinos. Macri debe ponerse cuatro riñones. Dos es poco. Macri debe decir: “Señores, esto que nos está pasando nos pasa porque dentro de los últimos diez años, el kirchnerismo dejó crecer al narcotráfico y, por lo tanto, es cómplice por omisión, al menos por omisión. Los que se enriquecieron son cómplices.” Si no lo hace no tiene solución el tema y el cascabel en el gato no va a sonar nunca. El gato seguirá sigilosamente solo. También puede decir… “No solo en el reinado K, en rigor en los últimos veinte años”. Claro que lo puede decir, pero lo que no puede hacer es quedarse callado. Si se queda callado, no es como decía mi abuela (“que otorga”), si se queda callado nos deja indefensos a nosotros. A mí no me importa que Macri se quede callado, porque a mí no me importa Macri, me importa que la institución “Presidente de la República Argentina” no se calle y salga y diga: “Yo no soy narcotraficante. Yo no estoy complicado con esto.” Y a lo Chapulin: “síganme los buenos”, y el resto, okey, encontrémonos. Acompañemos.
“Afrontemos el conocimiento. Digamos “por acá va una ruta del dinero, por acá otra”… si se sabe eso. ¿Que no hay elementos jurídicos para meterlos en cana? Deje de embromar. ¿Que no hay jueces honestos? Ah, bueno. ¿Que no hay jefes de policía honestos? Ah, bueno. Si hay honestos arranquemos otra vez. Para saber que Macri no le está poniendo el cascabel al gato, que tiene miedos intestinos, hay un ejemplo clarito. Cristina no le daba la Policía Federal, que cuidaba a CABA y pagábamos todos los argentinos, porque fue una monarca jodida. Macri se hacía el que le importaba muchísimo, cuando era intendente de CABA, pero en realidad no entraba en el presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires la Policía Federal que, se repite, custodiaba CABA. La pagaba el Estado Nacional así que la pagábamos incluso los santafesinos. Decía Macri: “dádmela, dádmela, o vamos a hacer nuestra propia policía”. Hicieron un cuerpito de policía de, pongamos, 5.000 personas. Muy bien pagas, un registro de admisión excelente, sueldos fenomenales. “Esta policía es distinta a la otra” decía en la campaña proselitista… ¿y qué hizo ahora? A Rodríguez Larreta le encajó 20.000 policías de los corruptos. ¿Entonces qué era? ¿Era el cascabel al gato o era “jodámosla a Cristina porque la reina nos jode”? Los banales argumentos (ahora usaran un solo Handy, tendremos más policías en las calles) son paparruchas, ni siquiera jueguito para la tribuna. Los que eran corruptos y mal entrenados de un día para otro son buenos. Los que estaban en dos jurisdicciones estarán en una. Compraron los porteños, a libro cerrado, una cana venal y enviciada. Macri se la encajó a Larreta. Ni uniformes comunes tienen. Más desatino para la tribuna. Che: ¿Macri improvisa? Si uno no le pone el cascabel al gato, vuelvo a decirlo, el Narcotráfico se lleva el país más allá de lo que posee. Hay tres estadíos con el narcotráfico: Uno, los narcotraficantes apoyan las campañas políticas. Dos, los narcotraficantes sugieren quién de los políticos tendría que ser el gobernante. Tres, los narcotraficantes dicen “Fulanito debe ser el gobernante”.

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“Estamos en esa segunda etapa. Aníbal no ganó. Están sugiriendo quiénes deben ser nuestros gobernantes. Si los dejamos seguir, en la próxima elección… o en la otra dirán “Escobar Gaviria tiene que ser gobernador”. ¡Emergencia, Mauricio, emergencia! Y comité de crisis, con pocos radicales, para que sirva para algo. Macri debe ponerle el cascabel al gato. Si lo dice clarito, todos vamos a entender. Si no lo dice clarito, como es medio tartamudo para hablar, no lo van a entender. Y si no lo dice… bueno, entonces sí, todos vamos a entender.” Aclaraba el rosarino en medio del fragor de la triple fuga del Penal bonaerense y las idas y vueltas de Bullrich, Burzaco, Vidal y Ritondo. Y el análisis continúa: “Nosotros. Vosotros. Ellos. Todos sabíamos. Se sabía que iba a estallar el país. Se sabía. No estalló sólo donde esperaban, pero estalló. Las bombas de superficie estallaron todas. Aparecieron otras subterráneas. El reinado anterior ocultó la inflación. Los últimos cinco años, duros y reduros en términos económicos, se pudieron ocultar en titulares de los diarios, pero no en los bolsillos. El sector que depende del sueldo mensual está en problemas. Enrostrarle a Macri el problema está bien, es parte del juego. Plantear que es lo peor desde 1982, como hizo un gremialista, empleado del estado y candidato, se encuadra en la lucha política que los K suponen necesaria para derrocar a Macri.”
“En esa lucha, como es usual en esta fracción, no hay código ni Constitución. Eso también se sabía. Quienes no respetan leyes ni acuerdos, cuando pierden el poder son los primeros que alegan que la democracia debe defenderlos. “Es de manual”. Las bombas económicas se conocían. Estallaron. También las de la militancia rentada que, día a día, siguen estallando. Argentina no tiene leyes actualizadas sobre la financiación de los partidos políticos y todos pagan a sus militantes con cargos del estado. Todos. No hay ley de financiamiento de partidos políticos y a Cambiemos no le importa. Los K exageraron llevando el asunto al infinito. Lo entienden como un modo de vivir, una pelea para el retorno. Todos los militantes rentados de la fracción K están peleando por el retorno del reinado, para eso los infiltraron en la administración pública. Trabajan, che. Vayamos a la base. El peronismo es una creación política, eso suponen, que vive del Estado porque es suyo. Esta fracción K no se concibe sin el Estado. Se necesitarán años de alternancia política hasta que desaparezca el concepto básico que define al peronismo. Macri no avanzó nada en este tema. Cualquiera sabe que, desde Gabriela Michetti hacia abajo, el asunto se complica y se sabe más: el radicalismo copió lo peor del peronismo, el abuso del Estado. Cambiemos está complicada. Vamos, hay un ministro que no renunció de diputado nacional. Cobardía y conveniencia radical.”
“Pero si economía blanqueada con números reales, grupos de izquierda revoltosos, gremios divirtiéndose al pedir el 50% eran parte del menú, y el grupo K en franco complot eran la parte restante del menú, que apareció completo al 10 de diciembre, en este enero se acumularon dos problemas que superan las expectativas. El primer problema es el grupo Newman (y…si. Tuvimos Coordinadora, grupo Anillaco, grupo Sushi, grupo Calafate y grupo Cámpora, todos entornos viviendo de la teta del Estado, todas cortes milagrosas…y así nos fue); el grupo Newman no tiene idea de la relación de fuerzas del país. Solo aliento amistoso. Vamos, vamos que podemos. Cambiemos. Ja. Voluntad sobra. No es así la realidad. Este no es el tercer tiempo del domingo de rugby. Es construir sobre las ruinas de una casa destrozada. Nada quedaba en pie. Ni honestidad, ni moral, ni dinero. Ni planes. Nada. El populismo K –neopopulismo berretizado cristinista- solo dejó nostalgias del despilfarro. Añoranzas. Cambiemos no es inocente. Debían prepararse para lo que sabían. “El estallido”.
“Cuando Macri se desvía del mandato: atacar la corrupción y que vayan presos, poco a poco escora, encalla y se convierte en un gobernante chapucero y mal aconsejado. No resuelve el tema “mandato electoral” y confiesa lo que todos sabíamos: estábamos en un mal lugar, lejos del paraíso. Argentina está muy enferma. Estamos. El segundo problema es provincia de Buenos Aires. La nave insignia del peronismo está dominada por pandillas de ladrones, narcotraficantes y dirigentes políticos korruptos que forman parte del estado narco. En provincia de Buenos Aires es donde más avanzó el estado narco. En otros estados han sido denunciadas autoridades corruptas y las están juzgando (Córdoba y Santa Fe son ejemplos) pero en provincia de Buenos Aires es donde el estallido subterráneo amenaza seriamente la gobernabilidad. El desastre de Scioli es de tal magnitud que compromete al país. Provincia de Buenos Aires está fundida. Como el tango: su cuerpo enfermo no resiste más. “Cambiemos” no estaba preparada para semejante conmoción. Es el 40% del país en situación de anarquía. Remplazar ministros y defender a la Gobernadora niña está bien. No alcanza. La disputa de la bonaerense con Gendarmería, con prefectura, con la aeroportuaria, con servicios penitenciarios y policías municipales por el control del territorio no es otra cosa que la pelea por el control de dos negocios.”
“Droga y drogas químicas. Cocainómanos y gente bien fabricando Pastillas. Dos clientelas. Cuando el voto de los bonaerenses le dijo que no a Aníbal Fernández no leyeron el mensaje completo. Le decía que no al sistema Scioli, al sistema K, a la policía que ellos ven todos los días corrompiéndose sin temor porque la orden oficial era esa: junten lo que puedan… Y repartan. El tema efedrina no es de la política, es del delito. Una droguería, un ministro o una oficina de la Casa Rosada es lo mismo. Delincuentes. “Y Macri no es el presidente del amor y paz, es el brazo ejecutor de un mandato”. Cárcel a la corrupción. Cuando los complotados en dinamitar la democracia se ríen y “tuitean” sobre la vida y la muerte es fácil advertir que desean. La tarea es, democráticamente, impedirlo. Ya sobrevino el estallido. Que no se rían de la democracia. No impunemente.” Termina explicando “Bigote” Acosta a lo que yo agregaría tal como lo hice en mi artículo del pasado “Falta de equipos=Una ciénaga” del pasado 6 de enero dos días antes de que Acosta presentare su artículo que refuerza aquello que explicaba con claridad y sin criticar salvajemente la política de Mauricio Macri, sino su falta de equipos idóneos y con experiencia.
Debemos reiterar: “Como vemos los primeros 30 días del macrismo no son un lecho de rosas, sino más bien un camino minado por la herencia pero también por la impericia y la falta de gestionadores de calidad y cintura política. Cada vez más se nota que con los CEO’s es poco lo que se puede llevar adelante con éxito… los próximos 30 días serán cruciales en el futuro de Nación y de Provincia de Buenos Aires. ¡Y por lo tanto de todos y cada uno de nosotros que aquí habitamos en esta querida y hermosa Patria!”

Buenos Aires, 14 de enero de 2016.
Arq. José M. García Rozado
MPJIRucci – LIGA FEDERAL – Peronismo Verdadero

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