Los que van a morir se saludan

Dr. Darsi Ferret
Miami, Florida. 23 de julio de 2016.
La Convención Republicana, que se realiza por estos días en Cleveland, me recuerda a esos lamentables varamientos de ballenas. Es como si en vez de una manada de cetáceos encallando en la arena, se tratara de un Partido asistiendo al suicidio colectivo bajo las luces, cámaras, micrófonos y el foco de la atención mundial.
Como era de esperar, el magno evento ha servido a los republicanos para coronar a Donald Trump y depositar en él las esperanzas de ganar la Casa Blanca y así llegar al codiciado premio gordo de conducir por cuatro años el destino de la gran nación. Tambien muestra las pugnas y divisiones rancias en el establishment, inferidas por las notables ausencias.
El homenajeado, Trump, durante toda la campaña ha exhibido y dado rienda suelta a su mayor cualidad, el excentricismo. Jamás ha ocupado cargo público y se proyecta no como político, sino como lo que es, todo un showman al mejor estilo Hollywoodense.
Su discurso está plagado de demagogia y de la barata, aunque vende en el mercado. Sus promesas se concretan a consignas manipuladoras que ni siquiera se molesta en inventarse una explicación de cómo haría para materializarlas. Construir un muro fronterizo y pasarle el cheque al otro lado, acabar con el terrorismo, retornar las empresas al país, desmontar los acuerdos económicos que no benefician a EEUU… son algunas de sus declaraciones estrellas.
Su slogan: “hacer grande a EEUU otra vez”… es todo un contrasentido. En qué momento la nación americana dejó de ser la más poderosa e influyente del mundo? Por citar solo un elemento, hasta hace poco, en 2008, EEUU producía unos 5 millones de barriles de petróleo diario y hoy pasa los 11 millones, por lo que ocupa la primera plaza como productor mundial, al desplazar a Rusia y Arabia Saudí a los segundo y tercer puestos en el ranking mundial. Todo indica que en esta materia en poco tiempo se volverá autosustentable, y ello gracias a algo tan anodino como el Fracking y las rocas de esquisto.
En plena era de la informática y el conocimiento, la potencia americana no tiene igual y bajo su patente desarrolla lo más novedoso salido de las tecnologías y la aplicación de estas en el desarrollo industrial, las investigaciones y descubrimientos de toda índole.
Es la única nación desarrollada que dejo atrás la turbulencia de la crisis mundial del 2008 y hoy crece con paso firme y estable. En cambio, Europa todavía ando dando tumbos y no acaba de encontrar el camino del crecimiento esperado.
Volviendo al tema, el Partido Republicano acaba de mostrar su hoja de ruta. Opta por la decisión de acelerar en reversa. Junto a Trump, sostiene la bandera de la política antiinmigrante, antiaborto y antigay. Le agregan a esa agenda habitual el alabar las políticas proteccionistas y de aislamiento internacional. Y, por supuesto, aderezan el potaje partidista regresando a la propagación de un discurso beligerante que resulta risible, no por ser retrógrado, sino por la imposibilidad de ejercer tal rol en el contexto actual.
La Globalización, el Internet, las redes sociales y demás modernas tecnologías han empujado a la Humanidad a una nueva era. Hoy, los paradigmas y esquemas que funcionaban antes se han despedazado y son otros los conceptos y dinámicas.
Ya no se hace estado de opinión sólo desde las formaciones políticas establecidas o desde los grandes medios informativos. Cualquiera con un simple celular puede generar una tormenta a nivel mundial, y los hechos se viven en tiempo real aunque sucedan en latitudes geográficas distantes.
Promoviendo la intolerancia, el racismo, el populismo descafeinado, difícilmente se consiga cultivar la pasión y el interés de las mayorías. Nunca como en estos tiempos ha sido tan determinante la voluntad y suma del voto de los inmigrantes, mujeres, negros, pobres, gay y jóvenes. Sectores que tanto Trump como su plataforma, el Partido Republicano, siguen empeñados en desconocer.
El único respiro que tienen los republicanos es que del otro lado del ring su oponente también es de papel. Son tiempos aciagos para la dirigencia política de los EEUU. Esperemos que los cambios y nuevos tiempos globalizados traigan mejores frutos.

¿Quién será el próximo presidente de los Estados Unidos?

Hasta el día de hoy, después de las convenciones republicanas y demócratas, si no hay cambios entre los dos candidatos oficiales, sabemos que esta contienda está entre Hillary Clinton y Donald Trump. El día de las elecciones, los votantes escogerán al próximo presidente de los Estados Unidos. ¿Pero, que dicen los astros?
La Astrología es una herramienta útil. Por medio de las cartas natales, posición de los planetas, casas, signos y aspectos astrológicos, nos sirve para conocer las posibilidades que tenemos para cualquier actividad en nuestras vidas. Sin embargo, las predicciones astrológicas no siempre son exactas, pero tienen un 80% de posibilidades.
En este caso, analicé 3 cartas natales: La de Hillary Clinton, nacida bajo el signo Escorpión, la de Donald Trump, bajo el signo Géminis y la carta natal del día de las elecciones, el 8 de noviembre, 2016. Este fue el resultado de mi análisis:
El día de las elecciones, el Sol hace una conjunción exacta con el Venus de la carta natal de Clinton y con Mercurio. También, Sol hace cuadratura con Marte, la Luna cuadratura Mercurio y cuadratura Júpiter. Sin embargo, Venus hace un trino con Neptuno en el Medio Cielo de su carta natal y una conjunción con el Medio Cielo del Congreso. Y, Marte, el planeta guerrero, de energía y fuerza, hace un sextil, buen aspecto, con el benefactor Júpiter natal y un trino con Saturno. Y, Júpiter sextil con el Ascendente del Congreso. La Luna que simboliza a una mujer, al pueblo y los acontecimientos futuros, hace un trino con su Sol, después, con el planeta Urano de Hillary y en su Ascendente, planeta de lo repentino, inesperado y sorpresivo, haciéndola ganadora. Todo indica que, a pesar de tener aspectos a su favor, Hillary Clinton podría tener obstáculos o problemas en el camino, pero el triunfo al final.

Elsa I. Pardo
Miami, FL

Desde Paraguay: La Hipocresía del Tiranosaurio de la calle Yegros

Aldo Zucolilo, alias “el Tiranosaurio de la Calle Yegros”, se delata a sí mismo disparando balas de salva que le dañan más a él que a sus enemigos

Luis Agüero Wagner

http://www.diariosigloxxi.com/firmas/luisaguerowagner

Dijo un gran pensador que la hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud, por lo cual es frecuente que algunos reflejan sus propias culpas en los demás. Es el caso del Tiranosaurio de la calle Yegros, que a medida que pierde negocios, influencia y credibilidad, se va incriminando a sí mismo en cada vez mayor cantidad de chanchullos oscuros.

Su última obsesión es recuperar el control sobre la mafia del fútbol, que al parecer se le fue de las manos una vez más. Al respecto, Alejandro Domínguez ha señalado en una publicación reciente que Zucolillo, amigo íntimo desde la infancia y socio comercial de Nicolás Leoz, había guardado un sospechoso silencio durante tres décadas mientras se saqueaba al fútbol sudamericano. Sin embargo, en el último semestre ha publicado con enormes titulares decenas y decenas de artículos atacando a una nueva dirigencia que, obviamente, le arrebató algunas ganancias. Si hubiera sido otro motivo, no sería un interminable pescador en río revuelto como Zucolillo el instigador de dichas versiones.

Se sabe además, que Nicolás Leoz, ex titular de la Conmebol implicado en el escándalo FIFA, realizó millonarios depósitos en el banco del empresario Atlas, de Aldo Zuccolillo, propietario de Abc Color. Domínguez ya ha exhibido al respecto varios documentos de depósitos y extracción, de 150 millones, 220 millones, 230 millones y más, así como contratos entre Leoz y el Banco Atlas de Zucolillo, que datan del 2005. Señaló que entregarían los documentos hoy.

Nicolás Leoz, ex titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, es acusado por la Fiscalía de los EEUU por hechos de corrupción dentro de la FIFA, que incluye lavado de dinero, fraude y crimen organizado, al igual que varios otros dirigentes.

Zucolillo tiene muchas otras historias parecidas, como la que lo vincula con Luis Raúl Menocchio, con quien lo unía una de sus tantas empresas ocultas en la semipenumbra. En efecto, Aldo Zuccolillo y Juan Carlos Wasmosy fundaron una empresa de comunicación el 27 de diciembre de 1989, denominada Telsat S.A. ante la escribanía de Milciades Rafael Casabianca, pariente de Ramón Jiménez Gaona, primo y socio de Wasmosy en varias empresas de construcción, incluyendo Conempa. Otro socio inicial de Telsat fue Angel Arias Arias, un ex directivo de ABC Color con acciones minoritarias.

Según la escritura pública N° 127, inscripta en el Registro Público de Comercio bajo el N° 430, el 10 de mayo de 1990, todos estos empresarios integraron dicha sociedad con sus respectivas esposas. Zuccolillo con Graciella Pappalardo; Wasmosy con Teresa Carrasco, y Arias con María Elvira Dos Santos. El artículo 5° de esa sociedad señala que la misma “tendrá por objetivo principal la transmisión televisiva, en circuito cerrado, de programas preparados y/o propalados desde el país o desde el extranjero… Podrá realizar –sin limitación– toda operación lícita comercial, industrial, inmobiliaria, agropecuaria o de cualquier orden que se relacione o no al principal objeto social, pero que fuera considerado beneficiosa para los intereses societarios”. A mediados del 2002, el gobierno de Luis González Macchi tambaleaba por efectos de la corrupción. ABC Color publicaba a diario calamidades insospechadas de funcionarios de menor rango y del propio Presidente de la República. Ese fue el momento en que apareció la información documentada, y censurada en todos los medios de comunicación, que Aldo Zuccolillo era socio de Wasmosy y una de las empresas compartidas era Telsat S.A. y la misma era presidida por Luis Raúl Menoccio.

Algunas transnacionales demandaron judicialmente en Paraguay a Telsat por piratear señales televisivas que se emitían por cable. ¿Eran piratas Zuccolillo y Wasmosy?

Paradójicamente, Aldo Zuccolillo, en su carácter de dirigente de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, dominada por los diarios norteamericanos, era por entonces uno de los principales promotores de la defensa de los derechos marcarios e intelectuales, en el marco del Consenso de Washington. El presidente de Telsat, Luis Raúl Menocchio, dirigía otras 20 empresas, satélites del primero, diseminadas por todo el país y cuando fue enjuiciada Telsat, sencillamente optó por esconderse y seguir con sus fiestas.

La justicia actuó con rapidez inusual por tratarse de la demanda de transnacionales norteamericanas. En ese ínterin ABC Color publicaba todo tipo de especulaciones en torno al “prófugo” Menocchio. Una de las publicaciones emblemáticas de la hipocresía tiranosáurica salió a luz el 24 de mayo del 2002, página 24, bajo el título a seis columnas: “El propio González Macchi habría, ‘coqueteado’ con Menocchio”.

En ningún párrafo de la crónica se hacía referencia que los fundadores de Telsat S.A. eran Aldo Zuccolillo y Juan Carlos Wasmosy. Ni siquiera se mencionó a Fernando Villalba como vicepresidente de Telsat, quien en ese momento se desempeñaba como viceministro de Industria y como tal aliado estratégico de la poderosa tabacalera transnacional, la British American Tobacco, BAT, que pagaba los servicios de Villalba, “por trabajos de inteligencia”, siendo éste funcionario público.

Piratería, anexo narcotráfico Abandonado por sus socios, aunque impune, Menocchio profundizó su adicción a la cocaína y organizaba de tanto en tanto fiestas orgiásticas que compartía con ciertos periodistas y empresarios de Asunción. Poco tiempo después, en agosto del 2004, Menocchio asesinó a un socio, el empresario Eduardo Maciel (56) y su secretaria Graciela Méndez (22). El primero fue ejecutado con dos tiros en la cabeza y otros tres en el tórax y la mujer con dos certeros disparos en el pecho. Al estilo de la mafia, el asesino sepultó a sus víctimas en sendos tambores sellados con cemento, los cuales fueron arrojados en los arrabales de Fernando de la Mora. Los tambores con los cadáveres embutidos fueron hallados por humildes vecinos de la mencionada ciudad, vecina a Asunción. La Policía, al seguir con las investigaciones, allanó algunas viviendas, entre ellas la del abogado Humberto Arévalos, donde descubrieron una camioneta Ford Explorer, chapa AGB 149, propiedad de Aldo Zuccolillo, la cual era utilizada por Menocchio.

El vehículo había sufrido tremendos impactos frontales. El trasfondo era el tráfico de drogas. Al parecer, los finados fueron testigos de un alije importante y hablaron demasiado. Los investigadores presumían por entonces que Menocchio trasladó a sus dos víctimas en el citado vehículo, propiedad del director propietario del diario ABC Color. ¿Estaba envuelto Zuccolillo en el tráfico de drogas?

Entre tanto, otro empresario, Gustavo Pérez, se apoderó de la mansión que utilizaba su socio Menocchio en el barrio Villa Morra de Asunción, según las crónicas periodísticas.

Luego de unas triquiñuelas jurídicas habituales en Paraguay, a través del abogado Paciello (h), la Justicia y la Fiscalía le dieron escapatoria a Menocchio. Se refugió en la Argentina, donde, en Corrientes, años después, otra persona fue asesinada por el ex socio de Zucolillo y ex presidente de Telsat. Allí, se descubrió que el asesino serial había sufrido una metamorfosis facial como consecuencia de una estilizada cirugía plástica. La justicia argentina, menos corrupta que la paraguaya, metió en la cárcel al aventurero criminal. En determinados pasajes de su declaración ante los jueces del vecino país, Menocchio mencionó que en Paraguay tenía socios muy poderosos, a los cuales nunca identificó. La prostituida justicia paraguaya solicitó la extradición de Menocchio, seguramente para darle protección y una nueva escapatoria. O quizás para una “quema de archivo”.

El nexo entre Zuccolillo y Menocchio quedaba al descubierto, una vez más, a través de la camioneta, y los lazos iban más allá de Telsat. Pero Zuccolillo no fue investigado por este hecho por la Fiscalía, ni por la Policía. Tan impune como se sintió siempre, ni siquiera habló del tema aunque sea a través de su diario ABC, tan locuaz cuando se trata del crimen ajeno.

Es que los poderosos en Paraguay, invariablemente, quedan impunes y no necesitan dar mayores explicaciones.
LAW

El ocaso de la autocracia turca

Hasta ahora Turquía ha vivido polarizada entre un nacionalismo laico, propio de los sectores urbanos más desarrollados, y un islamismo tradicional en el que se ha refugiado la población rural más desfavorecida. y con el afán de refundar la Turquía moderna, Erdogan, nuevo “padre de la patria” (Atatürk), trata de unir islamismo , nacionalismo y europeismo con su entrada en la UE. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi o AKP); a menudo denominado en Turquía Ak Parti”, ya que sus seguidores emplean el vocablo en turco Ak, (que significa blanco, limpio, o intachable para identificar a su partido), sería en teoría un partido conservador moderado, de tendencia demócrata-musulmán, a la imagen y semejanza de los partidos demócrata-cristianos europeos, no en vano es miembro observador del PPE desde 2005.

Pulso laicisimo-islamismo

La revuelta de la plaza de Taksim se habría convertido en el epicentro del pulso soterrado entre los seculares (liderados por el Partido Popular Republicano (CHP) y el Ejército (TSK) y los islamistas moderados, encabezados por el AKP y que ya ha sido bautizado como “ el otoño turco”. Mientras, Erdogan proseguiría con su estrategia de implementar el Estado Erdoganista, (socavando los pilares del Estado Secular que en 1923 implantó el Padre de la Turquía Moderna, Mustafa Kemal) y que se plasmarían en pinceladas como la implantación de la enseñanza del Corán en la escuela Primaria, restricciones a la libertad de expresión en forma de encarcelación de periodistas opositores, la polémica restricción de venta de alcohol y el anunciado despliegue de la policía en los campus y residencias universitarias que podría desencadenar un nuevo Mayo del 68. Sin embargo, Erdogan tendría como objetivo inequívoco la implementación del Estado Islamista-Erdoganista en el 2016, lo que supondría el finiquito del Estado Secular que en 1923 implantó el Padre de la Turquía Moderna, Mustafa Kemal, quien creía que “el secularismo y la europeización de Turquía eran los medios más aptos para transformar su país en una nación industrial moderna”, con lo que el kemalismo dejó como herencia una crisis de identidad en la sociedad turca, (europeizada pero no integrada en las instituciones europeas y musulmana pero extraña al mundo islámico). Turquía se habría convertido de facto en un régimen autocrático, especie de dictadura invisible sustentado en sólidas estrategias de cohesión (manipulación de masas), control de los medios de comunicación y represión social , síntomas evidentes de una deriva totalitaria que se se plasmaría en pinceladas como la implantación de la enseñanza del Corán en la escuela Primaria y las severas restricciones a la libertad de expresión en forma de cierre de medios de comunicación y encarcelación de periodistas opositores (según Reporteros sin Fronteras, Turquía ocuparía el puesto 149 en el Índice Mundial de Libertad de Prensa en el 2015).
Erdogan, peón inservible de EEUU y bestia negra de Putin

Erdogan se negó a participar en las sanciones occidentales contra Moscú y compró a China misiles de defensa antiaérea HQ-9 y manifestó su deseo de integrarse en la Nueva Ruta de la Seda permitiendo inversiones del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) por lo que Erdogan sería un obstáculo para el diseño de la nueva doctrina de EEUU. En efecto, la nueva doctrina geopolítica de Erdogan pretende dejar de gravitar en la órbita occidental y convertirse en potencia regional. Ello implica que la lealtad a los intereses anglo-judíos en Oriente Próximo estaría en entredicho debido al previsible apoyo de Erdogan a la facción palestina Hamas y a los Hermanos musulmanes y al consiguiente enfrentamiento con Israel y Egipto así como la guerra sin cuartel declarada contra el PPK kurdo y su aliado sirio el PYD que chocaría con la nueva estrategia geopolítica de EEUU para la zona pues la obsesión de Erdogan sería impedir el surgimiento de una autonomía kurda en Siria que sirva de plataforma al PKK por lo que el Congreso turco habría aprobado una ley que permite al Ejército turco (TSK) entrar en Siria e Irak para combatir a “grupos terroristas”, eufemismo bajo el que se englobarían no tanto el ISIS como el PKK y el PYD kurdo-sirio, aliado y hermano del PKK. La frontera turco-siria sería el paso natural de los grupos yihadistas para abastecerse de armamento y sufragar el mantenimiento de sus operaciones militares mediante la venta de petróleo a precios irrisorios, términos reconocidos por el general Wesley Clark quien según la televisión libanesa de Hezbolá (Almanar) reconoció que “Turquía apoya al autodenominado Estado Islámico (EI) aunque nunca lo reconocerá” pero los bombarderos rusos sobre los tanques petrolíferos del ISIS supondrían un misil en la línea de flotación de los pingües beneficios obtenidos por Turquía mediante la reventa del crudo exportado por los yihadistas.

La miopía política de Erdogan le habría llevado a planificar el derribo del caza ruso SU-24 en la creencia de que contaría con el respaldo inequívoco de la OTAN y de EEUU. y en el paroxismo de su paranoia geopolítica, Erdogan habría provocado el resurgimiento del contencioso armenio-azerí en forma de las primeras escaramuzas militares en la región del Alto Karabaj, (lo que de facto significa la ruptura del Tratado de Kars entre la URSS, Turquía, Georgia, Azerbaiyán y Armenia (1.921), con el que se ponía fin al enfrentamiento militar armenio-azerí de Nagorno Karabaj), convirtiéndose así Erdogan en la “la bestia negra” de un Putin que esperará pacientemente el momento de tomarse su venganza. Ello, aunado con el chantaje económico a la UE en el tema de los refugiados terminará convirtiendo a Erdogan en un paria internacional y un aliado inseguro para EEUU tras dejado Erdogan de ser un peón útil y fiable para EEUU.

Por su parte, la Administración Obama estaría estudiando implementar el llamado Plan Biden-Gelb, aprobado por el Senado de EEUU en el 2007 y rechazado por Condolezza Rice, Secretaria de Estado con George W. Bush, que preveía la instauración en Irak de un sistema federal con el fin de evitar el colapso en el país tras la retirada de las tropas estadounidenses y proponía separar Irak en entidades kurdas, chiíes y sunitas, bajo un gobierno federal en Bagdad encargado del cuidado de las fronteras y de la administración de los ingresos por el petróleo. Así, tendríamos el Kurdistán Libre presidido por Masoud Barzani con capital en Kirkust y que incluiría zonas anexionadas aprovechando el vacío de poder dejado por el Ejército iraquí como Sinkar o Rabia en la provincia de Ninive, Kirkuk y Diyala así como todas las ciudades de etnia kurda de Siria liberadas por la insurgencia kurda del PYD sirio (región autónoma de Rojava) y el sudeste de Turquía controlado por el PKK. El nuevo Kurdistán contará con las bendiciones de EEUU y dispondrá de autonomía financiera al poseer el 20% de las explotaciones del total del crudo iraquí con la “conditio sine qua non” de abastecer a Turquía, Israel y Europa Oriental del petróleo kurdo a través del oleoducto de Kirkust que desemboca en el puerto turco de Ceyhan.
La veleidad del destino habría logrado pues que dos enemigos irreconciliables como Erdogan y Al Assad se conviertan en obstáculos insalvables para el diseño de la nueva cartografía del Oriente Próximo, por lo que no es descartable que EEUU y Rusia lleguen a un acuerdo que implique sacrificarlos en aras de lograr la pacificación de los avisperos sirios e iraquíes, (previo desalojo de las tropas del ISIS que extenderán sus tentáculos hacia Libia). Dicha tarea será completada con la intervención de fuerzas especiales de la OTAN en Libia previa formación de un Gobierno de Unidad consensuado entre el Parlamento de Trípoli (Bando del Oeste) y el de Tobrouk (Bando del Este), para limpiar el territorio de los yihadistas del ISIS desplazados desde Siria e Irak y así conformar un anillo de seguridad que evite las oleadas de refugiados hacia Italia y la posibilidad de acciones terroristas del ISIS en suelo europeo.

El TSK asume el protagonismo

El Ejército turco (TSK) desempeña un importante papel político en la sombra, puesto que se consideran los guardianes de la naturaleza secular y unitaria de la República siguiendo los postulados kemalistas y los partidos políticos juzgados como anti-seculares o separatistas por el Poder Judicial Turco (a instancias del estamento militar), pueden ser declarados ilegales. Ya en vísperas de la elección de Abdullah Gül como Presidente de Turquía ( agosto del 2007), las Fuerzas Armadas afirmaron que “intervendrán decisivamente en la defensa del laicismo ante los esfuerzos de determinados círculos de socavar los valores fundamentales de la república que han aumentado claramente en tiempos recientes”, advertencia próxima a la retórica del Golpe Militar de 1.980 y que podría extrapolarse a la situación política actual caracterizada por la inestabilidad política, las masacres de Diyarbakir, Suruq y Ankara contra la población kurda y la guerra declarada contra el PKK. En los últimos años , Erdogan ha asestado varios golpes a la cúpula militar turca, del que sería paradigma la decisión de Erdogan de relegar de su cargo a tres oficiales de alto rango acusados de formar parte de la trama “Ergenekon”, una agrupación ultra-nacionalista compuesta por militares y activistas de marcado carácter laicista, pero también por segmentos de la esfera política, mediática, intelectual y educativa del país, cuyo supuesto cometido habría sido deponer al actual ejecutivo islamista de Erdogan.
Ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE (al posponer “sine die” la incorporación de Turquía miembro de pleno de derecho de la UE), la suerte de Erdogan ya estaría decidida por el Pentágono por lo que a pesar del intento fallido de asonada militar en Ankara y Estambul, el ejército turco (TSK) protagonizará un nuevo golpe “virtual” o “posmoderno” que acabará con el mandato de Erdogan, (rememorando el ‘golpe blando’ de 1997, cuando los generales kemalistas arrebataron el poder al Gobierno del presidente Necmettin Erbakanpor, quien lideraba una coalición islamista). Dicho golpe contará con las bendiciones de Washington al haber dejado Erdogan de ser un peón útil para EEUU, pues la nueva estrategia geopolítica del Pentágono se basará en la implementación de “golpes virtuales o postmodernos“ en los países de la zona (Egipto) con el objetivo de sustituir a los regímenes islamistas surgidos de las urnas por regímenes militares presidencialistas en el marco del nuevo escenario geopolítico mundial surgido tras el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU y Rusia, quedando Siria y Turquía como portaaviones continentales de Rusia y EEUU respectivamente.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ- Analista

Desde Uruguay: Tiranosaurio de la Calle Yegros contra las cuerdas

El viejo emperador del monopolio mediático reaccionario de Paraguay, Aldo Zucolillo, sufre una embestida política sin precedentes que lo pone contra las cuerdas

POr Luis Agüero Wagner
http://www.diariosigloxxi.com/firmas/luisaguerowagner

Zucolillo es un enemigo de la sociedad, me dijo en un encuentro casual mi amigo Ricardo de la Vega, poeta comprometido con la realidad social del Paraguay. Precisamente De la Vega dedicó al tiranosaurio de la calle Yegros unos versos magistrales, definiéndolo como alguien a quien nunca el pudor ensombreció la frente.

La historia de su diario ABC color, ciertamente, está marcada por la historia de sus desvergonzados intereses empresariales y crematísticos, tanto como por el sesgo ideológico que impone a sus publicaciones. Y la mayoría de las veces esos intereses han contravenido la conveniencia de las mayorías.

Hoy no puede hacer más que llorar sobre la influencia y credibilidad perdida, dado que sus campañas periodísticas y editoriales han perdido tanto prestigio que ni siquiera puede evitar el allanamiento de su domicilio. Paralelamente, sus argumentos para acusar a las autoridades han dejado de ser inapelables, al punto que hoy los políticos corruptos se defienden usando como prueba de su inocencia los ataques de ABC.

Peor aún, los políticos que lo enfrentan ganan predicamento político y apoyo popular de sus bases, fortaleciendo sus posicionamientos.

Es difícil decir cuándo empezó el derrumbe de la credibilidad del Hearst paraguayo, pero una ruptura profunda con sus lectores se dio cuando intentó convencerlos de que un vicepresidente paraguayo estaba muerto antes de ser asesinado. Según Zucolillo, el asesinato del vicepresidente Luis Maria Argaña en 1999 había sido un montaje, e insistió en ello por años para blanquear a sus allegados.

Décadas atrás, había reprochado al presidente de Estados Unidos Jimmy Carter por promover el respeto a los Derechos Humanos, argumentando que por residir en Washington, le resultaba fácil pontificar sobre las dictaduras genocidas pues estaba lejos del problema. Por aquellos años, era un entusiasta benefactor del Centro de Detenciones y torturas de la dictadura de Stroessner, pues contribuía con fuertes sumas al funcionamiento de “La Técnica”, según consta en documentos hallados en los Archivos del Terror.

Zucolillo también se solidarizaba por entonces con las dictaduras de Videla y Pinochet, y llegaría a ser socio de Massera en más de una empresa.

En el mismo Senado de la República del Paraguay, en varias oportunidades fue acusado de asesino, y de emprender campañas deshonrosas que convirtieron a su diario en una vergüenza para la ética periodística nacional.

Aun así, el lavado de cerebro al cual sometió por décadas a una parte importante de la sociedad paraguaya, sumado a su gran influencia en el mundo financiero y empresarial, hicieron que pueda conservar parte de su poder otrora omnímodo, hasta el día de hoy.

El senador Víctor Bogado lo acusa de hacerlo seguir con sus cronistas, que se encuentran conectados a una perversa red policíaca y fiscal que manipula mediáticamente para desprestigiar a quien osa enfrentarlo, y me consta que ello es verdad. Zucolillo logró montar un aparato mediático parapolicial y paramilitar del que no estuvo a salvo ningún ciudadano.

Hace pocos meses logró manipular a un cronista de un canal de TV, que llegó transportado en un móvil de su diario, para intentar desprestigiarme en un enredo provocado con policías que por lo general o son incompetentes o son corruptos, o ambas cosas en el mismo día. Y todo porque me encontraba en compañía de la hija de un presidente de la Corte Suprema con cuya familia mantuvo un enconado enfrentamiento.

Hoy sus acusaciones solo pueden producir hilaridad, en medio de la bancarrota moral y periodística en la cual se encuentra su diario, y que es de público conocimiento. Más le valdría usar su diario para defenderse de acusaciones vergonzosas y repulsivas, como la de mantener en cautiverio de manera ilegal a especies en peligro de extinción, usar sus medios para eliminar a la competencia en materia de telecomunicaciones, o pagar exorbitantes sobornos para beneficiar a su firma Personal.

Con más razón ahora que está sufriendo en carne propia la infidelidad dentro del monopolio mediático que creyó forjado con “unidad granítica”, y que el poder se encuentra desmantelando su andamiaje de jueces y fiscales serviles, cuya agenda estaba acostumbrado a marcar.

La natural pérdida de reflejos, ha llevado al tiranosaurio de la calle Yegros a pensar que el poder arrojaría a los leones a aquellos que seleccionaba como presa, de tal suerte que pueda aniquilarlos individualmente como a bestias indefensas. Craso error.

A la sociedad paraguaya, le queda el consuelo de que su enemigo público número uno se está cavando su propia fosa, autodestruyéndose por sus propios errores de cálculos. Lo decía un antiguo proverbio árabe: Siéntate en el umbral de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo. LAW

Argentina: “Estamos mal pero vamos bien” y la curva invertida

Parte 1ª

Los tipos de interés que ofrecen los títulos que emite el Banco Central permiten anticipar la visión de los funcionarios sobre el modo en el que ellos esperan que se vayan a comportar los precios. ¿Qué es la curva de rendimientos y por qué refleja la expectativa de los inversores? El Banco Central está preocupado por una apreciación del peso, que puede agudizarse con el blanqueo y el regreso del crédito externo. Pero quiere evitar la fórmula de comprar dólares por la vía de volcar pesos al mercado, por temor a generar inflación. Australia podría brindar un esquema alternativo. Ahora otra vez el billete verde vuelve a subir. De nuevo, es tema de conversación entre los inversores, los analistas, empresarios y hasta se roba unos minutos de las charlas entre amigos. ¿El alza se debe a cuestiones transitorias o hay de fondo un cambio de tendencia? Razones del tremendo repunte (11%) en 5 días.

Los expertos en temas financieros suelen mirar la famosa “curva de rendimientos” de los bonos antes de brindarles alguna recomendación a los inversores. Hacen referencia a ella a la hora de justificar por qué conviene apostar a un título y, quienes escuchan, se quedan en ascuas al no saber muy bien qué significa esta expresión. Sin embargo, entender lo que representa es mucho más sencillo de lo que parece. El sentido común indica que cuanto más elevado es el riesgo, mayor debe ser la tasa que tiene que ofrecer una inversión. Del mismo modo, cuanto más largo es el plazo, el interés que otorga tiene que ser más elevado (porque el riesgo asociado se incrementa). La curva de rendimiento de los bonos grafica precisamente eso. Este simple y básico concepto. Cada punto de la línea se asocia a la tasa que ofrece un determinado título en función de su plazo de vencimiento. En condiciones normales, dicha curva sería del tipo “A”. Lo que hace esta línea es sencillamente ir relacionando el tiempo que falta hasta la cancelación con el rendimiento ofrecido. Pero, además, brinda una lectura adicional y muy importante: deja entrever las expectativas que tienen los inversores sobre la evolución futura de la economía.

Cuando: 1. La curva muestra una pendiente en ascenso (positiva), la situación del mercado es catalogada como “normal”. Es decir, está asociada a una expectativa favorable. Los bonos más largos rinden más porque el riesgo es mayor. Cuanto más empinada (hacia arriba) es, más se paga por el largo plazo y menos por el corto. 2. En cambio, cuando la curva tiene pendiente en descenso (negativa o invertida), implica que los inversores sienten más temor por el corto plazo que por el largo. En consecuencia, los títulos más cercanos son los que mayor renta ofrecen. Cuanto más empinada (hacia abajo) es, mayor es el riesgo por el “aquí y ahora” que por el mañana. ¿Cuándo puede darse este último y “anormal” caso? Precisamente cuando el mercado percibe que el panorama a corto plazo es más complicado (riesgoso) que el de largo. En términos climáticos, interpretan que tendrán que soportar una fuerte tormenta hoy pero que mañana estará despejado. La curva de bonos se invirtió, por ejemplo, en algunos días de la última etapa del gobierno de Cristina Fernández: los inversores exigían una tasa mayor a corto plazo entendiendo que luego, con un nuevo gobierno, se resolverían muchos de los problemas (en especial, el de los holdout). “Una curva de rendimientos con pendiente positiva es fundamental para dar cumplimiento a la primera regla en el mundo de las finanzas, que es que el mayor riesgo debe ser recompensado con un mayor rendimiento”, apunta Darío Epstein, de Research for Traders.

La curva de rendimientos, es el otro aspecto importante de la curva es que deja de manifiesto las expectativas de los inversores. En la medida en que un título es muy demandado, entonces no necesita pagar un premio (tasa) muy alto. Traducido a lenguaje financiero: su precio sube y su rendimiento baja. La curva se “construye” principalmente para los bonos que emite el Gobierno. Esto, a raíz de la amplia gama de vencimientos y, lo que es fundamental, ya que se negocian libremente en los mercados secundarios. “Su relevancia radica en que ayuda a comprender hacia dónde se dirigen las tasas de interés”, sostiene el economista Carlos Cano, lo que da una idea de cómo está percibiendo el mercado la economía de corto y mediano plazo (es decir, si estará fuerte o débil). En algunos casos, permite identificar oportunidades de inversión, apostando a bonos cuyos precios no están acordes (o alineados) con el rendimiento que ofrecen en base a su potencial. Títulos “Made in Argentina”. La curva de los bonos soberanos argentinos -tanto en pesos como en dólares- hoy día se presenta como “normal”: a medida que se alejan la fechas de vencimiento, las tasas de interés resultan más elevadas. Así, por ejemplo: El Global 2017 está pagando cerca del 4%. El Bonar 2020, un 5,2%. El Bonar 2024, un 6,2%. El Discount al 2033, un 7,1%. El Par (vence en 2038), un 7,5%.

Curva invertida: Un ejemplo de curva invertida lo daban los bonos griegos, cuando ese país parecía encaminarse decididamente a un default. Tal es así que los de muy corto plazo (menos de dos años) ofrecían rentas siderales, mientras que los largos preanunciaban que la crisis se superaría en algún momento. En el plano doméstico, resulta interesante observar los rendimientos de los títulos Lebac, que emite el Banco Central. En su lucha contra la inflación, la entidad concentra su artillería en el corto plazo, proponiendo tasas descendentes como señal al mercado de que espera que la inflación sea menor en el futuro. La evolución de la política de tasas de interés que viene llevando a cabo Federico Sturzenegger podría enmarcarse dentro de lo que se denomina de “sintonía fina”. No obstante, hubo momentos en los que apeló a la “brocha gorda”, habida cuenta de ciertas decisiones que tomó y que lo llevaron de inmediato a tener que efectuar fuertes correcciones. El siguiente gráfico es muy ilustrativo, ya que toma en cuenta cuatro momentos clave: a.-En diciembre pasado, cuando la tasa de corto plazo era del 38% y descendía levemente hasta el 35% para vencimientos largos (252 días). b. A las pocas semanas, el BCRA redujo todos los rendimientos en forma sustancial –unos siete puntos porcentuales-, decisión que repercutió negativamente en el logro de sus objetivos. c. En abril, ante el fuerte avance de los precios, dispuso una violenta suba para el lapso más corto (38%). En ese momento la curva mostró su mayor pendiente negativa. d. Luego la tasa comenzó a bajar gradualmente, para llegar al 33,25% actual a 35 días y al 28%a 252 días.

¿Qué se está viendo hoy día? Que la curva se asemeja a la vigente en febrero pasado, siendo mucho más plana que la observada en abril. Para varios analistas de la city porteña, esto estaría indicando que el proceso de bajas de los tipos de interés estaría llegando a su fin. Por otro lado, la curva actual luce bastante acorde con el objetivo principal del BCRA, que es bajar la inflación. En tal sentido, cabe recordar que la tasa tiene tres componentes fundamentales: a. El que remunera el ahorro. b. El que compensa el riesgo, y c. El que compensa la devaluación esperada. En base a estos factores, se entiende con más claridad por qué la curva de rendimientos es negativa y, además, marcadamente pronunciada. Para el mediano plazo, las tasas rondan el 30% anual, cifra que resulta compatible con la idea de una inflación minorista que no supere el 2% mensual hacia fines de año (tarea muy difícil por lo que está sucediendo hoy). “De continuar con la actual política monetaria, la inflación va a bajar”, afirman desde la consultora Economía y Regiones, si bien señalan que “no hay que ponerse ansiosos”. Sus analistas añaden que el aumento de los precios no es algo que puede contraerse en lo inmediato, ya que requiere de procesos que demoran varios meses.

“Hay que pensar en una tasa de interés positiva en términos reales, de alrededor de unos 4 puntos porcentuales. Es decir, por arriba de la inflación”, afirman desde E&R. Bajo este supuesto, probablemente se ubique alrededor del 30% anual hacia fin de año. Al mismo tiempo, es de prever que el Banco Central busque de a poco ir alargando la vida promedio de estos títulos. De este modo, se reforzaría la idea de ir reduciendo la pendiente negativa, aplanando aún más la curva de rendimientos. Por caso, puede descartarse que: La entidad baje un poco la tasa de corto (35 días). Suba la de mediano plazo (63 y 98 días). Deje inalterada las que van de los 119 a los 252 días. Por lo pronto, el mercado espera que no se repitan los errores de principios de año, habida cuenta de que una baja abrupta de los rendimientos de las Lebac puede incentivar la no renovación de las Letras, con la consiguiente emisión de pesos. “Para que la tasa pueda bajar y acompañar un descenso de la inflación, resulta necesario descomprimir la mochila financiera de las Lebac”, agregan desde Economía & Regiones. Esto, para no tener que convalidar una alta tasa para minimizar el riesgo de una caída en alguna de sus licitaciones. Para cumplir con este objetivo, no son pocos los analistas que recomiendan que los funcionarios “canjeen” buena parte de las Lebacs por bonos de largo plazo y, si fuera posible, en moneda extranjera. En tal caso, las Letras del Tesoro serían las elegidas para eliminar su riesgo potencial y mejorar las expectativas.

Cuando los Gobiernos se encuentran en encrucijadas complicadas, la inspiración puede llegar de los lugares menos pensados. De Australia, por ejemplo, cuya política cambiaria está siendo estudiada minuciosamente por el Banco Central para ser aplicada como el modelo a seguir para la economía argentina (?). En un contexto en el que la preocupación vuelve a ser -como tantas otras veces- incurrir nuevamente en atraso cambiario, la búsqueda de modelos alternativos se ha transformado en una de las ocupaciones principales de los funcionarios. Por lo pronto, Federico Sturzenegger tiene la clara determinación de no repetir la experiencia de su antecesor, Martín Redrado. Recuerda que en la primera etapa kirchnerista se sostenía la cotización por la vía de volcar pesos al mercado. Al actual titular del Banco Central le encanta el “modelo australiano” y está dispuesto a seguir sus enseñanzas. De hecho, no es la primera vez que ese país aparece en los radares de los funcionarios públicos. Cada tanto, la aspiración de los gobernantes por poner a la economía argentina en la misma escala que la de la nación oceánica se hace pública. Ese deseo, incluso, mereció que el economista Pablo Gerchunoff -ex secretario de Programación Económica en tiempos de José Luis Machinea como ministro- le dedicara un libro.

Ambos países tienen algunos puntos en común: diversidad climática, baja densidad poblacional y enormes recursos naturales. Sin embargo, en lo que se refiere a sus economías, los caminos han sido muy divergentes. Dicho de una manera llana: a ellos les va mejor. Mucho mejor. El producto bruto más que duplica el argentino y el PBI por habitante es cinco veces superior. No hay una única respuesta para explicar semejante desventaja en contra de la Argentina. Un aspecto que aparece como el más mencionado por los investigadores es la diferencia en el funcionamiento institucional, mucho más estable y creíble a favor de Australia, algo que contrasta con la siempre volátil política de la Argentina. En la comparación, explica Gerchunoff, también jugó a favor de ese país la mayor demanda japonesa. ¡A contramano de los vecinos! En las charlas con economistas y funcionarios, Sturzenegger suele poner a la economía australiana como el ejemplo a seguir. Esto, por considerar que fue uno de los países que logró con éxito sortear la trampa de la apreciación cambiaria cuando todos sus vecinos fueron víctimas de una burbuja. Asegura que la economía de ese país cambió a partir de 1983, cuando puso en marcha una profunda reforma, con algunas semejanzas a lo que más tarde ocurrió en la Argentina durante el menemismo.

“En 1983, en Australia, la inflación era del 17%; el desempleo, del 10%; el crecimiento, de 2% negativo; los déficit de cuenta corriente y el fiscal habían subido a niveles récord, insostenibles”, rememora la ex embajadora Patricia Holmes. El encargado de poner en marcha ese año las reformas fue el entonces flamante gobierno de centroizquierda, encabezado por un sindicalista: Bob Hawke. Los principales cambios incluyeron: Una reforma comercial. Cambios en el esquema tributario (más base impositiva, menos tasas) Una férrea reglamentación de defensa de la competencia. No obstante, la modificación más sustancial fue el tipo de cambio, que pasó a ser flotante. Y esta decisión le abrió al país las puertas a otras transformaciones de fondo que fueron sucediendo. Según afirma el propio Sturzenegger, la determinación de mantener una flotación de su moneda le permitió, entre otras cosas, surfear sin mayores problemas la crisis que en 1997sacudió a los tigres y “tigrecitos” asiáticos, que luego se expandiera a Rusia y Brasil. “Ese año, Australia se graduó, porque se convenció de que para crecer de manera sostenida era necesario manejarse con un tipo de cambio flotante, sin atarse a un nivel del dólar para contener la inflación”, explica. Su convencimiento es tal que personalmente se ocupa de transmitirle a su equipo que Oceanía es “un faro”. De hecho, fue Nueva Zelanda quien propició, en 1990 y por primera vez, las metas de inflación, la regla que guía a Sturzenegger. Claro que tanto este sistema para controlar los precios como el régimen de flotación cambiaria no resultan suficientes cuando hay un ingreso masivo de capitales que presiona hacia abajo la cotización del dólar.

De hecho, esto fue lo que le ocurrió en la última década a los países latinoamericanos, que vieron apreciarse sus monedas hasta que -con la reversión del flujo- debieron devaluar. En el caso australiano, la elección de una política cambiaria estuvo acompañada de otras medidas estructurales, vinculadas con la determinación de abrir la economía. Esto ayudó a que el flujo de divisas entrante se viera atenuado por una fuerte salida de dólares para pagar importaciones, de manera que no se presionó a una excesiva apreciación de la moneda local. Consultado, un miembro del equipo económico afirma: “Australia es un caso muy interesante, porque la flotación le permitió abrirse al mundo sin los traumas que sí sufrió la Argentina cuando quiso hacerlo, ya sea con tipo de cambio fijo (convertibilidad) o similar (tablita)”. “En nuestro país padecemos que se asocie “apertura” a un mayor nivel de desempleo, en gran parte por culpa de esas experiencias”, prosigue. La visión de Sturzenegger es que a la Argentina le falta convencerse de lo mismo. El funcionario considera que el país sucumbió cada vez que utilizó el tipo de cambio como ancla de otras variables. La última vez fue a finales de 2015, cuando se vio obligado a devaluar en medio del cepo cambiario y de una fuga de capitales masiva y permanente.

Sturzenegger está convencido de que la salida de la crisis “esta vez no será por el camino más fácil, porque ese atajo termina mal”. Más aun, está decidido a mover las fichas para que, una vez que se hayan ordenado las variables tras la devaluación de diciembre, la economía muestre signos de crecimiento robusto y a largo plazo. ¡Pulseando con los “fondos golondrinas”! Por ahora, el titular del BCRA trata de imponer su modelo de flotación “sucia” –con intervenciones esporádicas en el mercado- en medio de las urgencias. ¿Cuáles son dichas urgencias? La primera de ellas, la emisión de dinero para cumplir con los contratos de futuros, herencia del kirchnerismo. La segunda, hacer frente a la llegada de capitales especulativos, tentados por las elevadas tasas de interés en pesos. Para desalentar esa oleada, Sturzenegger viene tomando diversas medidas. Entre ellas: 1. La reducción de los tipos de interés de corto plazo de las Lebac. 2. La mayor apertura de las ventanillas para el retiro de dólares (elevó el tope mensual de u$s2 millones a u$s5 millones). 3. La prohibición de que los títulos Lebac puedan ser negociados en el extranjero. Sturzenegger cree que el ordenamiento del mercado le llevará buena parte de este año. Al menos hasta que, hacia el último trimestre, pueda demostrar una desaceleración notable de la inflación. A partir de ahí, será el tiempo de encaminar el trabajo hacia el modelo que más le gusta a la primera plana del Banco Central: Australia.

El propio Sturzenegger resalta cómo un tipo de cambio flotante le ha permitido a ese país abrirse al mundo, sin que ello necesariamente implique pérdidas de empleo ni caída en los salarios. De hecho, tras una visita que hizo a esa nación, destaca que las remuneraciones en la industria han crecido en términos reales y que ya no sólo le vende al mundo productos primarios. También, hoy día es uno de los mayores exportadores de servicios educativos. “¿Van a abrir la economía?”, preguntamos a un miembro del equipo económico. “No decimos eso porque se trata de una decisión política que excede al gabinete económico (?). Lo que sí podemos asegurar es que la apertura es la que explica el éxito australiano”, responde. También el FMI llevó a cabo una investigación muy detallada sobre el éxito del país oceánico. “Fue exitoso en su estrategia de flotación cambiaria. Logró moderar la salida de capitales en los ‘90 mientras los demás territorios de la región sufrían ese fenómeno”, escribió un equipo liderado por la economista Hali Edison. Ese “paper” del FMI, que le da luz verde y entusiasma aún más a Sturzenegger, da cuenta de que durante los primeros 20 años del modelo australiano (1983 a 2003) la Reserva Federal de esa nación intervino dos veces por semana. Consigna además que siete de cada diez intervenciones fueron para comprar divisas y defender un tipo de cambio competitivo, que le permitiera sostener el nivel de exportaciones aun en momentos de crisis.

Sturzenegger está convencido de que la Argentina tendrá, con el paso del tiempo, muchas más chances de defenderse si persiste en la idea de un tipo de cambio flexible. ¡Colombia se suma a la lista! El titular del BCRA junto con su equipo observan muy de cerca también lo sucedido en Colombia. Este país: Es dependiente casi exclusivamente del petróleo, que explica el 80% de sus exportaciones. Tras la brusca caída en el precio del barril, se vio forzado a devaluar su moneda. En los últimos dos años, el dólar subió nada menos que 70% pero la inflación apenas un 11%. El Producto Bruto, pese a las enormes dificultades, registró un crecimiento del 3,1%. Es decir, el modelo cambiario y monetario se adaptó a la perfección a un factor exógeno negativo como fue la caída en el precio de su principal materia prima. Así, la economía quedó a salvo de semejante cimbronazo. Por lo pronto, la lectura que hace Sturzenegger es que a las actuales autoridades les queda “un arduo trabajo por delante. Pero apuntamos a una macro que sirva para generar empleo a largo plazo. No queremos transitar un camino facilista y de corto alcance”.

Por ahora, la inflación: Actualmente, el foco está puesto en lograr la tan mentada baja de la inflación. Pero no de cualquier manera. Está a la vista la relevancia que el Banco Central le otorga al plan monetario para domar la suba de precios. El funcionario, ante su equipo, insiste con la misma postura cuando identifica el escenario para el futuro. Le dice que no hay que “caer en la trampa” de utilizar al dólar como ancla de las expectativas inflacionarias. Sturzenegger vuelve una y otra vez sobre los mismos argumentos. Es más: está dispuesto a “bancar” esta etapa recesiva del ciclo económico siempre y cuando al final del túnel se perciba la luz que indique la salida de la crisis. Esa luz tiene identificación: la baja de la inflación. El funcionario ya hizo público su expectativa del 1,5% para septiembre. Lo reivindica ante su equipo. “Ganaremos credibilidad”, se entusiasma. Espera confiado el último trimestre del año. Un índice de precios sensiblemente más bajo ayudará a revertir las expectativas de los consumidores e inversores. Y que ése será el inicio para la reversión del ciclo. Observando que ya existen indicios ciertos de desaceleración inflacionaria (por los datos que aparecen en las provincias de San Luis y en Córdoba, por ejemplo), en el BCRA creen que la actividad económica se robustecerá hacia finales de este año. Los denominados “brotes verdes” empezarán a notarse pronto, prometen.

Buenos Aires, 27 de junio de 2016.

Parte 2ª

Ahora otra vez el billete verde vuelve a subir. De nuevo, es tema de conversación entre los inversores, los analistas, empresarios y hasta se roba unos minutos de las charlas entre amigos. ¿El alza se debe a cuestiones transitorias o hay de fondo un cambio de tendencia? Razones del tremendo repunte (11%) en 5 días. El sector más ortodoxo del gremio de los analistas cree que el Gobierno se equivoca al tratar de combatir la suba de precios mediante una contracción monetaria, cuando el origen del problema es fiscal. Creen que la “reparación histórica” a jubilados agravará problemas y que subirá el desempleo. El plan de exteriorización de capitales del Gobierno apunta a financiar esa “reparación histórica” a jubilados. La iniciativa elevará el costo del sistema a un nivel del 13% del PBI, cifra que marcará un récord mundial. Expertos advierten sobre los riesgos que esto conlleva de cara al futuro y proponen un sistema jubilatorio “sustentable” que ya sabemos que significa.

La economía argentina es así. Hasta hace menos de dos semanas, la preocupación generalizada era la vuelta del atraso cambiario. Sobre todo porque el mercado percibía que el Banco Central no encontraba la fórmula para evitar el desplome del dólar pese a que compraba billetes. Sin embargo, en unas pocas jornadas, la situación no sólo cambió (desde el 14 de junio a la fecha el mayorista recuperó casi 13%), sino que ya empiezan a escucharse voces nerviosas sobre si se viene una nueva escapada. Tanto, que el dato del viernes 24/06 -al cierre de una semana agitada- era que un banco estatal había salido a vender u$s 130 millones, en un claro intento por frenar a la cotización y evitar que tocara los $15. Esta actitud marca un claro contraste con respecto a lo que venía ocurriendo en las últimas semanas. En ese entonces, el Banco Central -alarmado porque la divisa bajaba a un mínimo de $13,75- no vaciló en retirar dólares de la plaza cambiaria hasta totalizar una compra acumulada de u$s 2.077 millones en un mes. Es decir, lo que se percibió no fue una situación típica de volatilidad, sino un verdadero cambio de tendencia. Algo así como una señal de que la “siesta” de la que el billete verde ha venido disfrutando desde hace tres meses ya estaba llegando a su fin. El tema quedó en claro el último jueves 23/06, cuando el mayorista trepó 38 centavos, un salto que no registraba desde mediados de marzo.

Una jornada después, ayudado por un oscuro contexto mundial tras la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, repuntó otros 48 centavos, para ubicarse en los actuales $15,03. ¿Qué pasó? En parte, lo ocurrido es un efecto buscado deliberadamente. Por más que Federico Sturzenegger afirme que el tipo de cambio lo tiene sin cuidado -y que el único criterio que lo estimula a mover las tasas de interés es su lucha contra la inflación- todos los operadores interpretaron que había algo más que eso. Más bien, la acelerada baja de tasas de las Lebacs (desde 38% al 31,5%) no parecía ser consecuencia de un fuerte descenso del índice inflacionario, sino producto de la necesidad frenar la caída del billete verde a partir de alentar una mayor demanda. Todo indica que con la última baja del martes pasado, finalmente se llegó a un nivel tal en el que los inversores reaccionaron y empezaron a salir de las colocaciones en pesos para volver a dolarizar sus carteras. En números: 1º. Si se realiza una licitación en moneda nacional, como es el caso de las Lebac a 180 días (todo el segundo semestre), se obtiene una ganancia cercana al 15% en ese lapso (28,7% anual). 2º. En tanto, según las últimas negociaciones del mercado de futuros de Rosario (Rofex), se prevé que la divisa estadounidense cotizará a $16,70 hacia fines de diciembre. 3º. En consecuencia, esto implicaría un alza del 10,5%, en caso de haber comprado el viernes estos contratos. 4º. Sin embargo, aquellos ahorristas que adquirieron estos contratos hace apenas diez días (con dólar a $13,75), estarían obteniendo ahora el doble de rentabilidad: 21%. En resumen, con este doble accionar (salir a comprar billetes verdes y bajar la tasa para instrumentos en pesos) Sturzenegger forzó lo que en cierta forma buscaba: “despertar” al dólar. De este modo, apunta a evitar un mayor y peligroso atraso cambiario que genera una importante pérdida de competitividad en muchas economías regionales.

¿Qué pasó ahora? Si bien es cierto que la baja de tasas se venía produciendo desde un par de meses atrás, también es verdad que el cambio de tendencia no dejó de ser una sorpresa. Esto, a raíz de que no había certeza sobre cuál iba a ser el momento en el que el mercado se convencería de que había que dar por terminada la fase de “plata dulce” que propiciaban las Lebacs. Los expertos señalan que, además, hubo otros factores que influyeron para esta suba: 1. Los exportadores bajaron sensiblemente la liquidación de divisas, especulando con que, “aguantando un poco”, podrían obtener una mejor cotización. Lo de siempre, si creen que el billete verde quedó atrasado y tiene chances de repuntar, entonces “encanutan”. 2. En la licitación semanal de Lebacs del martes pasado, el BCRA debió inyectar un gran volumen de pesos al mercado. Concretamente, unos $ 31.000 millones, para cubrir los vencimientos de ese día. Este mayor efectivo disponible propició la suba en la demanda de divisas estadounidenses. 3. El Banco Central elevó de 10% a 15% el techo de dólares que pueden tener los bancos en cartera. Con esta decisión, apuntó a elevar la demanda y así frenar la caída que venía experimentando. 4. Los bancos oficiaron de grandes compradores en las últimas jornadas. Esto, para dolarizar sus carteras y también ante la necesidad de cumplir con sus compromisos de pagos al exterior de fin de mes. Y 5. La proximidad de las vacaciones de invierno también incrementa la demanda minorista. En resumen, se combinaron cuestiones estacionales con típicas correcciones de oferta y demanda: mayores requerimientos de bancos frente a menores liquidaciones de los agroexportadores.
¿Dólar a futuro? Lo que no está tan claro es si este nuevo “dólar despierto” debe ser interpretado como una situación pasajera o como un cambio firme de tendencia. A favor de la primera opción juega el ingreso de capitales, que ya empezó a dejar su sello con la política de endeudamiento de empresas privadas y gobiernos provinciales. Además, claro, del resultado del blanqueo por venir. Pero también están quienes apuntan a que un precio en torno de los $14 no era sostenible desde el punto de vista económico y que el mercado estaba esperando una corrección. Por lo pronto, una de las señales que indican los pasos que tomarán las autoridades ha sido la reacción del Gobierno del viernes24/06. Si bien antes el Banco Central se sentía incómodo con una cotización por debajo de los $14, también se notó una preocupación cuando superó los $15. “Un banco oficial tuvo que vender unos u$s 130 millones para contener la escalada de la divisa”, menciona Fernando Izzo, operador de ABC Cambios. Esa actitud parece convalidar una política de una “banda de flotación” informal, en la que Sturzenegger interviene cuando percibe que la divisa se acerca demasiado a uno de los extremos. “El Banco Central tratará de mantener la referencia por debajo de los $15 en los próximos días”, pronostica Gabriel Caamaño Gómez, economista de la Consultora Ledesma. En su interpretación, no quiere que suba a un nivel cercano a los $16 ahora. Tampoco que se mueva muy bruscamente, ya que eso podría generar una corrida, lo cual lo forzaría a dar marcha atrás con su política de baja de tasas. “De hecho, eso es lo que ya le pasó en los meses del verano”, argumenta Caamaño Gómez.

Para el economista Gastón Rossi, no cabe duda sobre cómo interpretar el momento: la suba actual es una buena noticia. “Había una situación de atraso cambiario fuerte y las últimas señales del Central -bajando la tasa- acercó las ganancias que se podían obtener con las Lebacs y con la compra de dólar futuro”. ¿Qué puede pasar con el actual precio, cercano a los $15 como está hoy? Según los analistas consultados por el sitio “iProfesional”, lo más probable es que en el corto plazo haya un freno a la baja de las tipos de interés. Esto, con el fin de que el Banco Central pueda hacer un “wait and see” para evaluar cómo continuará la demanda de dólares y de instrumentos en pesos. Y, por cierto, ahora hay otro elemento para el análisis: el “cisne negro” que el Brexit significa sobre el mercado financiero mundial, dado que una posibilidad es que los inversores frenen sus apuestas en los países emergentes. “Si todo esto tiende a generar un conflicto más serio, puede enrarecer el ambiente internacional, lo que no es positivo para Argentina que quiere integrarse al sistema financiero”, afirma el ex presidente del Banco Central, Mario Blejer. El “divorcio” europeo llega justo en el momento en el que se preveía que la Argentina iba a recibir una entrada masiva de dólares. Es un punto que, ahora, entra en zona de duda. Por lo pronto, hay quienes creen que el Brexit dará mayor impulso a una suba del tipo de cambio en el mercado argentino. “Claramente hará que la corrección cambiaria resulte mayor”, apunta el economista Hernán Hirsch, director de FyEConsult.

Desde su punto de vista, hay un punto positivo en esa situación: “le dará margen al BCRA para intervenir en el mercado de cambios sin costos de reputación”. Ya antes de que se conociera el resultado del referéndum, Hirsch preveía que el impulso del dólar continuaría, debido al exceso de liquidez que “le imprimirá una presión a la baja a las tasas” de interés locales. El otro factor que entra en juego es el rendimiento implícito de los contratos de dólar futuro, que se ubica en niveles similares a las tasas de interés domésticas. “Nuestra impresión es que el Banco Central apunta a que la divisa estadounidense comience a tener una volatilidad propia, sin ‘pisos’ y ‘techos’ inducidos por la propia autoridad monetaria”, concluye Hirsch. Entonces, en este momento tan incierto, ¿en qué se recomienda invertir: dólar o Letras? Para Caamaño Gómez, “las Lebacs son más seguras, ya que se sabe cuánto rendirán en el año. Es como un plazo fijo. En cambio, el billete verde tiene más riesgos de la volatilidad de precio”. Para los expertos, la única forma de bajar la inflación es atrasar el tipo de cambio real y que haya tasas de interés en torno al 30%, o menos. “No hay margen para una suba desordenada. Hay que ver qué pasa con el resultado del blanqueo y otras variables inciertas”, finaliza Rossi. Por el momento, Sturzenegger tiene capacidad, independencia y herramientas para controlar el tipo de cambio. La misión es que el dólar se mantenga en los niveles actuales o si fuera posible por debajo de los $15, si bien la coyuntura será la que le marque la cancha al titular del Central.

Algo opacada por el ruido del blanqueo de capitales, las contramarchas del tarifazo, los escándalos en la AFA y los otros debates calientes de la actualidad argentina, pocos notaron que el Gobierno de Mauricio Macri empezó a sentar las bases de lo que tal vez sea su reforma estructural más importante: “un nuevo sistema jubilatorio”. Algunos puntos están contenidos en el proyecto de “reparación histórica” a los jubilados que acaba de ser aprobado por el Congreso. Pero, sobre todo, lo que los expertos perciben es que la propia inviabilidad del sistema -tal cual está planteado- es lo que llevará a una inexorable revisión de cómo se financia la seguridad social en el país. Un informe de la consultora Macroview, dirigida por Rodolfo Santángelo -el socio del actual titular del Banco Nación, Carlos Melconian- hace una descripción lapidaria. Afirma que la Argentina se encamina a ser el país con mayor gasto en jubilaciones y pensiones del mundo, medidos en términos de PBI. “Si el Congreso aprobara el paquete oficial, el gasto previsional subiría a 11 puntos del PBI en 2016 y hasta 13 puntos en 2017, pasando a constituir un récord mundial absoluto”, argumenta el informe. Recuerda que sólo los países altamente desarrollados -con acceso al financiamiento barato- y con tradición de un fuerte Estado de bienestar tienen gastos por encima de los 10 puntos.

Francia lidera la tabla -con 12,2 puntos- seguida por Gran Bretaña, que tiene 11,5%. De modo tal que la Argentina, con 13 puntos, pasaría a ocupar cómodamente el primer puesto mundial. Los analistas recuerdan que las naciones europeas con alto gasto previsional -aun sin haber llegado al nivel del de Francia – son las que precisamente han visto explotar su situación de deuda. Como Grecia, que ostenta un índice del 11,5%. Esa tasa cae a niveles de entre 6% y 7% cuando se pone la lupa sobre países comparables con la Argentina, como los europeos de la zona este o los vecinos del Mercosur. Pero hay más. La advertencia de los analistas no se limita a mostrar el liderazgo argentino en el ranking mundial. Argumentan que aun cuando el blanqueo de capitales resultara exitoso, el dinero que entre al país no alcanzará para financiar la “bomba fiscal” que se está gestando. “Pedirle al poderoso blanqueo de capitales que, con un ingreso por única vez, financie semejante globo de gasto, que será permanente, es cuanto menos inconducente”, afirma Santángelo. Este analista ortodoxo como los anteriores calcula en $ 90.000 millones -unos 6.300 millones de dólares- el pago retroactivo de deuda a jubilados que le habían ganado juicio al Estado por ajustes mal hechos.

Sin embargo, no es esa la parte realmente pesada del proyecto de ley que impulsa el gobierno de Macri. Más bien, la “bomba” es el flujo futuro que tendrá que soportar el sistema jubilatorio, al que se le agregará un gasto de $110.000 millones por año (nada menos que 7.700 millones de dólares). Hoy día -antes de que se vaya a producir este enorme salto en la erogación-, el peso del sistema previsional viene siendo de 10 puntos sobre el PBI. De manera que un incremento de tres puntos en apenas dos años no sólo neutralizará el esfuerzo de ahorro que se está haciendo en estos momentos por la vía del “tarifazo”, sino que además lo superará y por lejos provocando el estallido del Estado de Bienestar existente según su visión claramente ortodoxa. En el mejor de los casos –argumentan-, el aumento en las boletas de luz y gas reducirá el déficit fiscal sólo un punto y medio, según la propia estimación del ministro Alfonso Prat Gay. La previsión de los analistas ortodoxos es que -aun suponiendo que el blanqueo de capitales fuera exitoso y que ingresaran más de u$s 30.000 millones-, surgirán grandes dificultades a la hora de tener que financiar la parte de la deuda retroactiva. De este modo, es casi seguro que habrá que echarle mano al “botín” que en su momento Cristina Kirchner capturó de las viejas AFJP. Una suma que asciende a u$s 6.000 millones en acciones bursátiles de grandes empresas.
Lo que sí no tendrá financiación segura es el “flujo futuro” del nuevo sistema (aseguran), que surgirá del incremento nada menos que del 45% en el pago a los jubilados que han sido perjudicados por el desconocimiento del fallo de la Corte Suprema que hizo el gobierno anterior. Lo paradójico del caso es que el sector más ortodoxo de los economistas -y obsesionado con el déficit fiscal- termina coincidiendo con el argumento que siempre daba Cristina Kirchner para justificar su negativa a reconocer ese fallo: decía que eso haría colapsar al sistema. En todo caso, lo que parece claro es que una vez aprobado el proyecto de “reparación histórica” a los jubilados, empezará el otro debate. El de cómo financiar al sistema y, de manera inexorable, cómo reformularlo. ¡El eterno retorno a la ortodoxia! Será, por cierto, una reforma desprovista de la impronta ideológica que tiñó el debate jubilatorio en los años 90, cuando toda América latina siguió el ejemplo del caso pionero de Chile. Los países de la región, unánimemente afectados por una altísima inflación (originada en un agujero fiscal imposible de financiar) habían seguido una solución “thatcheriana”: sólo con un esquema privatizado podía ser viable mantener el sistema jubilatorio. La Argentina, siempre proclive a los cambios pendulares, pasó de haber sido el caso más radicalmente privatista de la región a liderar el regreso al estatismo. Acaso, porque: 1. Diseñó un sistema que le dio todo el protagonismo a las administradoras privadas, a diferencia de otros países como Uruguay, que prefirió un esquema mixto (con una parte de los descuentos salariales para un fondo estatal de reparto y otro dirigido a una cuenta individual). 2. No volcó la masa de aportes al financiamiento de planes de vivienda e infraestructura, lo que hacía más fácil de justificar políticamente el esquema privado, como sí lo hizo Chile (que “inventó” el sistema).

3. No pudo resistir una de las tentaciones más antiguas de los gobiernos argentinos: ante una emergencia fiscal, distorsionar el esquema original. En este caso, obligó a las AFJP a comprarle bonos al Estado (aun con altísima probabilidad de default) y alteró las tasas de contribución. Esto es lo que lo hicieron los mismos creadores del sistema, empezando por Domingo Cavallo. En consecuencia, no fue de extrañar que nadie haya llorado mucho cuando Cristina Kirchner, en 2008, anunció la reestatización del régimen jubilatorio. Esto, tras la sugerencia de quien era el titular de la Anses, Amado Boudou que, a partir de ahí, empezó su meteórica carrera a la vicepresidencia. Desde entonces, el costo del sistema en términos de PBI se incrementó cuatro puntos en los ocho años de la gestión de Cristina, producto de moratorias que facilitaron el acceso a todos aquellos que no tenían los años suficientes de aportes. Los mecanismos de contrapeso con los que contaba el gobierno anterior eran: a. La discrecionalidad en los ajustes que, en años recesivos, solía ir por debajo de la inflación. b. La discutida retención del 15% de la coparticipación de impuestos a las provincias, que fue destinada a financiar el sistema. Pese a todo, no se pudo evitar el acelerado desfinanciamiento de la Anses. Según una estimación del economista Federico Muñoz, el fallo de la Corte Suprema (que obliga a devolver ese 15%) llevará a que en el mediano plazo el organismo deba transferirle a las provincias recursos por el equivalente al 1,1% del PBI.
Lo que viene ¿Cómo será el nuevo sistema? El Gobierno no ha dado pistas, aunque sí dejó deslizar que funcionará un nuevo Consejo de Sustentabilidad Previsional, en el ámbito del ministerio de Trabajo. Este organismo tendrá como función proponer “un nuevo régimen previsional, universal, integral, solidario y sustentable”, que deberá estar listo y operativo en tres años. Por supuesto, la palabra clave es “sustentable”. Por lo pronto, hay medidas propuestas que van en el sentido de morigerar el incremento del gasto del sistema previsional ocurrido en los últimos años. Por caso, está la suba de 60 a 65 años en la edad de retiro para las mujeres que no tengan la cantidad (en años) de aportes suficientes. Hasta ahora, el trámite podía iniciarse a los 60 y se accedía a un pago, que no podía ser menor a la jubilación mínima, tras saldar una deuda. Si la persona no es capaz de pagar el faltante por no contar con 30 años de aportes, entonces sólo accederá a la pensión universal a la vejez, cuyo monto es 80% de la jubilación mínima. Los críticos –Iglesia y los sectores del FR, el PJ disidente y los sectores de Margarita Stolbizer y Donda/Solanas- del proyecto afirman que, en aras de beneficiar a una minoría de jubilados con mayores niveles de aportes, se escatimarán recursos para el resto. Según esa visión, habría un sistema con jubilados “de primera y de segunda”, en el que todos aquellos que pudieron trabajar en blanco -y el tiempo suficiente para contar con los aportes completos- gozarán de una retribución notoriamente superior a los que se desempeñaron en el sector informal.

Es de prever un “debate caliente”, en el que se pongan sobre la mesa el concepto de solidaridad hacia los trabajadores precarizados, en contraposición al de la justicia de garantizar un ingreso más alto a quienes hicieron mayores aportes. Será allí cuando el Gobierno deberá exhibir su “muñeca” política para rediseñar un sistema mixto. Concretamente, que permita volver a incorporar cuentas de capitalización individual sin que ello aparezca ante la opinión pública como un retorno a la reforma de los años ’90; algo de lo que le resultara muy difícil de explicar ya que lo propuesto coincide en un 85% con lo que aplicó Domingo Cavallo en aquella década infame. En el fondo, como siempre, estará la duda sobre la viabilidad del sistema para la ortodoxia economicista, dadas las condiciones demográficas del país, habida cuenta de que sigue bajando la tasa de trabajadores activos sobre los pasivos- y de las dificultades para generar empleo privado. Pero, sobre todo, está el mientras tanto. Es casi inexorable que el 13% del PBI que en breve costará el sistema deba ser parcialmente financiado con endeudamiento externo y con licuación inflacionaria. Una fórmula que, por cierto, no es nueva y que nunca tuvo un final feliz. ¡Lo que no cuentan los aplaudidores de la ortodoxia es que solo logrando “blanquear” realmente la economía, bajando sustancialmente la carga impositiva hoy existente, mediante un cambio del sistema regresivo imperante actualmente y desde hace ya más de 40 años!

Buenos Aires, 5 de julio de 2016.

Arq. José M. García Rozado. Ex Subsecretario de Estado

MPJIRucci – LIGA FEDERAL – Peronismo Verdadero

El mensaje del Brexit

Foto:  (Mick Baker)rooster

Por Dr Darsi Ferret
Miami, Florida. 3 de julio de 2016.
La doctrina Obama, consistente en la estrategia del apaciguamiento y la no injerencia en relación al trato hacia los enemigos, sigue aportando una lamentable cosecha de desastres. Ignorar o no asumir las responsabilidades globales, apelando a la apuesta diplomática del llamado multilateralismo y al discurso antibélico, exacerba la capacidad desafiante de los gobiernos y organizaciones no democráticas que pretenden imponerse o expandir su poder.
El voto de los ingleses durante el reciente referéndum que ganó la opción de dejar la Unión Europea (Brexit), es uno de los últimos capítulos en la cadena de retrocesos globales a consecuencia de la pésima política exterior de las naciones de Occidente, y en particular de la actual administración de la Casa Blanca.
La salida de Reino Unido de la agrupación europea se sustentó en la motivación económica. Los líderes del “leave” manejaron habilidosamente la frustración que genera en amplios sectores de la sociedad inglesa el escaso crecimiento económico de los últimos años, y el progresivo incremento de las diferencias sociales.
Dos elementos resultaron determinantes para sustentar esa motivación económica; el rancio argumento nacionalista de recuperar las fronteras y, por ende, la soberanía nacional, así como el rechazo a la creciente inmigración extranjera.
Europa está bajo el asedio de la crisis política y humanitaria desencadenada por el arribo a sus países de más de cuatro millones de refugiados árabes. Ese volumen de migrantes huye de los conflictos bélicos que tienen lugar en las naciones del Medio Oriente y el Norte de África. La presencia y expansión de grupos radicales islámicos, como ISIS, Al Qaeda, Taliban, Al Shabab y Boko Haram, diseminan el terror y la inestabilidad en la convulsa región.
Frente a la amenaza terrorista la Unión Europea reaccionó enterrando la cabeza como el avestruz. Siguieron la lógica de que no era su problema, que les quedaba lejos. Y esto fue cierto hasta que la caótica estampida les tomó como destino, colándose millones de refugiados por cuanta hendidura encuentran a su paso en el territorio europeo.
El otro problema sobreañadido es que la perpetración del terror se ha extendido a través de yihadistas dispuestos a tomar rehenes, disparar a mansalva e inmolarse explotando sus cinturones con bombas en cafeterías, teatros, estadios o aeropuertos europeos, como lo demuestran los incidentes ocurridos en Francia y Bélgica hace unos meses.
Para Barack Obama fue más fácil aún, sus acciones se concentraron desde el principio en distanciarse del legado de su antecesor, George Bush. El actual presidente, desoyendo la opinión de los expertos militares, opto por avanzar de prisa en la retirada de las tropas estadounidenses establecidas en Irak y Afganistán. Más allá de un puñado de asesores y cuerpos elites, tampoco aprueba la participación terrestre de efectivos norteamericanos en la vigente guerra contra el terrorismo.
En el caso de Libia, tras la caída del dictador Muanmar el Gadafi, el Comandante en Jefe afroamericano se abstuvo de posicionar tropas en el terreno que garantizaran la estabilidad en el nuevo escenario nacional. Como resultado del vacío de poder, los cabecillas de los grupos vencedores terminaron enfrentados militarmente y convirtieron el país en un Estado fallido, que es fuente de inestabilidad y refugio de agrupaciones terroristas que pretenden aprovechar la cercanía geográfica con Europa.
Siria constituye el bochorno de Occidente. A pesar del perturbador recuerdo de las masacres en la antigua Yugoslavia y Ruanda, las naciones europeas y EEUU se desentendieron de acabar con el genocidio protagonizado por Bashar al Assad y su régimen. Se paralizaron ante la oposición de China y, sobre todo, de Rusia, que impidieron con el derecho a veto la adopción de sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, y con ello la imposición de un área de exclusión aérea para frenar los ataques perpetrados por la aviación y la artillería del ejército sirio.
Hoy Siria continúa en guerra. La nación se mueve sin retorno hacia la desintegración. Y el territorio del país está dividido entre el dominio de diversas agrupaciones terroristas y en menor medida de lo queda del régimen de Bashar al Assad. La población civil es diezmada por los crímenes de todos los bandos beligerantes y no tiene otra alternativa que padecer los horrores del conflicto e intentar escapar buscando refugio en otros países.
Lo que comenzó en Túnez en el 2010 como el despertar de los pueblos enfrentados a los regímenes autoritarios y luego se extendió por el Medio Oriente, y fue bautizado por Occidente como “Primavera Árabe”, terminó convirtiéndose en una pesadilla de enormes consecuencias. El terrorismo islámico se aprovechó de la apatía e irresponsabilidad de los gobiernos occidentales y la guerra, de inicio popular, derivó a una conflagración étnica, religiosa y hegemónica que arrastra amplios bloques de naciones e inmiscuye en su factura a EEUU y Europa.
Hoy, ya los ingleses decidieron abandonar la Unión Europea. El Bloque comunitario lidia con la amenaza de contagio de que otras naciones sigan el ejemplo lideradas por gobiernos populistas parapetados tras el nacionalismo y terminen desgajándose. También la acción del Reino Unido ha impactado en nuevas presiones y parte de su territorio nacional, como las regiones de Escocia e Irlanda del Norte se mueven en el sentido de la separación, con la esperanza de mantenerse en la Unión Europea.
La realidad es que las malas políticas y el divorcio de las responsabilidades globales, colocan a Occidente en una posición más débil como alternativa en la salvaguarda de la libertad y la paz mundial. Redireccionar el rumbo es una tarea por realizar para los gobiernos occidentales.